Saludables

Porrusalda, receta tradicional

Os proponemos una deliciosa receta de una sopa de puerros típica del País Vasco que se llama porrusalda. Será tu favorita en las noches más frías.

En general, a los cocinillas nos encanta experimentar en la cocina, probar cosas nuevas o métodos diferentes para cocinar. Pero también disfrutamos del recetario más tradicional, de la gastronomía típica de la tierra, de los platos de cuchara de toda la vida como este que os traemos hoy. Un plato humilde, barato, ligero, muy fácil de preparar y enormemente reconfortante en esos días más fríos que ya empiezan a dejarse notar.

Ingredientes para hacer Porrusalda

  • 3 puerros grandes
  • 4 zanahorias medianas
  • 2 patatas medianas
  • 2 cebolletas (solo el tallo verde)
  • 1,2 litros de caldo de pescado, pollo o verduras (*)
  • 2 cucharadas de AOVE
  • sal al gusto

Porrusalda significa literalmente “caldo de puerros”, y es que, aunque se hace de muchas formas, el puerro es siempre el ingrediente principal. Puede llevar o no zanahoria, puede llevar trozos de bacalao o huevo duro picado, pero en casa la versión que más nos gusta es la que os traemos hoy.

¡Tomad nota!

Preparación de Porrusalda

  1. Pelamos las hortalizas, retiramos las partes feas, las lavamos y las cortamos en trozos de bocado (los puerros, cebolleta y zanahorias en rodajas y las patatas en dados).
  2. En una cacerola amplia ponemos el aceite a calentar a fuego medio (6/12), echamos las hortalizas cortadas y damos unas vueltas con la cuchara. No buscamos que las hortalizas se doren ni que se cocinen, solo que se impregnen con el aceite. Salamos ligeramente.
  3. Añadimos el caldo y subimos el fuego hasta que rompa a hervir.
  4. Cuando hierva, bajamos el fuego (3/12) lo justo para que se mantenga el hervor y dejamos cocer destapado durante unos 20 minutos o hasta que veamos que las hortalizas están tiernas.
  5. Rectificamos de sal si fuese necesario y servimos. En el momento de servir, se pueden poner por encima unas gotas de AOVE y un huevo duro picado, aunque esto es opcional.

Resultado

Se trata de un plato sencillísimo y perfecto como cena para una noche de invierno. La clave del éxito está en el caldo, cuánto más rico sea éste, mejor será el resultado final, por eso os animamos a preparar vuestros propios caldos caseros para tenerlos siempre a mano en el congelador para este tipo de cosas.