Vinos

Enate Tempranillo Syrah y Laus Garnacha, las dos caras de una misma casa en el Somontano

Acaban de salir al mercado juntos. Son vinos frescos, ricos, con un nivel de calidad-precio inigualable. Los dos proceden de grandes bodegas en el Somontano, y las dos pertenecen a la familia Nozaleda.

1 marzo, 2023 11:20

El Somontano es una de las denominaciones de origen más modernas y a la vez más combativas del panorama vinícola español. Está situada en el pre Pirineo de Huesca, con la localidad de Barbastro como capital. En 1984 cuando se constituye la D.O. lo único que había era una bodega histórica, Lalanne, fundada en la zona en 1894 por un francés que había huido a España de la plaga de la filoxera, y que trajo consigo sus variedades de uva, como la cabernet sauvignon, merlot o chardonnay.  En la actualidad la sexta generación sigue al frente de la bodega.

También había una cooperativa, la del Somontano del Sobrarbe, que trabajaba con un par de variedades locales como la parraleta y la moristel, bastante sencillas y a las que no se le reconocían demasiadas prestaciones. Y también alguna pequeña bodeguita suelta.

El florecer de Somontano junto a la familia Nozaleda

La revolución llega a principios de los 90. La Diputación General de Aragón, es decir, el gobierno de la comunidad autónoma, decide volcarse en la zona y, apoyado por bancos y cajas locales, ponen en marcha Viñas del Vero, una poderosísima bodega, también cargada de variedades francesas y de una alemana muy curiosa, la gewürztraminer, procedente del Rin. Además, invierten un poderoso capital en la cooperativa que pasaría a llamarse bodegas Pirineos.

La sorpresa es cuando en 1992 se inscribe en el registro una firma llamada Bodegas y Viñedos del Alto Aragón que utilizan como marca comercial Enate, el nombre de un valle de la zona. Son la familia Nozaleda, que ya habían entrado en el sector agroalimentario con una quesería, Qualia, con la marca El Valle, en el Valle de Almodóvar, en la D.O. Queso Manchego; y las chacinas y jamones ibéricos Marcos Sotorrano, de la D.O. Guijuelo.

Enate en poco tiempo se convierte en un referente, no sólo de los vinos del Somontano, sino a nivel nacional como una marca muy reconocida. También trabajan las variedades foráneas, aunque no descuidan otras españolas. Construyen una bodega espectacular y amantes del arte, encargan a Antonio Saura una pintura para utilizarla como etiqueta de uno de sus vinos. Más tarde comprarían a Chillida, Tàpies, Beulas, Torner, Canogar… disponiendo en la actualidad de una extraordinaria pinacoteca

Nuevas casas, nuevos vinos

Con estas tres grandes bodegas y otras pequeñas que se fueron uniendo a la D.O. Somontano, la zona iba viento en popa con un gran reconocimiento como denominación moderna, al estilo de los llamados “vinos del nuevo mundo”, como los californianos o australianos. Y de repente llegó una sorpresa. En la carretera de Barbastro a Monzón, surgieron una enfrente de la otra dos gigantescas bodegas, mirándose a los ojos. Era el 2002.

Eran inversiones multimillonarias, bodegas espectaculares, con capacidad para elaborar, cada una, millones de litros. Una se llamaba Irius, y la otra era Laus. La primera propiedad de la familia Lázaro, y la segunda pertenecía a la familia Zozoya, empresarios de la construcción afincados en Zaragoza. La crisis del 2008 acabó con las dos. Con los años la primera la compró Piensos Costa, una firma afincada en Fraga, que le cambió el nombre por Sommos; y la segunda en 2017, la compró Enate.

Los Nozaleda ya habían fundado en 1999 Las Moradas de San Martín, una bodega basada en viñedos viejísimos de garnacha en San Martín de Valdeiglesias, en la zona madrileña de Gredos. Y ahora con Laus pretenden elaborar vinos más sencillos, pero ricos y de precios más competitivos que los de la casa madre, Enate. Ya en este 2023 acaban de sacar dos vinos, uno de cada casa, con características muy similares, cuatro meses de crianza en barrica cada uno y basados más en variedades autóctonas y precios soberbios. Uno es el Laus Garnacha Tinta 2021 y el otro el Enate Tempranillo-Syrah también 2021.

De alguna manera se parecen mucho. El Laus Garnacha Tinta Barrica 2021, es muy directo, fresco, mucha frutilla negra en nariz, como moras, y arándanos, pero también cerezas. En boca es sabroso, salino, con fuerza, pero de paso agradable, sedoso y sobre todo fresco por la equilibrada acidez. Su precio es tan sólo 6 euros.

El Enate Tempranillo-Syrah 2021 se le parece mucho. Es un vino alegre, juvenil, frutos rojos y muchos tonos florales como violeta, o pétalos de rosa. La boca redonda, de cuerpo medio, pero bien armado, muy fresco y gustoso. Va dirigido a la hostelería con un precio recomendado de 9 euros.  

Somontano hoy

Muchas cosas han pasado en Somontano en los últimos años. La Diputación General de Aragón ha vendido y ahora Viñas del Vero pertenece a Gonzalez Byass; y Bodegas Pirineos ha sido adquirida también por la gaditana Barbadillo. Enate, Laus, Sommos son en total las cinco grandes. Detrás hay un grupo de bodegas más pequeñas, pero con muy buena calidad como Osca, Fábregas, Valdovinos, Blecua, Otto Bestue, Meler, Bal d´Isabena, Obergo, Sers, Bespen-La Sierra, El Grillo y La Luna o Idrias.

Les va bien de nuevo y con vinos tan ricos, frescos y accesibles como los ahora presentados, los Nozaleda se vuelven a marcar un tanto en la gama de precios moderados que acompañan con soltura a los de alta gama.