Preparación: 15 min Reposo: 4-5 h Cocción: 25 – 35 min  Dificultad: 3/5 Raciones: 16 Coste: < 5 €

Ingredientes

Para la esponja:

  • Leche semidesnatada, 75 ml
  • Levadura fresca de panadería, 15 g
  • Sirope de ágave, 1 cucharada
  • Harina de fuerza, 150 g

Para la masa:

  • Leche semidesnatada, 100 ml
  • Mantequilla, 100 g (*)
  • Huevos L, 2
  • Levadura fresca de panadería, 25 g
  • Harina de fuerza, 500 g
  • Sal, 10 g
  • Sirope de ágave, 75 g
  • Naranja, 1 (**)
  • Limón, 1 (**)
  • Huevos M, 1 (para pintar)

Decoración del roscón sin azúcar

  • Naranja confitada (***)
  • Almendra cruda laminada y/o en granillo
  • Coco rallado

Decoración del roscón con azúcar

  • Azúcar humedecido, 4 cucharadas
  • Naranja confitada
  • Guindas en almíbar

Para el relleno de trufa exprés

  • Nata líquida para montar (mín. 35% M.G.), 200 ml
  • Cacao en polvo sin azúcar, 1 cucharada sopera
  • Sirope de ágave, 2 cucharadas
  • (*) Yo he utilizado la mantequilla casera sin lactosa preparada en casa. Es importante que, sea cual sea, esté a temperatura ambiente.
  • (**) Solo utilizaremos la ralladura de la piel para aromatizar la masa.
  • (***) Hace unos días os contamos cómo hacer naranjas confitadas con azúcar. Yo esta vez las he hecho cambiando el azúcar por 50 g de sirope de ágave, aunque tratándose de cítricos, la estevia también sería una opción.

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Falta justo una semana para uno de los días más esperados del año, ¡el día de Reyes! Y si algo no puede faltar ese día, al menos en mi casa, es el Roscón de Reyes. Un dulce que gusta tanto que la verdad no sé por qué no lo hago más a menudo. Supongo que es por mantener la emoción del día y porque si lo hiciésemos a cada rato entonces dejaría de ser algo especial.

Sea como fuere, el 6 de enero, que además celebramos el cumple de mi suegra, no puede faltar el roscón para  desayunar. Y como ya sabéis porque ya os lo he contado mil veces, en casa tenemos diabéticos e intolerantes a la lactosa, y eso hace que no nos sirva un roscón cualquiera de los millones de roscones que ya empiezan a verse en el supermercado estos días y que el día de Reyes llenas los escaparates de todas las pastelerías.

Así que, nos lo fabricamos en casa y tan contentos ;).

Y no, no es rápido, pero no es rápido en el sentido de que te pones a hacerlo y a la media hora te lo estás comiendo porque el roscón de Reyes necesita obligatoriamente sus reposos. Pero el hecho de no ser algo rápido, en este caso, no es sinónimo de que haya que trabajar demasiado, al contrario, lo único que hay que hacer es mezclar y amasar unos ingredientes y, si tenemos una batidora que tenga ganchos de amasar, será un juego de niños. Luego ya solo hay que esperar, darle forma, esperar y volver a esperar mientras se obra la magia en el horno.

Con las cantidades que os pongo sale un roscón de Reyes enorme, aunque yo, por comodidad suelo dividir la masa y hacer dos, que me caben mejor en el horno y así, puedo regalar uno, o hacer uno con cobertura sin azúcar pero al otro ponerle algo de azúcar. Sobre esto os comento que el azúcar humedecido supone más peso encima del roscón y en el horno sube un poco menos, por lo que, cuando la cobertura es sin azúcar el roscón de reyes queda más esponjoso.

Preparación del Roscón de Reyes sin azúcar con relleno de trufa exprés

  1. Lo primero que haremos será la esponja, para ello disolvemos el sirope de ágave y la levadura en la leche templada (15 segundos en el microondas a 800 W). Echamos la mezcla sobre la harina, mezclamos y amasamos hasta formar una bola.
  2. Sumergimos la bola en agua templada, tal como veis en las fotos de la galería y esperamos de 15 a 20 minutos hasta que flote.
  3. Para preparar la masa, ponemos la harina en un bol seco, la sal a un lado, la levadura desmenuzada al otro y en el centro la leche, la mantequilla, los huevos L, el sirope de ágave, la ralladura de los cítricos y la esponja.
  4. Mezclamos bien y amasamos hasta tener una masa completamente lisa (yo he tardado unos 10 minutos con las varillas eléctricas).
  5. Formamos una bola, la dejamos en un bol, tapamos con un paño limpio y dejamos reposar en sitio cálido y sin corrientes (yo esta vez la he dejado al lado del radiador -encendido- de la cocina). Otra opción, es dejarlo fermentar lentamente dejándolo durante toda la noche en la nevera y sacarlo una hora antes de continuar con el proceso.
  6. Cuando haya duplicado su volumen (esta vez fueron necesarias 2 horas y media), dividimos la masa en dos. Colocamos cada trozo en una bandeja forrada con papel de horno y les damos forma de roscón de reyes propiamente dicho haciendo un agujero bien grande en el centro y aplastando la masa. Para que no pierda la forma es aconsejable poner en el centro un aro metálico forrado con papel de horno. Si no tenéis, una lata metálica de conservas vacía hará la misma función.
  7. Tapamos de nuevo y dejamos reposar hasta que duplique de nuevo el volumen (esta vez fueron necesarias 2 horas).
  8. Precalentamos el horno a 200 ºC, calor arriba y abajo sin ventilador. Pintamos el roscón de reyes con huevo batido y lo decoramos con la almedra laminada y/o en granillo, el coco rallado y algunos trozos de naranja confitada (o con azúcar humedecido o lo que os guste).
  9. Horneamos 15 minutos a 200 ºC y 10 minutos más bajando la temperatura a 170ºC. Cuando esté listo, sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.
  10. Para preparar la trufa exprés solo tendremos que montar la nata con unas varillas eléctricas, añadir el cacao en polvo, IMPORTANTÍSIMO mezclarlo a mano si no queremos poner la cocina perdida, añadir el sirope de ágave y seguir montando con las varillas hasta la mezcla esté firme.
  11. Cortamos el roscón de reyes con un cuchillo de sierra (como es muy difícil que nuestro roscón sea un toro circular geométricamente perfecto, un truquito para que al volver a cerrarlo coincidan los dos trozos en su sitio es colocar unos palillos tal como se ve en la fotografía, así después de untar el relleno solo tendremos que hacer coincidir los palillos). Yo en este momento es cuando aprovecho para enterrar la sorpresa que en este caso ha sido un pequeño imán navideño y que, como es una sorpresa, no os enseño foto ;-).

Resultado

A que no es tan difícil, ¿verdad? Se resume en una línea:

Amasar esponja, esperar, amasar todo, esperar, formar roscones, esperar, hornear, esperar, rellenar y….¡disfrutar!

Y si tenéis diabéticos o intolerantes a la lactosa en casa, creedme que los haréis muy felices.