Hoy, Cocinillas, tengo que deciros que, mientras editaba las fotos del reportaje sobre el pimentón de La Vera, el estómago comenzó a rugirme con una violencia tal que tuve que acercarme a la cocina para ver qué podía hacerme de cenar que tuviera pimentón entre sus ingredientes. Porque claro, retocando fotos como esta sin haber cenado ¿quién es el guapo que no siente un penetrante olor a pimentón como si hubiera un guiso cociendo a fuego lento en la cocina? Y, ya puestos: ¿hay algo peor para un Cocinillas que un frigorífico vacío? Pues en esa situación me encontraba la noche que me hice estos tallarines: todo lo que tenía en el frigorífico era un par de pimientos un poco revenidos ya. Afortunadamente, el congelador vino en mi rescate con un paquete de gambas peladas. ¿Cómo pudo sobrevivir la humanidad sin frigoríficos o congeladores hasta 1876?

Ingredientes

  • 200 gr. de tallarines
  • 200 gr. de gambas peladas congeladas
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cuenco de pimiento rojo y verde cortado en tiras
  • 1 chorrito de Jerez o vino blanco seco
  • Pimentón dulce de La Vera
  • Agua y sal

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Detalle de tallarines con gambas

Preparación

Esto no deja de ser un plato de pasta, por lo que necesitarás una olla donde cocer los tallarines en agua con sal y, si lo deseas, un chorrito de aceite de oliva (aunque conozco a algún italiano que mantiene que lo del chorrito de aceite sólo lo hacemos los españoles). Los tallarines tardan en hacerse diez minutos y ese es el tiempo que tardarás en cocinar las gambas al pimentón en una sartén mientras se cuece la pasta.

El primer paso es picar los cuatro dientes de ajo en pequeños daditos y reservarlos; después debes cortar el pimiento rojo y el pimiento verde en tiras. Si tus pimientos son grandes, no creo que necesites más de medio de cada tipo (rojo y verde). Ten en cuenta que el volumen de pimientos en crudo debe ser igual al de las gambas o un poco menor que éstas para no restarles protagonismo.

Una vez tienes todo picado, echa los ajos en una sartén pequeña con una cucharada de aceite y déjalos dorarse por unos segundos antes de agregar las tiras de pimiento. Aguanta los pimientos un par de minutos hasta que se ablanden y echa las gambas congeladas. Mantén la sartén con los ajos, los pimientos y las gambas otros dos minutos y entonces agrega medio vaso de jerez o vino blanco seco.

Unos minutos después, por fin, viene la razón por la que decidí hacer este plato: el vino ya ha reducido, pero nuestras gambas tienen un triste color blanquecino. ¡Están pidiendo pimentón a gritos! Coge una lata de pimentón dulce de La Vera (no lo intentéis con otros, que me cabreo) y una cucharilla de postre. Llena la cucharilla y vierte el pimentón en fina lluvia sobre las gambas. Remueve y baja a medio fuego para evitar que nuestro delicado pimentón se queme. Por último, dispón la pasta sobre un plato hondo y agrega las gambas sobre ella.

¿Que por qué utilizamos una cucharilla para espolvorear el pimentón sobre las gambas? Pues porque el pimentón es muy delicado y coge humedad fácilmente, perdiendo su aroma. Por eso, si vas a echarlo sobre una sartén humeante, mejor evita situar la lata abierta sobre la columna de vapor de agua que escapa de la sartén y protege el resto del pimentón de la humedad. Esa es la razón por la que las latas de pimentón “bueno” (el de La Vera) tienen una boca muy ancha, para que quepa una cucharilla por ella.

Por otro lado, el pimentón es un polvo muy fino con un alto contenido en azúcares que se quema fácilmente. Por eso hay que echarlo prácticamente al final y bajar el fuego, para evitar que se queme y transmita un sabor amargo a lo que estás cocinando.

Sugerencias

Si eres de los que asocian el pimentón al sabor picante, puedes agregar una puntita de pimentón picante de La Vera en el momento en que añades el dulce al guiso. También puedes añadir un poco de parmesano rallado para darle un toque italiano. En esta ocasión no he añadido ninguna de las dos cosas, porque tenía “mono” de olor a dehesa y no quería ningún sabor fuerte o picante que enmascarara su aroma, pero lo cierto es que este plato da pie a muchas combinaciones de especias. Por ejemplo, si tienes estragón en casa la próxima vez pruébalo con estragón y te sorprenderás.

También puedes servir estas gambas como tapa, sobre una tosta de pan payés. ¡Tus invitados querrán más y más!

Tiempo: 10 minutos
Dificultad: 1/5
Digestión: 3/5
Precio: 4€