Sei Solo, la originalidad y personalidad de una pequeña-gran bodega de Ribera del Duero

Sei Solo, la originalidad y personalidad de una pequeña-gran bodega de Ribera del Duero

Vinos

Sei Solo, la originalidad y personalidad de una pequeña-gran bodega de Ribera del Duero

Con tan solo 34 años, Michael Zaccagnini, propietario y enólogo de esta pequeña pero interesantísima bodega, que ha sabido prevalecer ante la adversidad.

27 julio, 2023 02:00

Elegancia, sutileza, mucha fruta en nariz, y aunque hay crianza en barrica, que no se note. La boca aterciopelada, tanino maduro y frescura debida a una acidez muy equilibrada. Esta es la partitura que tocan los vinos Sei Solo y Preludio, interpretada por Michael Zaccagnini, un joven de tan solo 34 años, propietario y enólogo de esta pequeña pero interesantísima bodega, Sei Solo, situada en La Horra, el corazón de la Ribera del Duero burgalesa.

Todo empezó en 2004, cuando Javier Zaccagnini, el padre de Michael, compró cuatro parcelitas de viñedos muy viejos, de más de 60 años, en La Horra, en total unas 2´7 hectáreas. Javier, que a pesar de su apellido, nació y es oriundo de El Puerto de Santa María, las compró pensando en el futuro.

Zaccagnini sabía mucho de Ribera del Duero. Fue gerente del Consejo Regulador en los años gloriosos de los 90, en plena expansión de la denominación de origen. Cuando Mariano García, el enólogo histórico de Vega Sicilia abandona esa bodega, le llueven ofertas de todas partes, pero decide asociarse con Zaccagnini y fundan Aalto, en la actualidad una de las bodegas más preeminentes de toda Ribera del Duero.

Michale Zaccagnini y su padre Javier.

Michale Zaccagnini y su padre Javier.

Mientras García es propietario de Bodegas Mauro en Tudela de Duero, y San Román, en Toro, Zaccagnini se asocia con un famoso viticultor de la Rueda segoviana y fundan Ossian, que con los años pasaría a ser propiedad de Alma Carraovejas. Pero ya Javier tiene en la cabeza montar una bodega en Ribera del Duero propia y cuenta con su hijo Michael, que entonces está estudiando enología y va encaminado a llevar la dirección técnica.

Javier, un melómano apasionado, ha inculcado a su hijo el amor por la música. Ambos tienen como favorito a Johann Sebastian Bach y se elige para el nombre de la bodega y su vino más representativo las dos primeras palabras de una de sus partituras más famosas: “seis sonatas para violín solo”, y de ahí el nombre de Sei Solo, y poco después del segundo vino, Preludio.

Las barricas de Sei Solo

Las barricas de Sei Solo

La bodega saca su primer vino en 2011, y enseguida se incorpora Michael, que ya ha terminado sus estudios y ha hecho prácticas en Burdeos, Borgoña y Nueva Zelanda. Como los primeros vinos de Seis Solo se elaboran en una zona alquilada dentro de las instalaciones de Aalto, Mariano García, el enólogo más reputado de España, se encarga personalmente de asesorar y colaborar con Michael, un auténtico lujo para el joven recién incorporado.

En La Horra cuentan ya con 9 hectáreas propias y otras 22 que controlan. Javier vende sus acciones de Aalto en donde, además de Mariano García, participan dos grandes potencias del mundo del vino, la familia Masaveu, propietaria de un selecto grupo de bodegas; y la familia Nozaleda, dueños de Enate y de Las Moradas de San Martín. Con el dinero montan la pequeña pero moderna bodega y comienzan su andadura.

El objetivo es hacer vinos sutiles y elegantes, huyendo de los riberas tradicionales, más concentrados, potentes y a veces, rudos. Y lo consiguen. Sei Solo y su hermano pequeño Preludio se van abriendo paso en el mercado con éxito.

El 8 de enero de este mismo año, 2023, Javier Zaccagnini, fallece después de una corta e incurable enfermedad, dejando conmocionado al mundo del vino, y mucho más a Ribera de Duero. Michael, como comenta, no sólo ha perdido a su padre con el que estaba muy unido; sino también al gerente de la bodega, director comercial, relaciones públicas, financiero y financiador, todo junto. Pero el vino, sí lo sabe hacer él, es el que lo hace desde siempre.

Apoyándose en su mujer, María Gamboa, arquitecta, pero que ya estaba trabajando desde hacía un tiempo en la bodega, se lanzan adelante. Hay que visitar distribuidores, clientes, proveedores, pero sobre todo hay que seguir haciendo buen vino. Porque una bodega puede tener una historia apasionante, o no, pero quien habla es el vino, y si este no es bueno las posibilidades de éxito son pocas.

Michael Zaccagnini en uno de sus viñedos.

Michael Zaccagnini en uno de sus viñedos.

Michael Zaccagnini, sabe tocar al dedillo la partitura de sus vinos para que salgan excelentes. Elabora 40.000 botellas de Preludio y 10.000 de Sei Solo. Da a catar cuatro vinos, los dos de la cosecha 2020, que están actualmente en el mercado, y los dos del 2021 que saldrán en pocos meses. Valoraremos los que están aún en el mercado, aunque hay que reconocer que la añada 2021, es todavía mejor.

Preludio 2020, cien por cien tempranillo, tiene 15 meses de crianza en barrica, mayoritariamente francesa de 500 y 600 litros, prácticamente el doble de las normales para que el tanino de la madera lo le afecte al vino demasiado. Presenta una nariz fragante, con mucha personalidad dominada por la fruta negra, muy expresiva, y con toques de monte bajo. En boca es agradable, sedoso, muy bien equilibrado con la acidez. Su precio es de 24 euros, bastante bajo para la categoría donde debe situarse, o donde se sitúan, sus competidores directos.

Preludio 2020

Preludio 2020

Sei Solo 2020, de entre 15 y 20 meses de crianza en barrica grandes utilizando uvas procedentes de viñedo de más de 60 años, es tremendamente elegante, fino, de una gran expresividad. Es un vino envolvente y fresco, de gran paso. Su precio está en 50 euros.

Sei Solo 2020

Sei Solo 2020

Dicen que hay gente que se hunde o se crece, ante la adversidad. Michael avanza con un cuchillo entre los dientes. Eso sí, sabe hacer unos vinos que son el seguro y la fuerza con la que cuenta en esta carrera. Una carrera que ganará, sin duda.