Montaje de Emilio y una imagen de archivo de un camarero atendiendo a unos clientes.

Montaje de Emilio y una imagen de archivo de un camarero atendiendo a unos clientes. Cope/iStock

Sociedad

Emilio es dueño de un restaurante y busca empleados: "Contratas a una persona y en 10 días desaparece"

El hostelero relata que el oficio ha perdido a trabajadores profesionales porque no se pueden cumplir objetivos vitales a raíz de los bajos salarios.

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Las claves

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Emilio, dueño de un restaurante en Valladolid, denuncia la alta rotación y falta de compromiso de los empleados en hostelería.

La hostelería, tradicional sector refugio en épocas de crisis, sufre ahora una degradación por la falta de profesionalidad y especialización.

Muchos jóvenes ven el empleo en hostelería solo como una salida temporal para ganar dinero mientras buscan otro trabajo.

El empresario lamenta que la desmotivación y el difícil acceso a vivienda hacen que los trabajadores no se esfuercen ni se comprometan con el oficio.

Sueldos bajos, horarios intempestivos, lidiar con todo tipo de clientes... La hostelería es una profesión clave en un país como España, con un gran peso del turismo en la economía. Sin embargo, los empresarios cada vez encuentran más obstáculos para contratar personal.

Un ejemplo cristalino es el de Emilio, propietario de un restaurante en Valladolid que está experimentando problemas para construir un equipo de trabajo sólido. ¿El motivo? La alta rotación y la falta de compromiso general de los empleados de las nuevas generaciones.

"Ahora contratas a una persona y a los diez días desaparece, no vuelves a saber nada de esa persona; antes te decían que me voy porque he encontrado algo mejor", reflexiona el empresario ante los micrófonos de Cope.

Bajón de la profesionalidad del oficio

Emilio recuerda que la restauración siempre ha sido un sector "refugio" para los trabajadores. "Cuando hay una crisis en la construcción, la hostelería absorbe gran parte de ese personal que no tiene trabajo porque vulgarmente se ha dicho que 'vale para cualquiera'".

A raíz de esta tendencia, cree que la profesión se ha ido degradando con el paso de los años, en especial por "la poca especialización y la poca profesionalidad, cuando en realidad no vale para cualquiera y ya no hay profesionales".

Y no se queda aquí, va más allá, analizando por qué el oficio ha ido perdiendo perfiles expertos para dar paso a jóvenes que recurren a este empleo como única alternativa y con el único objetivo de ganar dinero durante la búsqueda de otro trabajo.

"Hay un descontento generalizado por parte de la sociedad. Hace 15 años, si te esforzabas mucho, a corto o medio plazo te comprabas un coche y podías acceder a una vivienda, había un objetivo. Ahora está muy lejos y se pinta casi imposible", recalca el dueño del establecimiento.

"Antes podías acceder a una vivienda"

Y añade: "Creo que hay un sentir por parte de la sociedad y por parte de los trabajadores, que se preguntan para qué me voy a esforzar mucho o para qué voy a aguantar este trabajo".

De hecho, destaca la falta de compromiso de los trabajadores actuales como uno de los principales inconvenientes en la gestión de recursos humanos. "Antes se pensaba que al hacer un trabajo para una empresa, se ayudaba a que esta saliese adelante y yo seguiría teniendo trabajo", mentalidad que ha desaparecido por el contexto económico actual desesperanzador.