Ibon Urrengoetxea en una imagen de archivo.

Ibon Urrengoetxea en una imagen de archivo.

Fútbol

Ibon Urrengoetxea, el "tío cojonudo" al que asesinaron y atracaron unos "desalmados"

El exjugador del Amorebieta, de 43 años, murió la pasada madrugada en Bilbao. El pueblo y varios excompañeros suyos, conmocionados por la noticia.

04:20 de la mañana del sábado. Ibon Urrengoetxea volvía de la cena de empresa navideña que había mantenido con sus compañeros de trabajo de Ilarduya en Bilbao. Mientras pasaba por El Arenal, la fachada principal del Casco Viejo de la ciudad (en concreto, se encontraba en la confluencia entre las calles Navarra y Ripa del barrio de Abando), dos personas le asaltaron. Para golpearle brutalmente (como aseguraron varios testigos; al menos recibió una patada y un golpe fuerte en la cabeza), quitarle la cartera y darse a la fuga lo más rápido posible.

Así terminó, a los 43 años, la vida de 'Urren', como todos le conocían. Los equipos de emergencia intentaron reanimarle durante media hora, pero no lo consiguieron. La paliza sufrida en el supuesto atraco del que fue víctima tuvo secuelas demasiado fatídicas como para ser revertidas. Deja mujer y un hijo de seis años. Aunque, sobre todo, una conmoción inmensa en Amorebieta, donde era toda una celebridad al haber militado con éxito en el equipo de fútbol del pueblo.

Ibon (rodeado por un círculo) con el Lemona.

Ibon (rodeado por un círculo) con el Lemona. Twitter

"Ha sido un jarro de agua fría. El pueblo está en shock. Estamos incrédulos ante esta desgracia", declaró el alcalde de la localidad, Andoni Agirrebeitia. Habrá una Junta de Portavoces el próximo martes para realizar una declaración institucional, a la par que una manifestación para condenar el asesinato de Urrengoetxea y mostrar apoyo a la familia del futbolista, que ya estaba retirado de la práctica deportiva.

"¿Por cinco, 10... 50 euros que hagan esto?", declaró el también exjugador del Amorebieta Xabi Gurtubai al periódico Mugalari. "Urritxe era una persona alegre y de muy buen humor. En el vestuario daba mucho juego. Hoy he hablado con excompañeros y todos coincidíamos en que estamos en shock. No nos lo podemos creer", añadió.

También histórico del equipo azul, rescató para este diario vasco una anécdota que deja bien a las claras la personalidad cercana de Ibon. "Desde que en un entrenamiento me dijo una frase, siempre la recuerdo y la repito. La dijo cuando empezábamos a correr: 'No me hables hasta las nueve', queriendo decir bromeando que no podía seguir el ritmo. Era una pasada de majo y no miento… Pobre hijo y pobre su mujer, que en un año ha perdido a su padre, madre y ahora a su marido. Qué injusto. ¡Urren caía bien a todo el mundo! Todo el mundo le quería", lamentó Gurtubai.

Su amigo tenía algo de trovador, como recordaba Jon Novoa haciendo alusión a sus "bertsos" en las redes sociales. Algunos, como Joseba de Prado, consideraban que Ibon era "de lo mejor" que se habían encontrado en el fútbol. Otros, como Ibon Rodríguez, le definían como "un tío cojonudo" y acusaban a sus asaltantes de ser unos "indeseables cabrones".

Difícil encontrar una mala palabra hacia Urrengoetxea. Tampoco las tiene el periodista local Borja Aurtenetxe, que resaltó la "sonrisa peremne" y el "gran corazón" del futbolista en un artículo conmemorativo. También sus cualidades futbolísticas: "Regate fácil y gran olfato goleador". Demostradas no sólo en el Amorebieta, sino también en otros clubes como el Lemona, el Gernika, el Bermeo, el Getxo y el San Pedro.

La mayor parte de estas entidades expresaron sus condolencias a través de las redes sociales, al igual que la Asociación de Futbolistas (AFE). Aunque el homenaje más sentido fue el del club de su pueblo, ya que los distintos equipos del Amorebieta guardaron un minuto de silencio en memoria de Urrengoetxea antes de los encuentros que disputaron el sábado.

Mientras las muestras de cariño se suceden, con el entierro previsto para el próximo martes 26 a las 18:00 horas en Larrea, la Ertzaintza todavía busca a los sospechosos de asesinar a 'Urren': huyeron a pie, hacia el Paseo del Arenal de Bilbao, del lugar de los hechos. La presencia de numerosas cámaras en el escenario donde ocurrió todo podría ayudar a identificar a los asesinos. "Que todo el peso de la ley caiga pronto sobre los desalmados que le han quitado la vida", ansiaba Julen Belaustegi, exdirectivo del Lemona.

Urrengoetxea durante su etapa en el Bermeo.

Urrengoetxea durante su etapa en el Bermeo. Twitter