Montaje de Eduardo Garbayo con una pareja haciendo números sobre su contrato de alquiler.

Montaje de Eduardo Garbayo con una pareja haciendo números sobre su contrato de alquiler.

Sociedad

Soy experto en alquiler y así debes negociar con el casero la renovación de tu contrato de arrendamiento en 2026

Te contamos de la mano de Eduardo Garbayo, COO de Spotahome, los pasos que debes dar si te toca renovar el contrato de alquiler este año.

Más información: Confirmado por la Ley de Arrendamientos Urbanos: el casero puede pedir lo que considere que vale su vivienda

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Las claves

En 2026 se revisarán unos 630.000 contratos de alquiler, afectando a más de 1,6 millones de personas, con previsión de subidas significativas en el precio.

Los expertos recomiendan negociar con el casero, proponiendo subidas graduales o compromisos como ampliar la duración del contrato, ofrecer garantías adicionales o encargarse de pequeñas reparaciones.

Se aconseja no aceptar alquileres que superen el 30-35% de los ingresos netos y buscar alternativas si la nueva renta resulta insostenible o no se logra acuerdo con el propietario.

Prepararse con antelación, conocer bien el contrato y el mercado, y explorar otras opciones de vivienda, ayuda a negociar mejor o tomar decisiones antes de la renovación.

Alrededor de 630.000 contratos de alquiler son los que deben ser revisados durante 2026, afectando a más de 1,6 millones de personas. Personas que ven con incertidumbre su futuro porque temen que sus caseros les suban, y bastante, el precio.

“Estamos hablando de subidas que, en muchos casos, pueden ser de cientos de euros al mes, porque el mercado actual no tiene nada que ver con el de hace cinco años. La demanda es altísima, la oferta escasa y los precios se han disparado”, afirma Eduardo Garbayo, COO de la plataforma de alquiler Spotahome.

Y añade: “Muchos propietarios optarán por subir la renta significativamente o directamente buscar un nuevo inquilino que pague más”. Te contamos, de la mano del experto, una serie de consejos para salir airosos ante esta situación.

“No entrar en pánico”

Eduardo Garbayo recomienda que, ante esa subida de precio del alquiler por parte del propietario, “no hay que entrar en pánico. Siempre hay margen para negociar, aunque sea reducido”.

Por eso, plantea que el inquilino proponga al casero una subida gradual. “Muchos propietarios valoran la estabilidad y evitar el lío de buscar nuevos inquilinos, hacer reformas, tener el piso vacío un mes…”.

También propone que el arrendatario ofrezca algo a cambio. “Si propones comprometerte a dos o tres años más de contrato, el propietario tiene seguridad de ingresos y se ahorra todo el proceso de búsqueda”.

Y añade que, asimismo, se puede “ofrecer pagar un mes extra de depósito como garantía adicional, o incluso encargarte tú de pequeñas reparaciones que el casero tendría que hacer”.

“Mejor marcharse”

Garbayo, pese a esos consejos, no duda en reconocer que hay determinados casos en los que es mejor marcharse. Por ejemplo, en el caso de que la nueva renta rompa el equilibrio económico del inquilino.

“Si después de pagar el alquiler te quedas sin margen (comida, transporte, educación de los niños, algún imprevisto...), no es sostenible. La regla general es que el alquiler no debería superar el 30-35% de tus ingresos netos. Si te vas al 50% o más, estás en zona de riesgo”, remarca el COO de Spotahome.

O también cuando ya se ha negociado y no se acercan las posturas. “Si has hablado con el casero, has presentado propuestas razonables, has ofrecido compromisos y sigue firme en una cifra que no puedes pagar, no pierdas más tiempo”, recomienda.

Si en ese momento encuentras opciones mejores o equivalentes, Garbayo apunta a que “hay que hacer números fríos”. ¿A qué se refiere?

A que “si en tu zona, o en barrios cercanos, hay pisos similares por menos dinero, o incluso por un poco más pero con mejores condiciones como más metros, mejor estado o transporte más cerca, puede tener sentido moverte. Eso sí, mete en la ecuación los costes de la mudanza, fianzas, tiempo…”.

En definitiva, “lo mejor es no esperar al último momento o a que esa posible comunicación de subida llegue. Empieza con 6 meses de antelación, saca tu contrato, léelo bien y marca las fechas clave”.

Desde su punto de vista, es importante dedicar un par de tardes a investigar el mercado real. Es decir, buscar pisos similares, guardar capturas y apuntar precios. Y hacer números realistas de cuánto puedes pagar realmente (la regla es no superar el 30-35% de tus ingresos) a la par que definir el límite máximo antes de negociar.

“Mientras tanto, explora alternativas en paralelo, porque la preparación te da poder de negociación. Y, si al final tienes que mudarte, lo haces con tiempo y mejores opciones que dejarlo para el último momento”, concluye.