Recetas

Tortilla de salmón y aguacate, receta paso a paso

Receta facilísima con explicación detallada y fotografías de todos los pasos a seguir para preparar una tortilla de salmón y aguacate.

Con este empacho de comida que llevamos de tanta cena de celebración, estos días solo apetecen cosas rápidas, ricas y no demasiado pesadas como esta tortilla de salmón y aguacate que os propongo para empezar esta última semana del año.

Ingredientes

  • Huevos, 2 grandes o 3 pequeños
  • Aguacate, 1 pequeño
  • Salmón ahumado, 60 g (2 o 3 lonchas pequeñas)
  • Queso de untar tipo Philadelphia bajo en grasas, 2 cucharadas
  • Sal

Sé que algunos estáis poniendo cara rara al pensar en aguacate dentro de una preparación caliente, porque no es lo más habitual, pero tratándose de una tortilla, es un ingrediente que combina fenomenal y le da una jugosidad increíble.

Preparación de la Tortilla de salmón y aguacate

Cascamos los huevos uno a uno en una taza y los vamos echando en un plato o un bol, agregamos una pizca de sal -sin pasarse porque el salmón también aportará sal- y los batimos bien con un tenedor.

También pelamos el aguacate y lo troceamos en láminas longitudinales.

Ponemos a calentar una sartén antiadherente de unos 24-26 cm de diámetro a fuego medio-bajo -si la sartén no es antiadherente tendremos que engrasarla con aceite- y cuando veamos que empieza a coger calor echamos los huevos batidos.

Colocamos las láminas de aguacate y dejamos que se cocine hasta que el huevo esté casi completamente cuajado -a mí me gusta que no se cuaje completamente para que quede más jugosa, pero si os da grimilla podéis dejarla que se cocine del todo-.

Retiramos del fuego, untamos el queso tipo Philadelphia, colocamos las lonchas de salmón ahumado y enrollamos la tortilla.

Servimos inmediatamente acompañada de una ensalada de estas que se preparan en medio minuto y ya tenemos lista la comida.

Resultado

Esta tortilla de salmón y aguacate, no solo es fácil, sino que también es buena, bonita y barata. Perfecta para un almuerzo rápido o una cena con poca complicación que, si es en un día frío, se puede tomar como segundo plato después de una buena taza de sopa de verduras.