gbh007 iStockPhoto

Pescado y marisco

Sardinas marinadas, receta para triunfar sin tener que cocinar

Las sardinas marinadas pueden prepararse de mil maneras, pero esta versión con zumo de frutas es de las que más me gustan. Se acabó el ponerle excusas al pescado.

Sin tener que cocinar y, si te llevas bien con el pescadero, en lo que tardas en hacerte un zumo podrás preparar estas deliciosas sardinas marinadas. Puedes servirlas solas como aperitivo, o sobre una tosta con otros encurtidos o como parte de una ensalada.

Ingredientes

  • Sardinas, 1 kg
  • Manzanas, 500 g
  • Piña, 500 g
  • Limas, 2
  • Vinagre de manzana, 100 ml
  • Aceite de oliva virgen extra, 150 ml
  • Jengibre fresco, 1 trozo de un centímetro
  • Pimienta rosa en grano
  • Sal gorda
  • Sal fina

01: Preparar las sardinas para marinar

Lo primero que hemos de hacer es limpiar las sardinas. No te preocupes, en cualquier pescadería, si se lo pides les quitarán la cabeza y las tripas. Si eres un cliente habitual o si el pescadero es majo y en ese momento hasta te separará los filetes quitando la espina central. Si tienes que separarlos tú, no te asustes, es mucho más fácil de lo que piensas, mira el vídeo que te dejamos a continuación.

En algunos supermercados también puedes encontrar filetes de sardina ya limpios en bandejas, aunque a mí personalmente no me gustan, pues no tengo ninguna referencia que me indique la frescura del pescado.

Cuando ya tengamos nuestras sardinas fileteadas, repasamos los filetes con unas pinzas para retirar cualquier espina, le quitamos la piel dando un pequeño corte en la zona de la cola y tirando de ella, y finalmente, sumergimos los filetes en agua helada durante cinco minutos para que suelten toda la sangre. Los sacamos y los secamos bien con papel absorbente. 

Los salamos con la sal gorda y los dejamos en la nevera durante 20 minutos.

02: Preparar el marinado

Mientras tanto, pelamos la piña, las manzanas y las limas y las pasamos junto con la albahaca por una licuadora. En un recipiente que no sea metálico, mezclamos el zumo con el vinagre, el jengibre rallado y la pimienta rosa ligeramente machacada.

03: Marinar las sardinas

Sumergimos los lomos de las sardinas en la mezcla de zumo asegurándonos de que todo el pescado esté cubierto con el líquido. Tapamos con papel film y dejamos en la nevera durante un mínimo de 12 horas y un máximo de 24 horas.

04: Servir las sardinas marinadas

Sacamos las sardinas del marinado, las secamos con papel absorbente, las rociamos con el aceite de oliva virgen extra y algunas bolas de pimienta rosa. Si fuese necesario, rectificamos de sal con un poco de sal fina. Las servimos con pepinillos, cebolla y pimiento rojo picados como guarnición.