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Receta de las albóndigas del Ikea para hacer en casa

Las albóndigas del Ikea son las más famosas del mundo y seguramente también las más consumidas, pues la cadena sueca presume de vender 150 millones de unidades al año.

Cada vez que me acerco al Ikea observo un detalle curioso y es que en la cafetería siempre toca hacer cola, incluso en tiendas en las que están a pocos pasos de enormes centros comerciales con una variada oferta gastronómica en los que se podría comer con el mismo presupuesto y sin necesidad de colas. Como tampoco necesitarás hacer cola para hacerte con los ingredientes que necesitas para hacerte esta versión casera de las albóndigas suecas.

Ingredientes

Para unas 24 albóndigas (si sobran se pueden congelar)

  • Carne picada de ternera, 400 g
  • Pollo cocido desmigado, 200 g (*)
  • Cebollas medianas, 2
  • Pan rallado, 75 g
  • Nata para montar, 200 g
  • Huevo M, 1
  • Harina de trigo, 1 cda
  • Azúcar, 1 cdta
  • Caldo de pollo, 300 ml (*)
  • Perejil fresco
  • Aceite de oliva virgen extra, 75 ml
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Guarnición para 2 comensales

  • Mermelada casera de arándanos sin azúcar, 50 g (**)
  • Patatas medianas, 2
  • Aceite de oliva virgen extra, 1 cda
  • Sal

(*) Yo he usado un cuarto trasero de pollo cocido con el que he hecho el caldo, pero si preferís usar un caldo comprado o que ya tengáis hecho, podéis sustituirlo por carne picada de pollo o de cerdo.

(**) En este enlace os explicamos cómo hacer mermelada casera sin azúcar.

Cómo hacer en casa las albóndigas de Ikea

Yo he llegado a pensar incluso que a veces la gente va a comer al Ikea a propósito, a arrasar con los platos estrella de su carta, el codillo braseado y las celebérrimas albóndigas del Ikea. Productos ambos que también pueden encontrarse precocinados en la sección de supermercado para que te los puedas llevar a casa y disfrutar de ellos sin necesidad de desplazarte a la tienda.

Nosotros hoy damos un paso más y te proponemos una receta para que te hagas tú mismo unas albóndigas a la sueca que cuando las pruebes se te van a quitar las ganas de ir a ver tiendas de muebles.

Pasos a seguir

No es una receta difícil, pero requiere de varios pasos, por lo que es aconsejable que prepares bien la mise en place con todos los ingredientes para tenerlo todo a mano cuando lo necesites.

01: Hidratar el pan rallado

Mezclamos todo el pan rallado con la mitad de la nata para que se hidrate y lo dejamos reposar.

02: Pochar las cebollas

Picamos las cebollas en brunoise (en cuadraditos pequeños) y las sofreímos en 25 ml de aceite a fuego medio con un poco de sal, el azúcar y una pizca de pimienta. Las dejamos que se vayan pochando hasta que estén tiernas y empiecen a tomar color. Cuando estén listas las reservamos y las dejamos enfriar durante unos 10 minutos antes de usarlas en el siguiente paso.

03: Preparar la masa de las albóndigas

En un bol suficientemente amplio, mezclamos la carne picada con el pollo desmenuzado, el pan rallado hidratado en la nata, la cebolla pochada, el perejil y el huevo.

Salpimentamos al gusto y amasamos con las manos hasta tener una mezcla homogénea.

04: Freír las albóndigas

Damos forma a las albóndigas, añadimos el aceite restante a la sartén en la que hemos pochado la cebolla y las freímos hasta que estén doradas. Cuando se vayan dorando, las sacamos de la sartén y las reservamos sobre un papel absorbente.

05: Preparar la salsa

Si aceite que ha quedado en la sartén después de dorar las albóndigas está limpio aún, echamos la cucharada de harina y removemos sin parar durante un par de minutos para que la harina se tueste un poco.

Si no hemos tenido cuidado durante la fritura y el aceite presenta signos de haberse quemado, lo sustituimos por 50 ml de aceite de oliva virgen extra limpio y tostamos la harina en él.

Agregamos la nata restante y el caldo de pollo. Mezclamos todo bien hasta que no queden grumos, añadimos nuez moscada y sal y pimienta al gusto y la dejamos a fuego medio removiendo cada poco hasta que hierva ligeramente. Si quedase algún grumo que no seamos capaces de deshacer, podemos triturar con la batidora hasta asegurarnos de que no quedan grumos o colar la salsa. 

Ponemos las albóndigas en la salsa y dejamos que se cocinen a fuego medio-bajo durante unos 8 minutos.

06: Preparar la guarnición de puré de patatas

Como guarnición vamos a hacer un puré de patatas muy sencillo y ligero, sin cantidades ingentes de mantequilla ni lácteos de ningún tipo. Para hacer este puré, cocemos las patatas en agua con sal, o si lo preferís, podéis cocerlas al vapor.

Cuando las patatas estén tiernas, las escurrimos, les añadimos, sal si es necesario, y una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Hacemos un puré chafándolas con un tenedor. Si la patata es de buena calidad, no hace falta más.

07: Servir las albóndigas de Ikea caseras

Servimos las albóndigas con un par de bolas de puré de patatas y una cucharada generosa de mermelada de arándanos tal como se sirven en la famosa tienda de muebles.

Resultado

Como la receta es algo laboriosa y las albóndigas congelan fenomenal, es perfecta para cocinarla en grandes cantidades y dejar el congelador surtido de táperes con raciones individuales que nos salvarán la vida en muchas ocasiones sin más esfuerzo que el de calentarlas.