El pensador alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han.

El pensador alemán de origen surcoreano Byung-Chul Han. EFE

Sociedad

Byung-Chul Han, filósofo, sobre la búsqueda de la felicidad: "La obligación de ser feliz genera una presión devastadora"

El pensador alemán apunta que los intentos de la sociedad actual de vivir ajena al dolor difuminan el significado real de la felicidad: un bienestar fugaz.

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Las claves

Byung-Chul Han sostiene que la obligación de ser feliz genera una presión social devastadora, más fuerte incluso que la de ser obediente.

El filósofo critica la tendencia actual a eliminar el dolor a toda costa, recurriendo incluso a medicamentos, y señala que esto lleva a una trivialización de la felicidad.

Han afirma que el dolor y la felicidad se retroalimentan y que la felicidad profunda solo es posible si se acepta el sufrimiento como parte de la vida.

Según Han, la sociedad actual fomenta el hedonismo y la ocultación del sufrimiento, especialmente en redes sociales, lo que debilita el sentido colectivo y la empatía.

Te subes al coche, arrancas, sales a la autopista y tienes 30 kilómetros por delante en línea recta. Tienes tiempo para pensar, reflexionar y de repente te preguntas si eres feliz. Repasas las partes positivas de tu vida, pero también las negativas. A fin de cuentas, no estás del todo contento, siempre falta algo. Pero, ¿cómo se llega a un estado de felicidad absoluta?

Ni los filósofos más prestigiosos de la historia han conseguido descifrar este enigma. Byung-Chul Han, pensador contemporáneo alemán de origen surcoreano, tampoco. Pero él sí ha reflexionado a conciencia y ha llegado a esta conclusión: "La obligación de ser feliz genera una presión que es más devastadora que el imperativo de ser obediente".

En su obra 'La sociedad paliativa' (2021), el escritor de 67 años reflexiona sobre la necesidad de la sociedad actual de ser siempre felices y de despojarse de cualquier tipo de dolor. "En la época postindustrial el dolor carece por completo de sentido y de utilidad".

No hay felicidad sin dolor

Actitud que, según su criterio, provoca que algo tan humano como el sufrimiento se trate de erradicar a toda costa y se recurra a medicamentos para inmunizarlo, en búsqueda del objetivo único: la felicidad.

Su reflexión se puede apreciar nítidamente en situaciones cotidianas del día a día, en especial en las redes sociales donde se hace un culto al hedonismo, al disfrute y a mostrar solamente los brillos de nuestra vida, ocultando en paralelo todas las sombras.

Además, el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2025 sostiene que la eliminación del dolor pone el foco en el 'yo', en el propio individuo; dejando de lado el sentido colectivo de la humanidad y obviando las situaciones que causan desajustes sociales e injusticias.

Han, aunque no tiene la fórmula secreta para ser feliz, sí tiene meridianamente claro que el dolor y la felicidad se retroalimentan y que no se pueden explicar el uno sin el otro.

"La verdadera felicidad solo es posible en fragmentos. Es justamente el dolor el que le otorga duración a la felicidad. El dolor trae la felicidad y la sostiene. Felicidad doliente no es un oxímoron. En la pasión se fusionan dolor y felicidad. La dicha profunda contiene un factor de sufrimiento", expresa.

El extracto lo concluye con una frase que resume muy bien su punto de vista sobre este asunto: "Quien no es receptivo para el dolor también se cierra a la felicidad profunda. Si se ataja el dolor, la felicidad se trivializa".

Ahora, sabiendo que la felicidad real podría estar ligada al dolor, la enseñanza que se obtiene de este filósofo podría ser que conviene aceptar los momentos de sufrimiento como parte del día a día, integrándolos como una parte más de nuestra condición de seres humanos.