Falla-Quijote

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Música

Al son de la locura: Don Quijote en el repertorio español

Desde Manuel de Falla hasta Ruperto Chapí los compositores españoles han visto en el hidalgo a uno de los más genuinos motivos de inspiración en su obra

6 enero, 2005 01:00

La música española ha mirado con especial sensibilidad hacia el personaje cervantino hasta el punto de proporcionar algunas piezas de trascendencia. Desde Manuel de Falla, con su Retablo de Maese Pedro, hasta Ruperto Chapí, pasando por Jesús Guridi y Óscar Esplá, los compositores españoles han visto en el hidalgo a uno de los más genuinos motivos de inspiración en su obra. Sin duda la mejor obra que la inmortal novela de Cervantes ha generado en el arte musical es El retablo de Maese Pedro de Manuel de Falla, de la misma manera que fuera de España, entre las decenas de composiciones sobre Don Quijote, la mejor es la ópera del austriaco Wilhelm Kienzl, una partitura que podría competir con Los Maestros Cantores de Richard Wagner.

En el terreno lírico era lógico que el Quijote tuviera reflejo. Son muchos sus episodios e historias dignos de ser contados y cantados. La mejor zarzuela es la del ilustre Ruperto Chapí titulada La venta de Don Quijote que, en marzo y abril de 2005 se va a representar, junto a El retablo de Falla, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. La zarzuela de Chapí, sobre un buen libreto de Carlos Fernández Shaw, incluye al mismísimo Cervantes en la acción, lo que fue visto como una provocación por la intelectualidad del momento (año 1902). En 1861, para la comedia de Ventura de la Vega Don Quijote de la Mancha, Barbieri escribió la música para el célebre ovillejo que canta Cardenio “¿Quién menoscaba mis bienes?”, un baile español y una marcha y coro final.

Y no debemos olvidar, ya en el siglo XX, la ópera inacabada de Antonio José El mozo de mulas (1936), extraída de los capítulos cuadragésimo tercero y cuadragésimo cuarto del Quijote, y a la que ha puesto fin el compositor burgalés Alejandro Yagöe, o la ópera en tres actos Barataria (1953), de Jesús García Leoz.

Caminos abstractos

Es evidente que trasladar a la escena alguno de los episodios de la novela es complicado. Es mejor adentrarse por caminos más abstractos e intelectuales, a la búsqueda de ideas o del clima popular o caballeresco de la novela. Y a ese terreno se han ceñido, dentro de las corrientes estéticas de cada momento, los distintos autores que evitaron el siempre difícil y arriesgado mundo de la escena. Son por eso decenas las partituras inspiradas por el Quijote. En España, el grueso de las mismas procede de la primera mitad del siglo XX, aunque también las hay en la segunda, algunas incluso inéditas como la ópera del profesor del Conservatorio de Madrid, Mariano Martín.

Del año 1916, data Una aventura de Don Quijote, poema sinfónico de Jesús Guridi basado en los capítulos VIII y IX, donde se refiere “la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron”. Guridi muestra aquí su habilidad orquestal a los pocos años de su regreso de Francia y Alemania, donde logró una excepcional formación. Sigue los pasos de Richard Strauss, cuyo Don Quixote (1897) sigue siendo la obra máxima sobre nuestro héroe en el plano sinfónico, pero siempre con su personal armonía y un, aquí tímido, acercamiento a la música tradicional vascongada.

En 1924 se produce una de las mejores obras orquestales concebidas sobre el Quijote. Se trata del episodio sinfónico de Óscar Esplá Don Quijote velando las armas, modelo del arte personalísimo del maestro alicantino. Esplá quiso evocar aquí las “meditaciones y esperanzas de Don Quijote durante la noche en que veló sus armas”, y dedicó su obra a Ortega y Gasset. La partitura está llena de detalles y sus breves y graciosos episodios se van engarzando con verdadera ciencia.

Obra sinfónica

También posee gran interés el poema sinfónico del salmantino Gerardo Gombau, compuesto en 1945. Tuvo algún problema con Esplá por haber puesto el mismo título. El propio Gombau, que en sus últimos años evolucionó como ningún otro autor de su generación (nació en 1906 y puede ser considerado un compositor del 27) calificó su obra de “poemón conradiano-straussiano”, lo cual no ya impide su disfrute al público de hoy, sino que lo favorece.

El burgalés Esteban Vélez, como su paisano Antonio José, se acercó al inmortal libro con el poema sinfónico Preludio sobre la primera salida de don Quijote de la Mancha, dado a conocer en 1947. Ese mismo año el pianista, crítico y ensayista orensano Antonio Iglesias estrenó en Lisboa su preludio para orquesta A primeira saida de Don Quixote. Del año 1948 es el poema sinfónico de Joaquín Rodrigo Ausencias de Dulcinea, basado en los versos incluidos en el capítulo XXVI donde se prosiguen las finezas que de enamorado hizo Don Quijote en Sierra Morena. Por adecuación al espíritu quijotesco y por su extraordinaria orquestación, lo situamos entre lo mejor escrito por el autor del Concierto de Aranjuez.

Es de toda justicia recordar aquí la última obra sinfónica de aquel otro quijote straussiano de la música llamado Conrado del Campo que, al final de su fecunda trayectoria compuso su obertura poemática Evocación y nostalgia de los molinos de viento. De 1973 son los Epitafios cervantinos del mallorquín Román Alis, para solistas, coro mixto y orquesta. Para finalizar, tres obras recientes. La primera es Galatea, Rocinante y Preciosa (1980), del añorado compositor vizcaíno Carmelo Alonso Bernaola. La segunda, el ballet Don Quijote (1982), de Federico Moreno Torroba, escrito para la compañía de Luisillo. La última podría llegar a ser un ballet, pues se trata de las inspiradísimas Canciones y danzas para Dulcinea (1993), de Antón García Abril, para la serie Monsegnor Quixote basada en la novela de Graham Green. Y todavía ha de seguir la inagotable fuente quijotesca dándonos nuevas partituras.

LAS CITAS IMPRESCINDIBLES

ORCAM: Ritratto di Don Quiscciote de Petrassi. Madrid, 10/I. Alberto Zedda, director. Una aventura de Don Quijote de Guridi. Madrid, 21/VI. Luis Aguirre, director.

Sinfónica de Bilbao: Don Quijote de Guridi. Palacio Euskalduna, 13 y 14/I. Maximiano Valdés, director.

Orq. de RTVE: Don Quixote de R. Strauss. Walter Weller, director. Madrid, 20 y 21/I. Don Quijote velando las armas de Gombau. Pamplona, 3 y 4/III. Adrian Leaper, director.

Orq. de Valencia: Don Quichotte de Massenet. Guschlbauer, director. 18/II. Don Quixote de R. Strauss. 29/IV. Gómez Martínez, director.

ONE: Fragmentos de Don Quijote de Halffter. Don Quixote de R. Strauss. Madrid, 23/IV. Pedro Halffter, director. Escenas de Don Quichotte de Massenet y de D. Q. de Turina. Madrid, 30/IV.

Orq. Pablo Sarasate: Ciclos de canciones de Jacques Ibert y Maurice Ravel. Málaga, 26 y 27/V. E. Martínez Izquierdo, director.

Filarmónica de Gran Canaria: Danzas de Don Quijote. Robert Gerhard. Las Palmas, 3/VI. Edmond Colomer, director.

Orphénica Lyra: “Músicas en tiempos del Caballero Andante”. José Miguel Moreno, director. Madrid, 15/I, Burgos, 25/II, Salamanca, 17/IV, Cuenca, 5/IV, León, 4/XI.

Teatro de la Zarzuela: La venta de Don Quijote de R. Chapí. Retablo de Maese Pedro de Falla. Madrid, del 11/III al 10/IV. Oviedo, del 26 al 30/IV. Luis Olmos, escena. Lorenzo Ramos, director.

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