Alejandro Valmaña y Salim Bravo.
Alejandro y Salim, los socios tras el nuevo restaurante del chef Dani García en Valencia: "Empezamos en esto a los 14"
Los dos empresarios han alzado un imperio del ocio en la ciudad del Túria bajo la firma del grupo Empieza el Baile.
Más información: Dani García revela su truco para hacer la mejor tortilla de patata: "Añade una cucharadita de mayonesa".
Not another f*cking restaurant. Con este eslogan abría sus puertas Alegal en septiembre de 2025, el primer restaurante del Grupo Dani García en Valencia.
Y lo hacía por todo lo alto: en un enorme establecimiento de 1.200 metros cuadrados con capacidad para unos 300 comensales, pista de baile y salas privadas; en el espacio que antes ocupaban los famosos Cines Aragón (Avenida del Puerto, 1).
"Desde que abrimos ha sido una locura. Tenemos 120 trabajadores, es un proyecto grande, y la ciudad, para bien o para mal, habla. Al final, bueno, hay que saber llevarlo", cuenta Alejandro Valmaña (30) a Cocinillas, uno de los propietarios del local e impulsor del proyecto "desde cero" junto a Salim Bravo (37).
En realidad el concepto de Alegal echó a andar en 2019, cuando adquirieron el local: "Nos hemos comido el Covid y la DANA; es un proyecto que está muy madurado, han sido casi siete años de obra".
El objetivo siempre fue "montar un local de copas acompañado de gastronomía", aunque "por aquel entonces el concepto de restaurante-club no estaba tan instaurado como ahora" y tenía mala fama: "En Valencia cuando un sitio es de copas el cliente piensa que no se va a comer bien, porque somos así".
La carta de Alegal.
Por tanto, la presencia de un chef de renombre era fundamental "a nivel estratégico". Su "primera y última opción" era el marbellí Dani García y, por suerte, salió adelante. "La presentación que les hicimos les gustó mucho y decidieron formar parte", recuerda.
Todo, desde el nombre de Alegal, pasando por el equipo de marketing, y hasta cómo presentar el proyecto, fue idea de Alejandro y Salim. Luego ya llegaron Ángel García, el director culinario, y otros profesionales (directora de sala, director del club, etc.), los cuales tuvieron una formación de un mes en diferentes restaurantes del chef andaluz.
Sin embargo, por mucho que estuviera "todo pensando", siempre hay lugar para cierto margen de error. "Luego te sorprendes y fallas en lo más sencillo", reconoce Álex.
Por ejemplo, a veces se cree que va a venderse mucho un plato y luego no triunfa tanto. Es el caso de los langostinos en tempura melosa con salsa kimchi, que los pusieron "por poner" y ahora es una de las recetas "que más se vende".
El salón de Alegal.
De todos modos, la carta la confeccionaron junto a Dani y su equipo en Marbella: "Ellos tienen un concepto de las cosas que no nosotros no tenemos; hay que ser realistas, estamos en Valencia y no te puedes volver loco con los precios".
Aun así, diversas reseñas de Google lamentan los "altos" precios de algunos platos, aunque desde la agencia aseguran que el ticket medio ronda los 40-50 euros por persona.
No obstante, la idea es cambiar la carta a menudo: "Hay que escuchar al mercado; vamos aprendiendo sobre la marcha y modificando cosas que no funcionan, todos los días es una historia nueva". De hecho, la próxima rectificación será ahora en marzo: "La idea es incorporar platos de Tragabuches, creemos que la cocina debe virar hacia un concepto más tradicional".
Algunos platos de Alegal.
Por su parte, los postres son una apuesta única y exclusiva de Alejandro y Salim y no se pueden encontrar en otros restaurantes de Dani García, aunque fueron validados por el chef antes de su incorporación al menú.
En aspecto y nombres recuerdan a una especie de escaparate de una tienda de lujo. Véase, pues, El Zafiro, una 'joya' de mousse de mora, té sakura y núcleo de compota de cereza y violeta; o El Rubí (mousse de frutos rojos y rosas con núcleo de lichis).
Por no hablar del Lingote de Oro, literalmente un dulce con forma de lingote a base de bizcocho y ganache de chocolate negro; o El Bolso de Alegal, una espuma de praliné de avellanas y cremoso de caramelo salado que recuerda a un bolsito de Dolce & Gabanna. No sabes si comértelos o llevártelos puestos.
Más de 15 años dedicados al ocio
Se podría decir que Valmaña y Bravo son socios desde los 14 años, cuando ya trabajaban como relaciones públicas en sesiones light de discotecas.
Luego montaron su propio grupo empresarial, Empieza el Baile, que gestiona también los restaurantes valencianos Living Bakkali y Noble (junto al grupo Jugando con Fuego), además de la discoteca Socia en Jávea y Jardines de Tabarca en Líria. Y, por supuesto, Alegal (entre otros negocios).
Y la idea es seguir creciendo, tanto dentro como fuera de España. "Nos gustaría llevar Alegal a lugares como Miami, Dubai o Londres, pero los pasos hay que darlos bien, hay que actuar con coherencia; primero habría que dar un salto en el territorio nacional, Madrid e Ibiza serían plazas interesantes", valora Alejandro.
Pero más allá de Alegal hay otras ideas jugosas entre manos: "En Valencia tenemos varias cosas miradas, una de ellas ya apalabrada, y estamos valorándolas. Además, hay un proyecto grande en la ciudad para dentro de dos años y estamos trabajando en él".
Según afirma, a ellos les gusta crear "proyectos emblemáticos como Alegal", por lo que el siguiente deberá ser "más emblemático" aún, pues "hay que superarse". ¿Alguna pista más? ¿Estará cerca del actual Alegal? "Cerquita", confiesa Álex. ¿También por la Avenida del Puerto? "Por el puerto directamente".