Pescado y marisco

11 recetas con mejillones fáciles y sabrosas para triunfar sin gastar mucho

Son baratos, tienen pocas grasas y muchas proteínas, y les puedes sacar mucho partido con cualquier de estas recetas con mejillones que te proponemos a continuación.

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Su comedido precio hacen que los mejillones sean un marisco apto para todos los bolsillos. Precisamente su buen precio hace que muchas veces ni siquiera merezca la pena optar por producto congelado.

Si optamos por comprar producto fresco, los mejillones gallegos son de fantástica calidad y no son difíciles de encontrar en mercados y en las pescaderías de las grandes superficies de la capital.

Así pues, si te encuentras con unos mejillones de Boiro, de Lorbé, de Cabo de Cruz o de Villagarcía de Arosa, no lo dudes, hazte con un par de kilos y prepárate un festín.

11 recetas con mejillones fáciles y muy baratas

Con una materia prima de calidad y muy poco esfuerzo podemos tener un plato de mejillones listo para tomar en muy pocos minutos, pues incluso cocinados de la forma más simple, con un golpe de vapor para que se abran y rociados con limón recién exprimido, son un verdadero manjar del que se puede disfrutar sin miedo a que la báscula nos la juegue.

Mejillones cocidos al vapor de albariño

Es la forma más habitual de comerlos en las fiestas populares de Galicia, en las que se consumen kilos y kilos de este bivalvo. Cocer mejillones en casa como si fueras gallego no tiene ningún misterio y el resultado es un festival.

Mejillones en escabeche

Usando como base unos mejillones cocidos, se pueden preparar múltiples recetas, como los mejillones en escabeche, protagonistas absolutos a la hora del aperitivo.

Mejillones en salsa marinera

LauriPatterson iStockPhoto

Se pueden presentar con los mejillones con la concha entera, con media concha o sin ella, sobre todo cuando se trate de grandes cantidades y no tengamos una olla sufiencientemente grande para que quepan todos. Ahora bien, es recomendable dejar al menos la media concha que contiene al mejillón porque gran parte de la gracia de estos mejillones en salsa marinera está en usar la concha como cuchara que llenaremos de salsa para comerla junto al mejillón. Un vicio.

Mejillones con tomate y albahaca

Otra receta, la de estos mejillones con tomate y albahaca, que te los comerás como pipas.

Ensalada de mejillones con tomate

Deliciosa y refrescante, perfecta para convertir unos mejillones en escabeche es un plato único para sofocar los calores del verano. Toma nota de esta ensalada de mejillones con tomate.

Mejillones en salsa de vieira

Mejillones en salsa de vieira

Mejillones en salsa de vieira

Hacedme caso, preparad estos mejillones en salsa de vieira. Si no tenéis conchas de vieira y las de los mejillones se os antojan pequeñas, podéis usar cazuelitas individuales para gratinar. El resultado es de chuparse los dedos.

Mejillones rebozados

Si tenéis que organizar un picoteo para mucha gente, no lo dudéis, los mejillones no pueden faltar, pues son un éxito tanto si la receta es sencilla como si es un poco más elaborada como la de estos mejillones rebozados.

Mejillones en salsa picantes o tigres rabiosos

No sé si en otros sitios se les llama así a los mejillones con salsa picante, pero yo cuando pienso en esta receta no puedo evitar recordar los míticos tigres rabiosos de la calle Torreiro en A Coruña. Todo un lujo si se acompañan de una buena taza de vino de Ribeiro.

Mejillones de roca en salsa picante

Se diferencian de los mejillones de batea en que son de tamaño más pequeño y se limpian con facilidad, aunque a la hora de servirlos son menos vistosos. La salsa picante que los acompaña se hace en un visto y no visto.

Empanada gallega de mejillones

Una receta que es el summum de la galleguidad y que es mucho más fácil de hacer de lo que piensas. Esta empanada de mejillones será el motivo por el que te harán la ola si la preparas la próxima vez que lleves algo de comer a una comida campestre.

Mejillones encapotados

En otras zonas en cambio, se conocen como mejillones tigre a estos mejillones encapotados, que llevan una bechamel de marisco con la que se rellena la concha, se rebozan y se fríen. Un escándalo lo buenos que están.