Preparación: 5 min  Cocción: < 20 min   Dificultad: 1/5   Raciones: 2-3   Coste:  < 6 €

Ingredientes

  • Garbanzos cocidos, 400 g (*)
  • Cebolla, 1 (**)
  • Bacalao al punto de sal, 200 g (***)
  • Espinacas frescas, 100 g
  • Caldo de pescado o verduras, 300 ml (****)
  • Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
  • Comino molido, 1 cucharadita
  • Cúrcuma, 1 cucharadita (*****)
  • Sal
  • (*) Un bote grande.
  • (**) En la foto veis una y media porque eran muy chiquitinas.
  • (***) Como vamos a cortarlo en trocitos, no tienen por qué ser lomos, nos sirven recortes que siempre están mejor de precio y se desalan antes si los compramos salados.
  • (****) Yo he usado el caldo de cocer las cabezas de unos gambones y estoy convencida de que ha sido la clave para que el resultado fuese tan exquisito. Con esta cantidad queda espesito, pero si lo preferís más tipo sopa, solo hay que añadir un poco más.
  • (*****) Es opcional, pero combina muy bien con el comino y le da un bonito color. Si lo preferís, también se le puede dar el toque de color usando pimentón dulce de La Vera en su lugar.

Hoy es Viernes de Dolores y puede decirse que ya estamos en Semana Santa, pues los estudiantes ya dan comienzo a las vacaciones escolares, muchos os estáis preparando para salir unos días de vacaciones y en muchísimas casas o bien hoy, o bien el próximo Viernes Santo, se come potaje de vigilia con garbanzos y espinacas, especialmente si quien cocina tu madre o tu abuela.

Al menos en mi casa siempre ha sido así, los viernes de Cuaresma, no había que preguntar eso de “qué hay para comer hoy” porque la respuesta era la misma año tras año. Ahora, que me toca hacerlo para mí sola, me da un poco de pereza el trabajo que lleva hacerlo por el método tradicional. Pero eso se ha acabado, este año me he hecho el potaje de vigilia con garbanzos y espinacas más fácil y rápido de la historia en el microondas y ha quedado tan rico que creo que a partir de ahora no voy a esperar a la próxima Semana Santa para repetir.

Preparación del Potaje de vigilia con garbanzos y espinacas en microondas.

  1. Lo primero que tenemos que hacer es desalar el bacalao (si son recortes, con dejarlos a remojo toda la noche en agua fría en la nevera y cambiar el agua a primera hora de la mañana será suficiente). Yo en esta ocasión no he tenido que hacerlo porque era bacalao congelado en su punto de sal, así que simplemente lo descongelé.
  2. Troceamos la cebolla en cubitos, la ponemos en un bol de vidrio apto para microondas, añadimos un poco de sal y el aceite de oliva virgen extra, mezclamos bien todo, tapamos con un trozo de papel de horno y programamos 5 minutos a 700W, sacamos, removemos, tapamos de nuevo, y programamos otros 5 minutos a 700 W.
  3. Agregamos el caldo y calentamos 1 minuto y 30 segundos a 800 W sin tapar.
  4. Ponemos los garbanzos en un escurridor y los lavamos muy bien bajo el chorro de agua fría hasta que dejen de hacer espuma.
  5. Añadimos los garbanzos cocidos limpios y escurridos al caldo caliente, ponemos encima las espinacas cortadas, lavadas y escurridas, tapamos con el papel de horno y programamos 3 minutos a 800 W.
  6. Aprovechamos para trocear el bacalao y cuando pasen los 3 minutos los añadimos al bol, tapamos y 2 minutos a 800 W.
  7. Mezclamos, añadimos el comino y la cúrcuma, y programamos 3 minutos a 800 W sin tapar y ya solo nos queda rectificar de sal si es necesario y disfrutar de nuestro riquísimo potaje de vigilia con garbanzos y espinacas.

Resultado

En menos de 20 minutos podemos tener en la mesa nuestro potaje de vigilia con garbanzos y espinacas que podemos servir con huevo duro picado que es con lo que se suele acompañar, pero yo esta vez lo he omitido porque mi ración de huevos semanales ya quedó más que cubierta cuando os preparé este post 🙂

A ver ahora qué excusa ponéis para no preparar vuestro propio potaje de vigilia con garbanzos y espinacas 😉

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