Columnas de Opinión

Andrés, el turista murciano que se encontró un Sorolla en la calle, posa junto al cuadro.

Un Sorolla olvidado en una esquina

Andrés representa algunas cosas buenas de un país que últimamente da mucha vergüenza, y que quizá no acaba de irse al cuerno porque aún queda gente honrada que se encuentra un Sorolla por la calle y no duda en devolverlo.

Marta Rivera de la Cruz