Óscar Romero, padre de dos hijos

Óscar Romero, padre de dos hijos

Sociedad

Óscar (49), padre de dos hijos, obligado a volver a casa de sus padres: "Es tremendo necesitar 70.000 € para una entrada"

El acceso a la vivienda en España se vuelve cada vez más difícil, afectando incluso a familias con empleo que no pueden asumir los elevados precios.

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Las claves

Óscar Romero, montador aeronáutico de 49 años y padre de dos hijos, se ha visto obligado a volver a vivir con sus padres por no poder acceder a una vivienda.

Romero denuncia que se necesitan entre 60.000 y 70.000 euros solo para la entrada de una vivienda, cifra inalcanzable para muchas familias.

El acceso a la vivienda afecta ya no solo a jóvenes, sino también a personas con empleo y vida familiar estable debido a los altos precios y la presión fiscal.

Romero advierte sobre el impacto emocional y social de la crisis habitacional, señalando que desmotiva a la población para trabajar y emprender.

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los grandes problemas sociales en España y ya no afecta solo a los jóvenes, sino también a personas con una trayectoria laboral y familiar estable que no pueden comprar una casa.

Es el caso de Óscar Romero, montador aeronáutico de 49 años y padre divorciado de dos hijos, que se ha visto obligado a regresar al domicilio de sus padres ante la imposibilidad de comprar una vivienda.

Su testimonio se hizo público durante su intervención en el programa laSexta Xplica, donde se abordó la crisis habitacional y el encarecimiento de la vivienda.

Allí, Romero explicó con crudeza la situación a la que se enfrentan miles de familias. "Es tremendo que sea necesario disponer de 60.000 o 70.000 euros para dar la entrada de una vivienda, o que todo sean impuestos", denunció.

A ese malestar, añadió lo que considera una de las mayores lacras que atraviesa el país: "Y mientras tanto, aquí no se habla de otra cosa que de robos, mordidas y de la madre que los parió".

El caso de Óscar pone de relieve una realidad cada vez más común: personas que trabajan, tienen hijos y una vida estable, pero que no pueden asumir los requisitos económicos que exige el mercado inmobiliario actual.

La falta de ahorro previo, los elevados precios de compra y la presión fiscal hacen que acceder a una vivienda resulte inalcanzable para amplias capas de la población.

Durante el debate, Romero insistió en que el problema no afecta únicamente a un grupo concreto. "No se hace absolutamente nada ni por los jóvenes, ni por los mayores, ni por quienes no son ni una cosa ni la otra", afirmó.

Además del impacto económico, advirtió de las consecuencias sociales y emocionales de esta situación. "No solo nos están quitando el dinero, sino también las ganas de ganarlo", señaló, señalando el desánimo que se extiende entre la población.

En su reflexión final, Romero alertó sobre los efectos a largo plazo de esta problemática: "Esta situación está provocando que la gente pierda las ganas de emprender y de trabajar, y eso sí que es un gran problema de cara al futuro".