La terraza del Mesón O Galo.

La terraza del Mesón O Galo. Natalia Martínez

Restaurantes

El restaurante de Ferrol que recomienda el actor Javier Gutiérrez: comida casera con un ticket medio de 30 euros

El Mesón O'Galo ha entrado en la lista de los nuevos Soletes que selecciona la Guía Repsol, esta vez con ayuda de famosos como el actor asturiano.

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En Ferrol hay un restaurante que ocupa el mapa emocional de quienes vuelven a él. El Mesón O Galo, es un clásico de cocina casera de la ciudad coruñesa que ha ganado protagonismo recientemente tras ser señalado por el actor Javier Gutiérrez como una de sus paradas imprescindibles en la ciudad.

He aquí el reconocimiento de un sitio que lleva años construyendo su reputación a base de platos generosos, producto honesto y una idea muy concreta de la gastronomía: la de comer como en casa, pero sin cocinar.

Situado en la calle María, en pleno corazón de la ciudad, el Mesón O Galo se presenta como un restaurante de barrio con alma de casa de comidas. Su fórmula es sencilla y, precisamente por eso, eficaz: cocina tradicional, raciones abundantes y un ticket medio que se mueve entre los 20 y los 30 euros por persona. Una cifra que, en tiempos de cartas infladas y platos minimalistas, se agradece encontrar.

Mesón O Galo ha ido construyendo su reputación a base de constancia. Las reseñas hablan de mejillones al vapor de tamaño generoso, chipirones tiernos, chocos en salsa y zamburiñas —que a juzgar por las fotos son en realidad vieira del Pacífico— a la plancha.

También de una tortilla con chorizo y cebolla que se ha convertido en uno de esos platos que justifican la visita por sí solos. Y, como cierre inevitable, una tarta de queso que aparece una y otra vez en las recomendaciones de los clientes.

Pero si algo se repite en las valoraciones no es solo la cocina, sino el trato. El servicio amable, cercano, casi familiar, refuerza esa sensación de estar en un lugar donde el cliente no es un número. Detalles pequeños —como la atención en sala o el cuidado del espacio— terminan de construir una experiencia coherente con lo que el local promete.

El reconocimiento dentro de la selección de “Soletes” impulsada por Guía Repsol ha terminado de situarlo en el radar de quienes buscan algo más que un restaurante de paso. No se trata de alta cocina ni de artificios, sino de una propuesta honesta que encaja con el espíritu de las vacaciones: comer bien, sin complicaciones, y salir con la sensación de haber acertado.

En una ciudad como Ferrol, donde la tradición marinera y la cocina de producto tienen un peso específico, O Galo no pretende reinventar nada. Su mérito está en otra parte: en mantener viva la idea de que la comida casera, bien hecha y a precio razonable, sigue teniendo un lugar muy sólido en la mesa.