Max, agricultor de setas en Gran Canarias.

Max, agricultor de setas en Gran Canarias. YouTube (@MPDANCAUSAASESORA)

Sociedad

Max, agricultor de setas en España: “A lo mejor sacamos por kilo 5€ de rentabilidad, pero queremos mejorarlo”

El emprendedor ha conseguido una forma de cultivar setas gourmet y medicinales utilizando posos de café, creando así un negocio sostenible.

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Las claves

Max, veterinario belga, se trasladó a Gran Canaria para emprender en el cultivo sostenible de setas utilizando contenedores reutilizados y posos de café.

El uso de posos de café, que son gratuitos y ricos en nutrientes, permite a Max y su socia Cristina producir setas tanto comestibles como medicinales de manera sostenible.

Venden sus productos directamente al consumidor final y a tiendas ecológicas, obteniendo una rentabilidad de 4 a 5 euros por kilo, aunque buscan mejorar la eficiencia.

Max destaca el valor añadido de su producto y recomienda este modelo de negocio, a pesar de las dificultades y la complejidad del sistema de autónomos en España.

A pesar de que ahora se dedique a la agricultura, Max, originario de Bélgica, realmente es veterinario; sin embargo, decidió mudarse a Gran Canaria y emprender en el sector primario cultivando setas de manera sostenible.

Su negocio consiste en usar contenedores marítimos reutilizados del puerto y aprovechar posos de café, que son gratuitos, para cultivar diferentes variedades de setas. Así, ofrecen un producto local y evitan depender de importaciones peninsulares.

De esta manera, María Pilar Dancausa, asesora de empresas, entrevistó al belga sobre la realidad de su negocio y de cómo es la realidad empresarial del proyecto a través de su canal de YouTube.

De veterinarios a emprendedores

Max y su compañera de negocios Cristina son ambos veterinarios, pero según expresó el belga ambos siempre se habían sentido inclinados hacia el mundo de la sostenibilidad y la agricultura.

"En Bélgica el tema de la seta, los champiñones, es bastante más conocido y reconocido, entonces dijimos: pues aquí no hay cultivos locales y se puede aprovechar un desecho para hacer un producto muy local", explicó el agricultor al ser preguntado por qué decidió mudarse a España.

Lo que convierte en sostenible la forma de cultivo de Max y Cristina es que utilizan posos de café que se consideran más fértiles.

"Es una pena que no se aproveche más, el café se limpia automáticamente porque el agua caliente atraviesa eso, además son ricos en nutrientes y en celulosa", señaló Max.

Asimismo, manifestó que al aprovechar una materia prima que, por lo general, la gente suele desechar, es gratuito para ellos: "La idea también es aprovechar un desecho, que es totalmente gratuito, la gente está encantada de darnos la bolsa de borra de café".

Además, aprovechan contenedores para cultivar sus productos: "En el puerto hay bastantes y por temas de leyes, las empresas tienen que renovarlo cada cierta cantidad de años, entonces son bastante baratos".

Como fue mencionado anteriormente, las setas que cultiva el agricultor son tanto comestibles como con propósitos medicinales, buscando tener ellos "la trazabilidad entera del producto".

Con esto expresó que "la idea es cultivar todas las setas que podamos y si podemos ayudar a participar un poquito a la salud humana a través de setas que son una medicina natural, lo hacemos".

Max, agricultor de setas en España: “A lo mejor sacamos por kilo 5€ de rentabilidad, pero queremos mejorarlo”

Para vender su producto, los agricultores prefieren no pasar por intermediarios, con lo cual venden directamente al consumidor final por un precio de "entre 14 euros el kilo más o menos".

"Si son tiendas ecológicas, son 10 euros el kilo para que ellos tengan un margen, a lo mejor sacamos por kilo entre 4 o 5 euros de rentabilidad, pero queremos mejorar la producción para que sea más eficiente", recalcó el emprendedor.

Lo cierto es que, a pesar de haber decidido montar su negocio en España, el belga confesó que no entiende muy bien el sistema de autónomos en España: "En Bélgica es un poco más pro empresa, más liberal y el Estado tiene menos la mano en el tema".

Al ser preguntado sobre el sector primario en España, el agricultor confesó que "yo creo que más y más gente está desconectada del producto que está comiendo, ahora mismo la verdad que los jóvenes no conocemos a mucha gente que esté dentro del sector primario en Gran Canaria, pero sí creo que hay más conciencia".

Finalmente, el joven belga fue sincero y recalcó que recomendaría a cualquiera que se dedicase a esta línea de negocio a pesar de que "es un trabajo un poquito más duro".

A pesar de la dificultad de esta línea de trabajo, Max fue sincero: "Para mí estar detrás de un portátil durante ocho horas también hay que valorarlo... además ves que tu producto tiene un valor añadido porque la gente lo come y le gusta, tienes una satisfacción personal que es mucho mayor".