El presidente austriaco, Alexander Van der Bellen, asiste a una rueda de prensa en el marco de la 80ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Austria da una lección a España: crean muros de ladrillo que se pueden levantar de nuevo, mover y desmontar tras tirarlos
El sistema de paneles prefabricados elimina el mortero convencional, reduce un 60 % las emisiones de CO₂ y permite reutilizar las paredes.
Más información: Un albañil y empresario de construcción: "He llegado a tener 19 trabajadores, pero ahora no hay profesionales"
El sector de la edificación afronta una transformación histórica para resolver uno de sus grandes talones de Aquiles: el desperdicio masivo de materiales tras las demoliciones.
Frente a esta ineficiencia, una alianza científica e industrial en Austria ha encontrado la manera de desligar la durabilidad del material de la vida útil del propio inmueble. El avance, bautizado como Re-Use Ziegelwand, nace de la colaboración entre la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) y la firma Wienerberger, líder en la producción de arcilla cocida.
La innovación radica en fabricar muros prefabricados que sustituyen la pasta de agarre habitual por acoplamientos mecánicos reversibles. Gracias a este planteamiento, los paneles pueden desensamblarse de forma intacta, trasladarse y reubicarse en nuevos proyectos.
En términos de prestaciones y sostenibilidad, los datos del proyecto resultan esclarecedores: el reaprovechamiento de las estructuras recorta las emisiones de carbono hasta un 60 % en tres ciclos de uso. Además, estos módulos industriales de 44 centímetros de espesor integran lana aislante en su interior y llegan a la obra completamente pre-enlucidos.
Para garantizar su firmeza estructural sin mortero, los ingenieros emplean la propia carga del forjado o introducen varillas roscadas verticales pretensadas que dotan al conjunto de una rigidez máxima.
Iniciativa fiable y aprobada
Las pruebas de campo realizadas sobre un inmueble experimental confirmaron la viabilidad técnica del sistema, demostrando que el prototipo a escala real soporta de forma impecable los procesos de montaje, desmantelamiento y posterior reconstrucción en condiciones operativas reales.
Esta filosofía de diseño no solo repercute de forma favorable en la huella ecológica, sino que incrementa de forma notable el rendimiento financiero de las promociones.
Al finalizar el periodo de explotación de un edificio, los propietarios conservan un patrimonio material de alto valor residual que puede revenderse o reemplearse inmediatamente, evitando el desembolso que supone la gestión de residuos sólidos y la compra de materia prima virgen para nuevas obras.
El siguiente reto consiste en escalar este modelo desde el laboratorio hacia el mercado a gran escala. Para posibilitar su comercialización internacional, el consorcio trabaja en homogeneizar los procesos de producción fabril y en tramitar las homologaciones y certificaciones europeas más exigentes dentro del ámbito del diseño estructural y la seguridad edilicia.
Construcción inicial del edificio con sus muros de ladrillo reutilizables. Omicrono
De consolidarse su distribución comercial y reducirse los costes iniciales de fabricación, estos paneles reutilizables se posicionarán como una herramienta crucial para alcanzar las metas de descarbonización de la Unión Europea.
Esta solución austriaca demuestra que es posible reinventar los elementos tradicionales de la albañilería, transformando una industria históricamente contaminante en un referente de economía circular donde los muros ya no se destruyen, sino que se mudan.