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Carne

Martin Berasategui, chef: "Para un pollo al horno delicioso, haz esta salsa con 20 g de perejil y 90 g de albahaca"

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El pollo al horno es una de esas recetas que podría encajar dentro de la llamada comfort food (comida reconfortante). Un término inglés que ha empezado a usarse en España en los últimos años para definir a esos platos caseros y tradicionales que, además de alimentar, aportan consuelo emocional, bienestar y sensación de hogar. O sea: la 'comida de la abuela' de toda la vida.

El pollo asado, sencillo y asociado a las comidas familiares, transmite calidez y recuerdos de infancia. Es una receta fácil, accesible y versátil, que no exige técnica complicada y 'sale bien' sólo con un poco de cariño.

Además, el aroma del pollo asándose, la piel crujiente y la carne jugosa se perciben como un 'abrazo' culinario, y algunos cocineros lo mencionan explícitamente como plato que da "confort".

Es básicamente pollo asado en un horno doméstico, entero o en piezas, normalmente sazonado con sal, pimienta, ajo, limón, especias y algo de grasa (aceite o mantequilla). Suele acompañarse con patatas y verduras que se hornean en la misma bandeja, absorbiendo los jugos del pollo.

Pollo al horno con pesto de Martín Berasategui

Como decimos, es bastante versátil, por lo que siendo un poquito original se pueden conseguir resultados totalmente diferentes a la versión más clásica.

En este sentido, Martín Berasategui, uno de los grandes chefs de la alta cocina española, propone en el capítulo 17 del programa de televisión La cocina de Mary, un pollo al horno distinto: con pesto italiano. Todos los detalles de la receta, a continuación.

Ingredientes

  • Pollo entero, 1,5-1,75 kg
  • Albahaca, 90 g
  • Perejil, 20 g
  • Queso pecorino rallado, 100 g
  • Nueces picadas, 40 g
  • Ajo picado, 2 dientes
  • Ralladura de limón, 1,5 cucharaditas
  • Jugo de limón, 3 cucharadas
  • Aceite de oliva, 125 ml
  • Sal, 1 cucharadita
  • Pimienta negra molida, 1/2 cucharadita

Paso 1

Precalienta el horno a 220 ºC.

Paso 2

Para hacer el pesto, tritura la albahaca, el perejil, el pecorino, las nueces, el ajo, la ralladura de limón, el jugo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Reserva.

Paso 3

Deshuesa el pollo y coloca la pechuga hacia abajo sobre una bandeja de horno con una rejilla para asar.

Paso 4

Pinta la parte inferior del pollo con el pesto. Da la vuelta al pollo, separa la piel de la pechuga de la carne con una cuchara o con las manos y coloca dos cucharadas de pesto debajo de la piel y distribuye uniformemente. Cubre la parte exterior del pollo con otras 3 cucharadas (45 g) de pesto y salpimenta.

Paso 5

Asa durante 20 minutos a 220º. Pasado ese tiempo, baja el horno a 175º y hornea durante 25-35 minutos.

Paso 6

Finalmente, retira el pollo del horno, cúbrelo con papel de aluminio y deja reposar 10 minutos antes de cortar.

Otra variante común de esta receta es hornear pechugas de pollo sazonadas, cubrirlas con pesto y terminar con tomate y quesos (mozzarella, parmesano), gratinando unos minutos al final.

Los tomates suelen ser cherry y se cortan en rodajas, y el queso fundido se coloca por encima, y se hornea todo unos 15-25 minutos según el grosor de la pechuga, hasta que el pollo esté hecho y el queso se derrita o se dore ligeramente.

De esta forma, se combina el punto herbáceo de la albahaca con el toque graso y salino del queso y el fruto seco, que se mezclan con los jugos del pollo creando una salsa muy sabrosa en la bandeja.

Asimismo, combina muy bien con patatas asadas, verduras al horno (calabacín, pimientos, cebolla), pasta corta o una ensalada sencilla, que ayudan a equilibrar la intensidad del pesto.