Estos son los mejores platos de langosta de Menorca y dónde comerlos
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Estos son los mejores platos de langosta roja de Menorca y dónde comerlos

La reina de Menorca es también la reina del verano, que es cuando alcanza su mejor sabor. Buscamos los mejores platos elaborados con langosta roja de las aguas cristalinas de la isla y los lugares que mejor la preparan. 

17 agosto, 2023 00:37

Es entre el mes de abril y el final de agosto, cuando las aguas de las Baleares, concretamente las de Menorca, dan un tesoro que se ha convertido en un emblema de su cocina, la langosta. 

Este crustáceo de gran tamaño empezó a coger fama cuando los marineros la cocinaban dentro de un caldero en su propia barca. A pesar de lo que podamos pensar ahora, la langosta apenas era apreciada. Había otros que le ganaban el terreno. ¡Qué tiempos aquellos! Mientras faenaban, cocinándola con verduras, dieron con la famosa caldereta.

[La receta histórica de caldereta de langosta que se sigue sirviendo en Ciudadela de Menorca]

Pasaron los años y fue entonces cuando en el restaurante más antiguo de Menorca, Can Burdó de Fornells, que abrió sus puertas en 1872, empezaron a servir aquella caldereta, antaño plato de pescadores. Empezaron a ganar fama y el resto es historia. Porque no hay Menorca sin caldereta.

Y como muchos otros productos, la langosta adquiere relevancia más allá de la caldereta. Y, además, de este guiso tradicional, en el que no es difícil deshacerse en halagos, los cocineros de la isla han puesto todo su empeño en hacer de la langosta su plato fetiche. Y las hay en múltiples versiones. Estas son las mejores. 

Sa Llagosta

El nombre lo dice todo. Llagosta es langosta y es el producto en el que se ha especializado el cocinero David de Coca. Ubicado a pie de puerto en Fornells, no nos equivocamos al afirmar que este, es el templo menorquín de la langosta. Porque no solo se cocina de forma tradicional, sino que, en carta, cada temporada hay más de diez elaboraciones diferentes para ponerse las botas con el crustáceo. 

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Y hay caldereta, por supuesto, pero aquí lo divertido es pedirla de alguna de las tantas otras elaboraciones que tienen. Delirante es su langosta con salsa brava que acompaña de huevos y patatas, pero también su langosta al ajillo o la que protagoniza un fantástico ramen. Hay más, la que abren y cocinan al horno para gratinarla más tarde con alioli o la que preparan en tempura y acompañan con salsa ponzu. Y todas ellas son fantásticas.

Es Cranc

A pocos metros de este, existe otro restaurante en el que el emblema es un cangrejo, pero que bien podría ser también una langosta. Este restaurante que antaño fundó el cura del pueblo y que hoy está en manos de dos cracks, José y Fernanda, es de esos de ponerse el babero y disfrutar después de elegir tu langosta de su vivero propio. 

Aquí preparan una de las mejores calderetas de toda la isla, con un caldo denso y fantástico. Pero no es la única elaboración que tienen. También la preparan salteada, que se acompaña con una fuente de patatas, huevos y pimientos, en arroz caldoso, a la americana o hervida. 

Café Balear

Y del puerto de Fornells, al de Ciutadella. Allí está Café Balear, otra institución de la buena cocina menorquina. Los años 70 veían nacer este espacio, pero de una forma diferente a la que es ahora, como una taberna donde los pescadores tomaban algo antes o después de lanzarse al mar. Unos cuantos años después, en un restaurante con todas las letras de la palabra.

Y es muy especial porque a diferencia de otros, este cuenta con barca propia, la Rosa Santa Primera, que cada día les trae fresco lo mejor del mar. Y en ella llegan, además de pescados y mariscos de primera, la preciada langosta. Aquí la preparan de forma tradicional, en caldereta, frita con huevos y patatas, en paella o en una elaboración que justifica la visita, encebollada. Nada más levantar la persiana se ponen a pochar la cebolla, así que imagina el sabor de esta maravilla acompañada de la otra. Inenarrable. 

S'Amarador

También en Ciutadella se encuentra otro de esos clásicos inamovibles, un restaurante de esos a los que vas y siempre sales contento. Y es que S'Amarador se ha ganado a pulso ser uno de los mejores restaurantes de cocina menorquina, además de contar con el beneplácito del público y de los chefs más reconocidos que siempre que pasan por la isla, reservan allí. 

Su paella de langosta no tiene rival. Y compite con otras delicias como la que preparan a la plancha con ensalada, la clásica fritá o la que guisan con cebolla caramelizada. Su caldereta adquiere todavía más consistencia porque la acompañan de pan de sopas menorquinas. Por si fuera poco, el año pasado abrieron nueva sede en el hotel Villa Le Blanc, donde probar estas mismas y otras que te pueden preparar como la langosta en dos servicios, que viene con su cabeza frita y la cola con una salsa holandesa con una emulsión de su propio coral. 

Amagatay y Morvedra Nou

Han sido de los últimos en llegar, pero lo han hecho pisando fuerte. Y es que estos dos hoteles tipo agroturismo, regentados por el grupo NUMA, son de lo mejorcito que ha visto la isla en los últimos años. Rodeados ambos de vegetación y campos de olivos, son un refugio perfecto para la desconexión. 

Y si ya desearás ver allí las horas pasar, más querrás deleitarte con sus restaurantes. Para ambos han fichado al talento sin igual de Juanjo López, de La Tasquita de Enfrente y a Alejandro Martín, canario que ejecuta en el día a día, las propuestas de este gigante. Como no podía ser de otra forma, aquí triunfan el producto y las elaboraciones sencillas. ¿El producto estrella de la isla? También lo bordan.

[Amagatay, un refugio gastronómico para la desconexión en el corazón de Menorca]

En Amagatay la preparan frita con huevos y patatas o en una caldereta con pollo de corral bajo petición, mientras que en Morvedra Nou, a la caldereta tradicional, se unen dos platos que no pueden ser más 'Tasquita', una ensalada de langosta dentro de su propia cabeza y una elaboración con el cuerpo acompañado de un escabeche para no dejar ni gota en el plato. 

Godai

Dirás, ¿qué pinta un japonés en una lista de recomendaciones de langosta? Todo y más, porque si nos gusta comerla de forma tradicional, ¿por qué no disfrutarla también a lo nipón? Para ello iremos a Godai, el fantástico restaurante de Julián Mármol dentro del Lago Resort.

[El restaurante de Julián Mármol que fusiona la alta cocina japonesa con ingredientes menorquines]

Aquí el cocinero, con estrella en su local madrileño, ha apostado por crear una experiencia japo-menorquina, con elaboraciones niponas, pero nutridas prácticamente en su totalidad con la despensa de la isla. Buñuelo de gamba roja menorquina, gyoza de ternera autóctona y su particular homenaje a la caldereta de langosta, que prepara con un futomaki tempurizado relleno de la carne del crustáceo, acompañado de un caldo con caldereta de su coral.