Con la llegada del buen tiempo y los días más largos a mí me da mucha menos pereza organizar comidas y cenas con amigos y a estas alturas del año empiezo a rescatar recetas que son perfectas para este tipo de saraos, como estos San Jacobos de setas, que se pueden dejar rebozados y listos para freír con antelación y, llegado el momento, se preparan en un pispás… y más rápido que desaparecen.

Ingredientes

  • Setas de ostra (Pleurotus ostreatus), 10
  • Jamón de Teruel, 5 lonchas finas
  • Queso cremoso, 75 – 100 g
  • Huevo, 1
  • Harina
  • Pan rallado
  • Sal
  • Aceite para freír

Además, son un entrante económico que gusta a todos y que vale tanto para una cena a base de pinchos como para servirlo como entrante antes de un plato principal si vamos a organizar una comida o una cena más formal.

Preparación de los San Jacobos de setas paso a paso

  1. Emparejamos las setas que tengan tamaños parecidos y les cortamos el pie para que queden más planas. Yo los pies los he aprovechado para hacerme una sopa de miso, que odio tirar cualquier cosa que sea comestible.
  2. Las salamos ligeramente por el lado de las laminillas, no hay que pasarse porque el jamón también soltará sal.
  3. Ponemos una seta con las laminillas hacia arriba, colocamos una loncha de jamón, luego un trocito de queso cremoso, doblamos la loncha de jamón envolviendo el queso y tapamos con una seta de tamaño similar esta vez con las laminillas hacia abajo. Repetimos la operación hasta terminar con todas las setas.
  4. Para rebozar, pasamos las setas por harina, huevo batido y pan rallado, presionando bien para que queden bien cerradas y el rebozado sea uniforme. No es necesario sujetar con palillos.
  5. Dejamos reposar durante unos minutos para que se seque el rebozado y quede más crujiente en la fritura. Si no vamos a freír los San Jacobos de setas en el momento, los tapamos con papel film y los dejamos en la nevera hasta el momento de freír.
  6. Para freírlas, ponemos a calentar un fondo generoso de aceite en una sartén a fuego medio-alto (7/12) y cuando esté caliente las vamos colocando con cuidado en la sartén. Cuando estén doradas por el lado de abajo, les damos la vuelta para que se doren por el otro. Es importante que la temperatura del aceite sea alta, pero no excesiva para que no se nos queme, pues nos daría mal sabor.
  7. Cuando estén bien doradas, las colocamos durante unos segundos sobre papel absorbente para que escurran el exceso de aceite, aunque si hemos dejado secar el rebozado ya saldrá de la sartén sin casi nada de aceite.

Resultado

Curiosamente, a pesar de ser una fritura, estos San Jacobos de setas quedan menos aceitosos que cuando se saltean este tipo de setas con aceite, pues las setas de ostra tienden a absorber mucho aceite pero preparándolas así el rebozado como que las protege y quedan muy bien.

Al dejar secar el rebozado lo que conseguimos es que el pan rallado se hidrate con el huevo formando un rebozado más uniforme que ensucia menos el aceite ya que al freír se desprenden menos “miguitas” de pan, cosa que es de agradecer cuando tenemos que freír varias tandas pues las de la primera tanda se acaban quemando durante la segunda y suele ser necesario cambiar el aceite antes de acabar de freírlo todo. Además, el rebozado se fríe de forma más uniforme, sin agrietarse y, como el pan rallado ya ha absorbido el huevo, absorberá mucho menos aceite.

Podemos servir los San Jacobos de setas con una buena ensalada.  También les va bien un poco de alioli.

¡Ea! Ahora ya, además de San Jacobos de calabacín, también tenemos San Jacobos de setas 🙂