Montaje.
Martín Berasategui, chef: "Para un bizcocho de naranja esponjoso, usa mantequilla en pomada y 10 g de levadura"
Una receta fácil, dulce y cítrica, para unos desayunos o meriendas más especiales.
Más información: María José, profesora de cocina: "Para hacer chocolate a la taza como en las pastelerías, usa maicena y 60 g de cacao".
- Total: 40 min
- Comensales: 4-6
En todas las cocinas hay recetas que reconfortan casi sin proponérselo, y el bizcocho de naranja es una de ellas. No tiene pretensiones, ni falta que hace: es sencillo, cercano y lleno de aroma.
Basta con rallar la piel de una naranja fresca (si es valenciana, mejor) para que la cocina se impregne de su fragancia y empiece a intuirse un desayuno tranquilo o una merienda que pone las cosas en su sitio.
Su equilibrio entre esponjosidad y frescor lo ha convertido en un clásico de la repostería casera. Y si hay algún 'secreto', es tan obvio como imprescindible: la naranja.
Aunque, eso sí, nunca faltan las variaciones personales: un chorrito de licor para los más atrevidos, o un glaseado ligero de azúcar y zumo para quienes deseen un extra de intensidad.
Bizcocho de naranja de Martín Berasategui
Martín Berasategui, el chef con más estrellas Michelin de la historia de España, también tiene su propia versión del bizcocho de naranja. La receta, compartida en El Correo, es superfácil de hacer, y sólo necesitarás unos 45 minutos.
Berasategui acompaña el bizcocho con un "chupito de fruta", una opción interesante si quieres añadir un extra original a tu postre con el que seguro que sorprenderás a tus invitados.
Este chupito se elabora con leche, nata líquida, azúcar y manzana, y el chef vasco sugiere presentarlo en un vasito pequeño de cristal junto a una porción del bizcocho.
Para este bizcocho se usa mantequilla en pomada, es decir, la misma mantequilla de siempre, pero llevada a temperatura ambiente hasta que queda blanda y maleable, como una pomada o crema (pero, ¡ojo!, no debe estar líquida, es un punto intermedio entre sólida de la nevera y totalmente derretida).
Esta mantequilla se integra mejor con el azúcar, la harina y los huevos, y logra una textura más aireada y esponjosa. Todos los detalles, a continuación.
Ingredientes
Para el bizcocho de naranja
- Mantequilla en pomada, 120 g
- Azúcar, 120 g
- Huevos, 2
- Harina, 120 g
- Levadura, 10 g
- Naranja, 1
Para el chupito de manzana
- Leche, 400 g
- Nata líquida, 75 g
- Azúcar, 30 g
- Manzana, 350 g
Paso 1
En un bol, ralla la piel de la naranja y agrega la mantequilla en pomada y el azúcar.
Paso 2
A continuación, incorpora los huevos y mezcla todo bien. Reserva.
Paso 3
Exprime el zumo de la naranja y viértelo sobre el resto de ingredientes del bol.
Paso 4
Tamiza la levadura y la harina y agrégalas también a la mezcla anterior.
Paso 5
Ahora vierte la mezcla sobre un molde apto para horno (previamente engrasado con mantequilla) hasta que quede a unos dos centímetros de altura, e introdúcelo en el horno durante media hora a unos 180 ºC.
Paso 6
Mientras el bizcocho está en el horno, prepara el chupito. Pela la manzana y córtala en gajos. Tritúrala junto con el azúcar, mezcla con el resto de ingredientes y bate todo. Luego refresca en la nevera y listo.
Paso 7
Pasada la media hora, desmolda el bizcocho, divídelo en porciones y sirve junto al chupito.
Sin duda, este bizcocho es algo más que un placer dulce. Tiene mucho de costumbre compartida, de gesto heredado. Es el tipo de receta que pasa de mano en mano, de padres y madres a hijos e hijas, de abuelas y abuelos a nietos y nietas —o de Martín Berasategui a todos nosotros—; cargada de recuerdos, de olores que remiten a la infancia.
Al final, la repostería —como la cocina en general— no se limita a alimentar. También despierta la memoria. Y este bizcocho clásico, con su justa combinación de dulzor y acidez, nos recuerda una y otra vez que los sabores más honestos suelen encontrarse en la sencillez.