Fotos: Cristina López

Aperitivos y entrantes

Buñuelos de bacalao, una forma deliciosa de comer pescado

Son un clásico de comida de abuela, pero si aún no te has animado a hacer buñuelos de bacalao en casa, ya es hora de que les des una oportunidad.

Más rápidos de hacer que las croquetas, porque no hay que esperar a que se enfríe la masa -basta con dejarla reposar una hora-, pero igualmente deliciosos. Unos buñuelos de bocado, crujientes por fuera, tiernos y esponjosos por dentro, son un picoteo delicioso para cualquier aperitivo compartido.

Ingredientes

  • Migas de bacalao desalado, 300 g
  • Agua, 125 ml
  • Huevos M, 2
  • Harina, 130 g
  • AOVE, 1 cucharada sopera
  • Ajo, 1 diente
  • Perejil fresco picado, 4 cucharadas
  • Pimienta negra, al gusto
  • Pimentón dulce o picante, para servir
  • Alioli, ajonesa o salsa de yogur, para servir

Cómo se hacen los buñuelos de bacalao

Solo tienes que seguir unos sencillos pasos

01: Preparar la masa de los buñuelos de bacalao

Si tenemos tiempo suficiente, es aconsejable que la masa repose durante aproximadamente una hora antes de empezar a freír los buñuelos de bacalao, pues así es como se obtienen los mejores resultados, pero tampoco es imprescindible.

Para hacer la masa de estos buñuelos de bacalao ponemos en un bol la harina a modo de volcán y añadimos en el centro el AOVE, el impulsor, el ajo bien picado y sin el germen, la pimienta negra recién molida, el perejil finamente picado y las yemas de huevo (reservamos las claras).

Removemos y añadimos el agua, pero empezamos poniendo un poco menos de la cantidad arriba indicada. Removemos y vamos añadiendo el agua necesaria hasta obtener una masa cremosa y algo densa. Reservamos esta masa tapada durante una hora o, si vamos muy justos de tiempo, durante el tiempo que nos lleve preparar el resto de los ingredientes.

Picamos finamente las migas de bacalao desalado, revisando con cuidado que no haya espinas.

Montamos la clara de huevo que habíamos reservado, con una pizca de sal.

Una vez ha reposado la masa de los buñuelos, añadimos el bacalao a la masa y removemos bien. Añadimos también la clara montada a la masa y mezclamos suavemente con movimientos envolventes. Y ya tenemos lista la masa de nuestros buñuelos de bacalao.

02: Freír los buñuelos de bacalao

Ponemos en una sartén abundante aceite, mejor si es aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente vertemos cucharadas de masa; es más fácil si nos ayudamos de dos cucharas de té para coger las porciones de masa. Freímos hasta que los buñuelos estén dorados por ambos lados y los retiramos.

Normalmente, con la sal que aporta el bacalao suele ser suficiente, pero conviene probar el primero y si vemos que la masa está sosa, aprovechamos en ese momento para rectificarla de sal.

Para eliminar el exceso de aceite los dejamos escurrir primero sobre un colador y seguidamente los retiramos a un plato con papel absorbente. Depositando los buñuelos previamente sobre el colador evitamos que se nos reblandezcan al reabsorber la grasa que escurren en el papel absorbente.

03: Servir

Los buñuelos de bacalao se sirven calientes, que es como más ricos están. Se pueden espolvorear con pimentón dulce o picante o se pueden acompañar de alioli, ajonesa o salsa de ajo y yogur. Para hacer estas dos últimas, basta con mezcar 4 cucharadas de mayonesa o yogur, con medio ajo rallado sin el germen, una cucharada de AOVE y dos cucharadas de leche. En ambos casos, el resultado es el de un falso alioli que también le va muy bien a estos buñuelos de bacalao.

Notas

Si sobran buñuelos, no tienes que tirarlos. Es cierto que cuando se enfrían dejan de estar crujientes y pierden la gracia, pero se puede recuperar en parte si se calientan durante unos minutos en el horno.