Un repartidor carga una furgoneta en Toledo.

Un repartidor carga una furgoneta en Toledo. Efe

Macroeconomía

España vuelve a romper su récord de pluriempleo: 632.000 ocupados necesitan más de un trabajo para llegar a fin de mes

El número de trabajadores con más de un empleo se ha disparado un 120% desde 2002. La mayoría de ellos desarrolla su actividad en los servicios.

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Las claves

España alcanza un récord de 632.600 personas con más de un empleo, un aumento del 8,6% respecto al año anterior.

El pluriempleo se concentra en el sector servicios, donde trabajan el 87,5% de quienes compaginan varios empleos.

En los últimos veinte años, el número de pluriempleados en España se ha más que duplicado, pasando de 282.000 en 2002 a más de 630.000 en 2025.

La pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento de la vida están detrás del auge del pluriempleo, especialmente en alimentación y vivienda.

España bate récord de pluriempleo en plena ola de pérdida de poder adquisitivo. Nunca hubo tantos ocupados, pero tampoco tantos trabajadores que necesitan un segundo empleo para llegar a fin de mes.

Según la EPA del cuarto trimestre de 2025, 632.600 personas tienen al menos un segundo empleo, frente a un total de 22,46 millones de ocupados. Eso son 50.200 pluriempleados más que un año antes, un aumento del 8,6% en solo doce meses.

Asimismo, son unos 270.000 pluriempleados más que a comienzos de la década pasada y casi 350.000 más que a principios de los 2000.

El fenómeno sigue siendo minoritario (en torno al 2,8% de los ocupados), pero crece con fuerza y se concentra en un punto muy claro del mercado laboral: los servicios.

Es en este sector donde se sitúa el 87,5% de quienes encadenan más de un trabajo.

Del bache de la crisis al récord

Si se mira la serie histórica, el pluriempleo se ha más que duplicado en algo más de dos décadas. En 2002, la EPA recogía en torno a 282.000 personas con más de un empleo. Hoy son más de 630.000. El aumento es superior al 120%.

El primer gran salto se produce entre 2002 y 2007, con años en los que los pluriempleados crecen a ritmos de dos dígitos, hasta superar el medio millón justo antes de la crisis financiera.

La Gran Recesión frenó en seco esa dinámica. Entre 2008 y 2012, el número de pluriempleados cayó hasta los 360.000. El patrón es lógico. Con el desempleo disparado, encontrar un primer empleo ya era difícil y los segundos trabajos se redujeron.

​Desde 2013 arranca una recuperación lenta, pero constante. En la década que va de 2013 a 2023, los pluriempleados pasan de rondar los 360.000 a superar los 600.000, un aumento de alrededor del 70%.

Sólo en 2023, el número de personas con más de un empleo creció en torno a un 14% respecto al año anterior, hasta unas 593.500, entonces máximo histórico.

La pandemia introduce un bache puntual. En 2020 el pluriempleo baja cerca de un 9%, arrastrado por las restricciones y el cierre de muchas actividades que suelen funcionar como segundo trabajo, sobre todo en servicios. Pero el rebote posterior es intenso.

Si se compara con la evolución del empleo total, la fotografía es nítida. En 2013 había algo menos de 17 millones de ocupados; a finales de 2025 son 22,46 millones, casi 5,5 millones más.

En términos relativos, la proporción de pluriempleados sobre el total se ha movido en una horquilla estrecha, entre el 2,3% y el 2,8%, pero con tendencia al alza en los últimos años y con máximos precisamente en los momentos de mayor empleo total.

El epicentro del pluriempleo

La distribución sectorial del pluriempleo deja poco lugar a dudas. En el cuarto trimestre de 2025, 553.300 de los 632.600 ocupados con más de un empleo pertenecían al sector servicios. Son el 87,5% del total.

Agricultura apenas concentra unos 17.000 pluriempleados (en torno al 2,7%); la industria, alrededor de 40.700 (6,4%) y la construcción, unos 21.600 (3,4%).

Además, los servicios actúan como imán para los segundos trabajos del resto de sectores. Entre quienes tienen su empleo principal en agricultura, alrededor de dos tercios sitúan su segundo empleo en servicios.

En industria y construcción el patrón es aún más claro. En torno al 75% de sus pluriempleados compatibilizan con un trabajo en servicios.

El propio sector servicios también se alimenta de sí mismo. Casi el 93% de sus pluriempleados tiene otro empleo en servicios. Las combinaciones con agricultura, industria o construcción son residuales.

Tras esos porcentajes hay realidades muy concretas: hostelería que permite encadenar turnos en distintos locales, comercio con horas extra en fines de semana o cuidados a domicilio que se suman a un empleo principal.

También se deben tener en cuenta los repartos por plataformas digitales o profesionales que combinan contrato y encargos por cuenta propia.

En los últimos diez años, el peso de los servicios en el pluriempleo ha ido creciendo. A mediados de la década pasada, su cuota rondaba el 80%. Hoy roza el 90%. Es decir, casi nueve de cada diez personas con más de un empleo trabajan, de una forma u otra, en este sector.

Esa concentración no es casual. Son estas actividades —hostelería, comercio, cuidados, logística— las que combinan sueldos modestos, horarios partidos y la posibilidad de sumar turnos o encargos.

Desde 2020 los sueldos pactados han subido, pero el IPC ha avanzado varios puntos más y los trabajadores han perdido en torno a cuatro puntos de poder de compra desde entonces.

En la práctica, el salario medio permite llenar un poco menos la cesta de la compra que hace cinco años, pese a que la nómina sea más alta.

El encarecimiento se nota sobre todo en lo básico. Alimentación y vivienda concentran buena parte del golpe inflacionista, de modo que cada vez hay que dedicar más porcentaje del sueldo a llenar la nevera y pagar el techo.

En ese contexto, el pluriempleo se convierte en la vía más directa para intentar compensar esa pérdida de poder adquisitivo.