Albóndigas de bacalao con huevo, una receta reconfortante que te sabrá a abuela
Pescado y marisco

Albóndigas de bacalao con huevo, una receta reconfortante que te sabrá a abuela

Estas albóndigas son una excelente opción para comer pescado, y se preparan de una manera tan sencilla como puedan ser las de carne. 

20 febrero, 2023 13:38

0 votos

Comer pescado puede ser una tarea difícil para adultos y niños, pero con estas albóndigas comerá pescado hasta el menos fan. Si tienes a alguien en casa que no es muy fanático del pescado, la versión en albóndigas puede ser una alternativa excelente para incorporar este alimento en la dieta.

Hacer, además, albóndigas con niños cerca es una receta que siempre gusta, pues bolear la masa es una tarea muy divertida, que nos ayuda a introducirlos en la cocina, y es una buena técnica para tenerlos entretenidos y que luego participen con agrado en la comida de lo que han cocinado.

Estas albóndigas de bacalao podrían ser perfectamente de otros pescados, como el salmón, la merluza o el rape o hacer una combinación de varios de ellos. Además de huevo cocido se le pueden añadir unos langostinos o gambas, como en las albóndigas de pescado.

El pescado escogido puede ser fresco, o en el caso del bacalao, desalado. Si lo compramos fresco, podemos utilizar las espinas para hacer un fumet que puede ser la base de la salsa de las albóndigas, como en una velouté pero podemos salsearlas con cualquier otra salsa, como una salsa de mostaza y eneldo que funciona muy bien con pescados, una salsa de almendras. O salsas que enmascaran más su sabor para aquellos más reticentes a comer pescado, pero que son igualmente complementarias y deliciosas como la salsa de tomate o una salsa de piquillos.

Estas albóndigas se pueden acompañar de salsas de todo tipo, según se quiera notar más o menos el sabor del pescado. El bacalao es una excelente fuente de proteína y vitamina B12 (muy importante para la salud de nuestro corazón) y muy baja en calorías. Sus ácidos grasos, el famoso Omega-3, ayudan a reducir los niveles de colesterol en sangre, y aporta calcio para los huesos, potasio para el corazón y fósforo para el cerebro.

Es además un pescado muy versátil pues se puede comprar y consumir tanto fresco
como en unas patatas con bacalao como congelado, ahumado en una ensalada o desalado, para un esgarraet, por ejemplo. 

Cómo hacer albóndigas de bacalao y huevo

Albóndigas de bacalao Clara Villalón

Ingredientes

  • Migas de bacalao desalado, 400 g
  • Leche, 100 ml
  • Rebanadas de pan de molde, 2 ud
  • Pan rallado, 50 g
  • Huevos L, 2 ud
  • Cebolla, 1 ud
  • Dientes de ajo, 2 ud
  • Perejil fresco picado, 1 puñado
  • Harina para rebozar, 100 g
  • Sal y pimienta negra, al gusto
  • Aceite de oliva, abundante para freír

Para el acompañamiento

  • Caldo de pescado, 450 ml
  • Vino blanco, 150 ml
  • Cebolla, 1/2 ud
  • Diente de ajo, 1 ud
  • Harina, 2 cucharadas
  • Perejil fresco, abundante
  • Sal, c/s

Paso 1

Enjuagar las migas de bacalao bajo el grifo, y poner a remojo en abundante agua, que las cubra bien, la noche anterior para desalarlas, guardándolas en la nevera.

Paso 2

Desmenuzaremos el pan con las manos, y lo mezclaremos en un bol con la leche, procurando que quede bien empapado por todas partes.

Paso 3

Poner un huevo a cocer en agua fría. Cuando rompa a hervir dejarlo cocer 7 minutos. Sacarlo inmediatamente.

Paso 4

Picar toda la cebolla, el perejil y el ajo, tanto la de las albóndigas como la correspondiente a la salsa. Separar las cantidades correspondientes a la salsa para utilizarla después.

Paso 5

Picar el bacalao lo más pequeño posible. Y pelar y trocear también el huevo ya cocido.

Paso 6

Poner una sartén al fuego, y pochar la cebolla y el ajo a utilizar para la masa de las albóndigas.

Paso 7

Mientras se pocha, escurrir el pan de la leche, con la ayuda de un colador, estrujando bien para que suelte todo el líquido. Añadir a la sartén que tenemos pochando la cebolla y el ajo, el pan escurrido, el bacalao picado, el huevo troceado bien pequeño, el perejil, la sal y la pimienta al gusto. Remover para que quede bien mezclado.

Paso 8

Retirar de la sartén, y verter en un bol, para mezclar con el pan rallado y el otro huevo batido. Dejar enfriar la masa en ese bol unos minutos mientras hacemos la salsa.

Paso 9

Para la salsa, en la misma sartén, pocharemos la cebolla con el ajo. Cuando la cebolla esté transparente, añadiremos la harina y la cocinaremos durante unos segundos removiendo bien con una cuchara para que esta se tueste un poco y no nos quede un sabor a harina cruda.

Paso 10

Añadir entonces el vaso de vino y dejar reducir unos segundos a fuego fuerte. Añadir el caldo de pescado, la sal y el perejil. Dejar reducir hasta obtener una consistencia de salsa, y reservar.

Paso 11

Con la masa de las albóndigas ya fría, iremos cogiendo montoncitos con la mano o una cuchara, y los bolearemos entre las manos. Procuraremos que tengan todas, más o menos, el mismo tamaño, para que se cocinen por igual en el mismo tiempo. Colocar un plato con un poco de harina bien repartida, o un cuenco, y pasar por ahí cada albóndiga, sacudiendo después cada una para retirar el exceso de harina.

Paso 12

En una sartén, verter un dedo aceite, y cuando esté caliente, freír las albóndigas por todos los lados hasta que estén doraditas. Salsear las albóndigas con la salsa de pescado y cebolla.