José Hernández, jubilado de 104 años. Onda Cero
José es uno de los hombres más longevos de España, tiene 104 años y trabajó como pastelero: "Mi único vicio fue el fútbol"
Este centenario envejece "como una persona de 75 años", confirma la residencia, y él asegura que la clave está en una "tensión que no tiene nadie".
Más información: Alejandro (31), dueño de un negocio de fresas con chocolate: "Facturamos 12.500 € al día, pero solo es rentable vendiendo 5.700 vasos"
"Me gustaría tener muchos menos años, pero no se pueden detener", reflexiona José Hernández, un jubilado de 104 años que conserva una lucidez física y mental propia de un cuerpo mucho más joven, incluso de 75 años, aseguran los profesionales de la residencia donde vive.
En España hay al menos 14.660 personas con más de 100 años, según el Instituto Nacional de Estadística. Cifra que aumentará en el futuro debido al aumento de la esperanza de vida. De este modo, José es uno de los hombres más longevos del país y la gran pregunta que rodea a su caso es cómo lo ha conseguido.
En Onda Cero le han entrevistado in situ en la residencia y le han preguntado si ha tenido algún vicio nocivo durante su vida: alcohol, tabaco... Nada de eso, el protagonista asegura que su único vicio "ha sido el fútbol, que me gusta mucho" y señala además que una de las claves para aferrarse a la vida es una "tensión que no la tiene nadie".
Pastelero, padre y abuelo
Algo especial tiene que rodear la figura de una persona que ha superado en más de dos décadas la edad media de fallecimiento de sus compatriotas hombres. Tiene dos hijas y cuatro nietas, pero su mujer se murió hace diez años, y aun así demuestra un espíritu que debería servir como ejemplo para todo el mundo.
@ondacero 🤩 La increíble historia de José Fernández, uno de los hombres más longevos de España: "Vengo de otra galaxia" 👉🏻 Los profesionales de su residencia aseguran que "envejece con una reserva cognitiva y física de una persona de 75 años". 📲 Más información en ondacero.es #OndaCero #Reportaje #Historias #Longevidad ♬ sonido original - Onda Cero
Dedicó su vida laboral a la pastelería, pero "como pastelero de los que los hacían, no de los que se los comen", puntualiza en medio de una carcajada. "Alguna vez me los comía yo también", admite el centenario.
Su positivismo se frena de golpe cuando el entrevistador le recuerda la figura de su madre. José rompe a llorar y reconoce que la vida es finita, la suya también: "Dentro de poco llegaré por allí porque ya no doy para mucho más", dice en alusión a su madre y a la acechante sombra de la muerte.
A su edad, es una caja de sabiduría y una fuente de inspiración. Recomienda a las generaciones venideras que sean "buenas personas" y lanza un guiño a la situación económica actual, donde por primera vez en muchos años se está deshaciendo el mantra de que los hijos vivirán mejor que sus padres.
"Lo más importante de la vida es no morirse, ser buena persona, hacer lo que nos mandan y ganar algo más de lo que nos daban antes", concluye José antes de continuar con las actividades, juegos y rutinas del centro residencial.