El otro día, en la receta de Ossobuco de cerdo en salsa, os comentábamos que cuando sobre salsa de un guiso de carne no debemos tirarla nunca, pues son salsas con mucha sustancia que podemos aprovechar para otras preparaciones y que nos permiten ahorrar bastante tiempo al hacerlo. Como es el caso de estas albóndigas con guisantes que os traemos hoy y que gracias a poder hacerlas con una salsa ya preparada con antelación, se pueden tener listas en una media hora y son perfectas para congelar en raciones y disponer de ellas cuando nos apetezca.

Ingredientes

  • Carne picada de ternera, 500 g
  • Pan rallado, 4 cucharadas soperas colmadas
  • Queso curado en polvo tipo Parmesano, 1 cucharada sopera colmada
  • Cebolla, ¼
  • Perejil fresco, 4 ramitas
  • Cebollino fresco, 4 ramitas
  • Leche, 100 ml
  • Huevo, 1
  • Salsa de soja, 2 cucharadas
  • Salsa de “guiso”, 500 ml (*)
  • Harina de trigo, cantidad suficiente para enharinar
  • Aceite para freír
  • Sal
  • Pimienta
  • Guisantes congelados, 100 g por ración (**)
  • (*) Yo he aprovechado la salsa que sobró de preparar el Ossobuco de cerdo en salsa triturándola con 100 ml de leche para completar los 500 ml y rectificando el punto de sal, pero si no tenéis alguna salsa de este tipo preparada se puede usar salsa de tomate, preferiblemente casera.
  • (**) Solo prepararemos los guisantes de las raciones que no vayamos a congelar. Es decir, si dejamos albóndigas para congelar, las congelamos solo con la salsa, pero sin los guisantes.

Estas albóndigas con guisantes también son muy recomendables para el túper de llevar al trabajo, pues los guisantes, aunque se cuecen aparte el tiempo justo para que no se pasen, por el camino se van impregnando de la salsita de las albóndigas y el resultado es una delicia.

Preparación de las Albóndigas con guisantes, receta para túper

  1. En un bol mezclamos el pan rallado con el queso curado en polvo y la leche. Dejamos reposar un par de minutos para que se hidrate el pan rallado y tengamos una especie de migas.
  2. Troceamos la cebolla, el perejil y el cebollino.
  3. Salpimentamos la carne picada de ternera, añadimos la cebolla, el perejil, el cebollino, la salsa de soja, la mezcla de pan rallado y el huevo crudo. Mezclamos bien y amasamos hasta tener una mezcla homogénea (lo más fácil es hacerlo con las manos limpias).
  4. Ponemos la salsa a fuego mínimo (3/12) en un cazo o cacerola no demasiado grande para que se vaya calentando mientras damos forma y freímos las albóndigas.
  5. Ponemos a calentar aceite en una sartén a fuego alto (9/12), hacemos bolas de la masa de carne, las pasamos por harina y las freímos hasta que se doren por todos lados. Cuando estén todas fritas, las echamos en la salsa y las dejamos que se cocinen a fuego lento durante 10 minutos.
  6. En ese tiempo aprovechamos para cocer los guisantes siguiendo las instrucciones del paquete.
  7. Preparamos el túper de albóndigas con guisantes poniendo 3 ó 4 albóndigas, dependiendo del tamaño de estas claro está, una cantidad de salsa al gusto -cuanta más salsa tengamos en el túper más jugosas quedarán al recalentar- y los guisantes cocidos. Es mejor dejar enfriar fuera de la nevera antes de cerrar el túper y guardarlo en el frigorífico hasta el día siguiente.
  8. A la hora de comer, es preferible calentar a potencia media y usando una tapa de microondas para que no se resequen.

Albóndigas con guisantes

Resultado

Estas albóndigas con guisantes se pueden preparar en muy poco tiempo y son perfectas para niños y personas mayores porque son muy tiernas y fáciles de comer. También, el hecho de que no haya huesos ni espinas hacen que sea un plato perfecto para esos días en los que vamos con tanta prisa que, como se suele decir, nos toca comer de pie.

¿A que la próxima vez que hagas un guiso vas a guardar la salsa que sobre para preparar estas albóndigas con guisantes?