Aprende a cocinar

Cómo cocinar en dos horas el menú de toda la semana

Te contamos varios trucos para sacarle partido al 'batch cooking', así en un par de horas podrás cocinar para toda la semana.

12 mayo, 2023 12:58

Si te gusta la comida casera, pero entre semana no te da la vida o, simplemente, no quieres ir con la lengua fuera para llegar a todo, el 'batch cooking' es una solución.

Esta expresión anglosajona, que se traduciría como 'cocinar por lotes', se refiere a dedicar dos horas o tres del fin de semana, preferiblemente de la tarde del domingo, a cocinar los platos que consumiremos de lunes a viernes o, al menos, adelantar mucho de su elaboración.

Esta forma de organizarse a la hora de cocinar tiene múltiples ventajas:

  • Ahorro económico, podremos aprovechar descuentos por comprar en grandes cantidades y gastaremos menos energía al cocinar varias raciones de una sola vez.
  • Comer más sano, ya que podemos decidir los menús con la cabeza fría y el estómago lleno. De esta manera, cuando lleguemos a casa cansados y hambrientos tendremos una ración de comida saludable ya preparada esperándonos que nos ayudará a evitar la tentación de pedir comida basura o preparar algo menos saludable. También nos será más fácil no excedernos con el tamaño de las raciones.
  • La limpieza diaria de la cocina se reducirá a la mínima expresión.
  • Ahorro de tiempo, en el 'batch cooking' prima la optimización de los recursos y el tiempo no es una excepción. Se cocinan muchas cosas a la vez durante el fin de semana, se friegan ollas y sartenes una vez a la semana y, de lunes a viernes, lo que se ensucia es mínimo, aparte de que solo habrá que calentar la comida o hacer alguna preparación rápida y sencilla.

Cómo organizarse para hacer 'batch cooking'

La optimización requiere una buena gestión y planificación, esa es la clave del 'batch cooking', desde el momento de hacer la compra hasta el momento de guardarla en la nevera y el congelador.

Planificar la compra semanal

Es la base de todo. Hay que tener claro qué es lo que vamos a cocinar y cuántas raciones queremos de cada plato. Cuando se trate de platos que congelen bien, muchas veces será interesante cocinarlos incluso para varias semanas si el tamaño del congelador nos lo permite.

Una forma de hacerlo es echar un vistazo a los folletos con las ofertas del supermercado, así podremos elegir los ingredientes frescos -preferiblemente de temporada- que nos salgan más a cuenta. Sobre eso elegiremos las recetas que formarán el menú y, con ellas en la mano, repasaremos nevera y alacenas para ver si necesitamos algo de despensa o si ya tenemos de todo.

Lo interesante es poder hacer la compra el día antes de cocinar.

Identificar los pasos en común

Algunas de las recetas elegidas tendrán pasos en común, por ejemplo, el sofrito para unas albóndigas que también servirá como base para otras recetas como un pollo en salsa, el relleno de una empanada o un estofado de carne.

Esos pasos comunes no hay que hacerlos por duplicado, sino que se cocina todo el sofrito que se vaya a necesitar y, cuando esté listo, se reparte para continuar cada receta por separado.

Adelantar lo que sea posible

Por ejemplo, si vas a cocinar patatas, se pueden pelar y dejarlas en agua dentro de la nevera uno o dos días antes de ponernos a cocinar, o cebollas peladas y picadas, o las verduras como acelgas, berzas o espinacas ya bien lavadas, escurridas y listas para utilizar. Son tareas que se pueden hacer en períodos cortos de tiempo sin mucho esfuerzo, pero que resultan más tediosas si hay que hacerlas todas a la vez.

Poner a remojo o a marinar lo que sea necesario

El día previo al cocinado, hay que acordarse de poner a remojo las legumbres que se vayan a preparar. También hay que poner a desalar con tiempo suficiente carnes o pescados como el jamón que le vayas a echar a un caldo o el bacalao que vayas a preparar en salsa. Lo mismo si hay que adobar o marinar un alimento, habrá que hacerlo con tiempo para que este absorba todos los sabores,

Recipientes suficientes

Gustavo Muñoz Soriano iStockPhoto

Las raciones que se cocinen deben quedar convenientemente separadas para luego ir tirando de ellas según se necesitan. 

Es importante que los recipientes sean del tamaño de las raciones que vas a preparar, para que siempre los guardes llenos y no tengas el aire de medio táper vacío ocupando espacio en la nevera o el congelador.

Comprobar el espacio en nevera y congelador

Lo que se va a consumir en los dos o tres días posteriores al de cocinar se puede guardar en la nevera, el resto tendrán que ser cosas que se puedan congelar, así que hay que tener en cuenta la capacidad de este para calcular el número de raciones que se pueden cocinar.

Si vives solo y tienes un congelador tipo, no tendrás problema en cocinar un día para toda la semana o incluso para una quincena, pero si sois una familia más grande y no tenéis un congelador lo suficientemente grande, entonces tendréis que organizar días de cocina con más frecuencia.

La primera vez de 'batch cooking' es la ocasión perfecta para hacer limpieza en el congelador dándole salida a los alimentos frescos que ya llevan tiempo ahí y, de paso, haciendo sitio para los táperes que se van a cocinar.

Etiquetar las raciones correctamente

Anotar el contenido del táper, la fecha en la que se ha cocinado y, si hay adolescentes en casa que de vez en cuando tengan que calentarse el táper ellos solos, viene bien dejar las instrucciones para calentarlos.

Congelar alimentos a falta del toque final

En el 'batch cooking' no solo se pueden cocinar platos que luego solo se vayan a calentar, también se pueden cocinar platos a falta del último paso cuando este es rápido y hacerlo así mejora infinitamente el resultado.

Por ejemplo, la pizza quedará mejor si se congelas por un lado la masa y por otro la salsa de tomate y el día que queramos comer pizza solo hay que descongelar, poner el queso y los toppings y hornear.

También se puede congelar salsa boloñesa para el día que queramos comer macarrones pues la pasta queda mucho mejor si se cuece en el momento.

Como excepción, la lasaña, que esa sí congela fenomenal y puede hacerse de dos formas, congelándola antes de hornear, para hornearla cuando la vayamos a comer o congelándola ya horneada para luego calentarla en el microondas. Con la segunda forma ahorramos más tiempo, pero con la primera conseguimos mejores resultados, así que eso ya a gusto del consumidor.

Esta es también la mejor opción para arroces y guisos de carne, se puede congelar el sofrito con el caldo y las carnes para que el día que nos interese solo tengamos que calentar y añadir el arroz o las patatas.

Aprovechar todos los medios a tu alcance

Crock Pot y toda clase de ollas eléctricas y Thermomix o similares son pinches de lujo en los días de cocinar por lotes, así que tengámoslas en cuenta a la hora de planificar las recetas.

Por ejemplo, mientras en la olla lenta preparas una buena fabada, en el robot de cocina puedes utilizar varias alturas para cocinar, por ejemplo, puedes cocinar en el vaso unas lentejas o unas judías verdes con patatas mientras en la vaporera cueces unos huevos duros -que se conservan genial en la nevera durante un montón de días- y aprovechas también para cuajar unos flanes, también puedes preparar unas costillas en olla a presión.

En el fuego puedes preparar mientras tanto una sopa de pollo con fideos. En el horno puedes dejar cocinándose una lasaña y puedes usar el microondas para preparar una facilísima masa para croquetas que cuando las quieras comer simplemente tendrás que freírlas en un momento.

Ejemplo de menú 'batch cooking' para una semana

LUNES MARTES MiÉRCOLES JUEVES VIERNES
Comida Muslos de pollo asado con verduras asadas Arroz frito con huevo y beicon* Ensalada de pollo*** con pimientos asados Albóndigas con pasta**** Lentejas con calabaza y leche de coco
Cena Crema de guisantes y espinacas Huevos duros con vinagreta de guisantes y zanahorias** Gazpacho y sándwich de pepino inglés Vichysoisse Crema de verduras asadas

(*) Cocinamos con antelación el arroz y el sofrito de cebolla y zanahoria. 

(**) Con antelación se cuecen los huevos duros y se cocinan zanahorias y guisantes al vapor. A la hora de comerlo, se pelan los huevos, se mezclan con las verduras y se aliña todo con aceite, vinagre, sal y pimienta molida.

(***) Se asa el pollo entero, el lunes se comen los cuartos traseros y las pechugas se guardan para la ensalada del miércoles.

(****) La pasta se cuece cuando la vayamos a comer.