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Miles de brasileños cruzan de Portugal a España por el 'efecto llamada' de la regularización: "Es un país que ofrece más ventajas"

"Es una salida masiva. En 19 años es la primera vez que vemos esto", dicen en Espanha Fácil, una empresa que se dedica a tramitar regulaciones.

Mientras el Gobierno de centro-derecha de Luís Montenegro ha restringido las condiciones para la residencia, el de Sánchez las ha relajado.

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Las claves

Las claves

Miles de brasileños están dejando Portugal y trasladándose a España, atraídos por la nueva regularización y mejores oportunidades laborales y de servicios.

Las restricciones migratorias en Portugal, sumadas a reformas legales y mayor hostilidad social, han impulsado este cambio de tendencia.

España ofrece ventajas como plazos más cortos para obtener la nacionalidad y salarios más altos, lo que la hace más atractiva que Portugal.

La comunidad brasileña en España ha crecido un 25% en tres años, alcanzando las 195.000 personas en 2025.

A finales de los años 80, fruto de la inestabilidad política de su país, los brasileños empezaron a emigrar a Portugal. Esta nación ofrecía una vida mejor en una tierra con la que comparte lengua.

Sus flujos migratorios, estudiados desde entonces, han marcado siempre una tendencia clara: aunque la mayoría de brasileños se instalaban en Portugal, algunos terminaban en España por proximidad y por ofrecer otras oportunidades laborales.

Eso ha cambiado con la regularización exprés aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez. Para muchos brasileños, el sueño ha dejado de ser Portugal y ha pasado a ser España.

El efecto llamada se nota en las calles, en los grupos de WhatsApp y de Telegram en los que se ofrece información para lograr los papeles y también en las empresas encargadas de tramitar estos procesos regulatorios, como Espanha Fácil.

Las políticas migratorias de ambos países han inclinado la balanza: en Portugal hay cada vez más restricciones y en España, más facilidades.

Los brasileños eligen España porque es "un país que ofrece más ventajas", económicas y de servicios públicos, señala Renata Barbalho, CEO de Espanha Fácil.

Antes del anuncio de la regularización extraordinaria ya se había notado esa atracción. "De 2024 a 2025 registramos un aumento del 210% en contactos de brasileños que están en Portugal", añade.

Pero ahora ese interés se ha desbordado. "Actualmente, recibimos una media de 1.000 nuevos contactos al mes de brasileños que nos escriben buscando información para vivir legalmente en España. Es una salida masiva. En 19 años de empresa es la primera vez que vemos esto", explica.

Las cifras oficiales confirman la radiografía que se vive a pie de calle. España está consolidando su papel como nuevo polo migratorio para latinoamericanos: la comunidad de brasileños residente en España alcanzó las 195.000 personas en 2025, lo que supone un crecimiento del 25% en apenas tres años.

El flujo es constante y organizado. Detrás de este salto, no solo hay un trasvase demográfico, sino un perfil de inmigrante mucho más informado. "Son personas que comparan Portugal y España desde el punto de vista jurídico, laboral y familiar", señala Barbalho.

El fin de la "excepción portuguesa"

¿Qué está empujando a miles de familias a abandonar el que históricamente fue su primer hogar europeo?

Hasta 2024, Portugal operaba con uno de los sistemas de inmigración más liberales del continente, donde conseguir un empleo era sinónimo de regularización. El Gobierno de centro-derecha del popular Luís Montenegro ha cambiado el panorama.

El Ejecutivo luso ha aprobado recientemente reformas restrictivas en su Ley de Extranjería: ha cerrado la puerta a que los turistas soliciten la residencia y ha endurecido la reagrupación familiar.

Además, los permisos de residencia ya no se pueden solicitar dentro de Portugal, tienen que tramitarse en el país de origen, y sólo se conceden visados de empleo para trabajadores cualificados. Por otra parte, a los extranjeros nacionalizados se les puede expulsar si cometen delitos graves.

Otro revés para los inmigrantes llegó con la nueva Ley de Nacionalidad, que amplía de cinco a siete años el tiempo mínimo de residencia exigido a los brasileños para obtener el pasaporte europeo.

A todo ello hay que sumar el colapso en los servicios de atención a extranjeros en Portugal y un repunte alarmante en la hostilidad social hacia la comunidad brasileña, con 449 casos de incitación al odio y discriminación registrados en 2025. El dato más alto desde que se tienen registros.

Comparación con España

En contraste con Portugal, la ley española permite a los ciudadanos iberoamericanos solicitar la nacionalidad tras solo dos años de residencia legal continuada.

"Para muchos brasileños, la regularización portuguesa dejó de verse como un horizonte próximo. Cuando comparan, España pasa a ser una opción mucho más atractiva para planificar el futuro de la familia", constata la fundadora de Espanha Fácil, que en los últimos dos años ha tramitado casi 500 solicitudes de nacionalidad.

La regularización extraordinaria que Sánchez ha puesto en marcha es una aliciente no sólo para estos brasileños que viven en Portugal y quieren mudarse a España, sino para personas que ya están aquí, en situación irregular, advierte Renata Barbalho.

Tal es el éxito de esta vía que desde Espanha Fácil explican que tienen "554 trámites de regularización extraordinaria en curso".

"Hace algunos años, Portugal era la elección casi natural por el idioma", zanja Renata Barbalho. "Hoy eso cambió. El brasileño prefiere afrontar el aprendizaje del español si eso viene acompañado de mayor previsibilidad documental, mejores oportunidades laborales y salarios más altos".

En definitiva, los brasileños están comparando plazos, oportunidades, salarios, seguridad jurídica y futuro para sus hijos y encuentran que el idioma ya no es lo más importante.