Pastel de calabacín, jamón y queso.
Parece un pastel de patata, pero es una cena ligera y rica en proteínas que preparo en 30 minutos y queda deliciosa
Aunque recuerda a un pastel de patata, esta receta es más ligera, rica en proteínas y perfecta para una cena rápida y sabrosa.
Más información: Ni guiso ni ensalada: la cena ligera y deliciosa de un chef con una lata de maíz, en solo 12 minutos y usando solo un bol
- Total: 30 min
- Comensales: 4
La hora de la cena puede estar repleta de dudas sobre qué preparar para terminar el día de forma ligera, saciante y saludable. Muchas veces no apetece pasar demasiado tiempo en la cocina tras una jornada larga, y por eso es útil contar con recetas sencillas, rápidas y nutritivas. Lo ideal es optar por platos que aporten proteínas de calidad, sean fáciles de digerir y no requieran elaboraciones complejas.
Una excelente opción para esos días es el pastel de calabacín, jamón y queso. Aunque a primera vista pueda parecer un pastel de patata, esta versión es más ligera gracias al uso del calabacín rallado, que además aporta fibra y un extra de jugosidad. Se prepara fácilmente en la freidora de aire, en apenas 30 minutos, y el resultado es un plato con una textura suave, un sabor delicioso y un formato perfecto para compartir o guardar por raciones.
Además de ser práctica y sabrosa, esta receta destaca por su valor nutricional. Aporta proteínas de calidad procedentes del huevo, el jamón cocido y el queso, así como calcio, vitamina D y otros micronutrientes esenciales. Es una opción ideal para incluir más verduras en la cena de forma atractiva y sin complicaciones, perfecta tanto para adultos como para niños.
Ingredientes del pastel de calabacín, jamón y queso
- 200 gramos de calabacín rallado
- 100 gramos de patata rallada
- 30 gramos de harina de trigo o maíz
- 40 gramos de queso mozzarella rallado
- 3 lonchas de jamón cocido
- 2 huevos
- Especias al gusto (sal, orégano, pimienta negra molida…)
Paso 1
Bate los huevos y añade las especias al gusto (como sal, pimienta y orégano).
Paso 2
Incorpora el calabacín y la patata rallados, junto con la harina, y mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
Paso 3
Unta o pincela con aceite un recipiente apto para horno (aprox. 12 x 16 cm).
Paso 4
Vierte la mitad de la mezcla en el molde y coloca encima 2-3 lonchas de jamón cocido.
Paso 5
Cubre con un poco de mozzarella rallada, luego añade el resto de la mezcla por encima.
Paso 6
Espolvorea más mozzarella rallada sobre la superficie.
Paso 7
Introduce el molde en la freidora de aire y cocina a 200 °C durante 15–20 minutos. Si se dora en exceso, cúbrelo con papel de aluminio.
Paso 8
Deja reposar 15–20 minutos antes de desmoldar.
Paso 9
Sirve caliente, idealmente acompañado de hojas verdes para una comida más fresca y rica en fibra.
Otras cenas altas en proteínas y rápidas de cocinar
Además de este pastel de calabacín, jamón y queso, hay otras muchas recetas altas en proteínas y rápidas de cocinar que puedes tener en cuenta para disfrutar de una alimentación variada y equilibrada.
Salmón al papillote
El salmón al papillote es una opción perfecta si quieres comer de forma saludable, y solo necesitas: un lomo de salmón, un puerro, medio limón, media lima, albahaca, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta.
Para prepararlo, se pela el puerro, se lava y se corta en juliana, para luego cortar en rodajas la lima y el limón. En un papel vegetal se pone una base de rodajas de limón, luego el puerro, y luego el lomo de salmón, al que se pondrá un poco de sal y pimiento, y finalmente las rodajas de lima.
Ahora se cerrará el papel vegetal, dejando espacio en el interior para que se generen vapores que ayudan a cocinar el salmón, debiendo cocinar a 190 °C durante unos 7-8 minutos.
Sándwich con pan de atún
Otra opción es preparar un sándwich con pan de atún, que es alto en proteína, rico en ácidos omega-3 y fácil de preparar, siendo solo necesario un huevo, una lata de atún, media cucharada de levadura química, aceite de oliva (para engrasar el molde) y especias al gusto.
Para elaborarlo se empieza por batir el huevo y añadir las especias, la levadura y la lata de atún desmenuzada hasta que todos los ingredientes estén bien mezclados. Es recomendable hacerlo en una batidora para evitar grumos y conseguir una masa fina. Luego se lleva a un recipiente apto para microondas y se cocina a máxima potencia durante dos minutos.
Finalmente, se abre el pan y se rellena con los ingredientes que cada uno prefiera, con lechuga, queso, tomate…