Image: La telaraña de Carlota

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Infantil y juvenil

La telaraña de Carlota

E. B. White

Gustavo Puerta Leisse
Publicada

Ilustraciones de Garth Williams. Noguer. Barcelona, 2006. 160 pp, 9'50 e. (A partir de 5 años)

Marc Soriano desarrolla con agudeza la distinción entre un clásico y un clásico infantil. El primero "es una obra tan bella y tan famosa que termina por explicarse en clase", se edita en ediciones escolares y, añadimos nosotros, todos la conocen y muy pocos la han leído. El segundo, en cambio, "es una obra tan hermosa, tan famosa y tan ajustada a los gustos y necesidades de los niños que jamás se explica en clase". Además, agregamos, sobreviven a las descatalogaciones, a menudo en pequeños sellos editoriales, y cuando no tienen esta fortuna se mantienen vivas en las bibliotecas. Cada año, la industria cinematográfica se apropia de este patrimonio silente y reaparecen en nuevas y cuidadas ediciones de esos clásicos infantiles que preferían vivir modestamente lejos del mundanal ruido.

Periodista del New Yorker desde los inicios de la revista y premio Pulitzer, E. B. White tiene una perspicaz capacidad para retratar la idiosincrasia y peculiaridad de los personajes a través de sus diálogos, de interrelacionarlos en un mundo tan complejo como en ocasiones idílico y de equilibrar aquello que el niño anhela encontrar con lo inesperado. Sorprende, especialmente, el modo de integrar reflexiones filosóficas y explicaciones naturales en la narración, siempre cautivando al lector y sin sacrificar la fluidez de la lectura. Es cierto que es tierno e incluso en la obra está presente el interés por transmitir un mensaje pero en ningún momento subordina la creación literaria a fines ajenos a ella, quizás por esta razón sigue siendo un clásico infantil que todavía se lee y disfruta fuera de la escuela.