La hamburguesa y los nachos de la SuperBowl.

La hamburguesa y los nachos de la SuperBowl. E.E.

Actualidad gastronómica

El polémico menú de la Super Bowl: 150 € una hamburguesa con un hueso clavado y 30 € unos nachos con cangrejo

La oferta gastronómica del evento ha revolucionado las redes con sus elevados precios.

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A.C.
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En la Super Bowl 2026 celebrada este domingo 8 de febreroel espectáculo no sólo ha estado en el terreno de juego, sino también en las barras de comida del Levi’s Stadium, convertidas en un escaparate de lujo gastronómico tan comentado como el propio partido.

La combinación de precios desorbitados, presentaciones extravagantes y una estrategia clara de convertir el picoteo en experiencia VIP ha hecho arder las redes sociales y ha abierto un debate sobre hasta qué punto el negocio ha devorado el espíritu popular del deporte.

Lo más comentado ha sido la hamburguesa de aproximadamente 1,5 kilos de carne de ternera que se servía con el propio hueso clavado.

Elaborada con codillo de res asado a fuego lento, pan brioche artesanal, fondue de queso azul y una salsa tipo demi‑glace de verduras y carne, el estadio la vendía a 180 dólares (unos 150 euros), planteada como opción para compartir entre cuatro personas.

Los protagonistas del 'escándalo gastronómico' han sido unos nachos con patatas fritas Kennebec, capas de cangrejo fresco, salsa de queso cheddar, sal marina y cebollino. ¿El precio? 40 dólares la ración (unos 33 euros).

En contraste con la imagen tradicional de los nachos grasientos y económicos que se comen de pie junto al asiento, estos 40 dólares obligaban a pensarse dos veces si el antojo merecía el golpe a la tarjeta.

Perritos calientes a 16 euros

Más allá de estos platos, el resto de opciones culinarias también han seguido la misma lógica de precios: el perrito caliente se vendía a unos 20 dólares (16 euros), con salchicha y cerdo marinado al estilo asiático, mostaza picante y referencias directas a la comunidad china de San Francisco.

Los bollos dulces con masa madre y salsa de caramelo al whisky se situaban en torno a los 25 dólares (21 euros), mientras las bebidas oscilaban desde los 12 dólares (10 euros) de un refresco grande hasta más de 22 (19 euros) por una cerveza tirada, sin olvidar cócteles que alcanzaban los 40 dólares (34 euros).

La cifra se dispara si se piensa en un grupo o una familia: entre hamburguesas compartidas, un par de raciones de nachos con cangrejo, varios perritos y unas rondas de cerveza, la cuenta puede acercarse sin esfuerzo a los 300 o 400 dólares (253 o 336 euros), casi lo que muchos pagan por un abono de temporada en otros deportes.

La reacción del público

Las redes sociales se han llenado de comentarios que van desde la incredulidad hasta la ironía más salvaje: usuarios que calculan la equivalencia en menús de comida rápida, otros que acusan a la organización de aprovecharse de un público cautivo y algunos que ven en el menú una metáfora perfecta de la desigualdad económica en Estados Unidos.

Al mismo tiempo, también ha habido quien ha defendido que, en un evento de estas características, el menú es parte del show y que, igual que se pagan entradas y paquetes VIP por vivir la experiencia completa, también hay un público dispuesto a desembolsar esas cantidades por poder decir que probaron 'la famosa hamburguesa de 180 dólares de la Super Bowl'.

Sea como sea, toda esta polémica plantea una duda significativa: ¿es esto una excepción extravagante o el aviso de lo que será el estándar en los grandes eventos deportivos del futuro?