Un mecánico trabajando en un coche Omicrono
Un mecánico advierte: "Si tu aire enfría poco, no cometas el error de cambiar el compresor, te lo puedes ahorrar"
Un cambio en el compresor del aire acondicionado del coche ha provocado algo de confusión entre los conductores.
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Aunque el verano ya esté llegando a sus últimos días, el aire acondicionado sigue siendo imprescindible en muchas zonas de España, y por eso es el peor momento para que empiece a fallar de manera repentina.
Un síntoma muy común es que el aire enfría muy poco, o que solo funciona de manera intermitente o en determinadas situaciones; y si ya hemos descartado otras posibles causas, puede que hayamos llegado a la conclusión de que tenemos que cambiar el compresor.
Sin embargo, es muy posible que no nos haga falta cambiar el compresor completamente, como ha advertido Juan José Ebenezer en un vídeo publicado en sus cuentas de redes sociales; de hecho, la reparación puede ser mucho más sencilla y barata.
Por qué falla el aire acondicionado del coche
En primer lugar, la idea de que tenemos que cambiar todo el compresor está obsoleta, y viene de los tiempos en los que el funcionamiento de este componente dependía de una polea magnética.
En coches antiguos, al activar el climatizador, se escuchaba un chasquido característico que indicaba el acople del mecanismo; si la polea magnética no se accionaba, el compresor continuaba girando de forma libre sin comprimir el gas refrigerante.
En esos casos, la solución era muy cara, cambiar todo el compresor, ya sea buscando una pieza por medios oficiales o por un desguace, con los costes y el riesgo adicional que ello conlleva.
Sin embargo, Ebenezer explica que en los sistemas modernos, el funcionamiento del compresor es completamente diferente y la pieza que se puede precisar de un cambio es mucho más pequeña y barata.
En concreto, es muy posible que el problema se encuentre en la válvula del compresor, que se activa de manera electrónica y arranca el compresor para generar presión en el circuito; esta válvula es propensa a fallar, y por eso a veces sale aire frío y a veces, no.
Cuando la válvula está fallando, no lo hace de manera repentina; por eso, a veces parece que el aire acondicionado funciona correctamente y otras que se para, y eso nos puede llevar a pensar que es un fallo del compresor, especialmente si hemos tenido un coche viejo anteriormente.
Sin embargo, Ebenezer afirma que cuando eso ocurre, el 90% de las veces viene por la válvula y no por el compresor en sí, por lo que cambiar todo el componente es algo innecesario y que nos podemos ahorrar.
Por eso, antes de asumir una reparación costosa, resulta fundamental solicitar al taller una prueba de diagnóstico específica para el aire acondicionado, que medirá el rendimiento de esta válvula de control.
Esta simple comprobación permite aislar la avería y simplemente reemplazar la válvula, ahorrándonos potencialmente cientos de euros en el mantenimiento del coche.