Babette Cole es una escritora e ilustradora que goza de gran popularidad entre los niños. He visto cómo sus cuentos causan incontrolables ataques de risa y cómo sus libros son leídos y releídos por los chavales, a solas o en grupo. Sin embargo, esta autora no consigue el mismo entusiasmo en los adultos: su humor es ramplón, resulta excesivo el uso que hace del repertorio escatológico y, en definitiva, sus "travesuras" no nos parecen tan irreverentes ni originales.
También hay otra razón: la experiencia lectora que realiza el chico y el adulto es cualitativamente distinta. Por ejemplo, en este libro se contraponen la figura de "una niña buena" y "un niño malo". Para el adulto, aquí no hay más que un insignificante lugar común. En cambio, para el pequeño lector "la niña buena" representa la conducta que se espera de él y "el niño malo" lo que el niño "de verdad" quisiera hacer. Por ello, tras esta lectura el público infantil puede tener una experiencia catártica a la cual nosotros no podemos acceder.
También hay otra razón: la experiencia lectora que realiza el chico y el adulto es cualitativamente distinta. Por ejemplo, en este libro se contraponen la figura de "una niña buena" y "un niño malo". Para el adulto, aquí no hay más que un insignificante lugar común. En cambio, para el pequeño lector "la niña buena" representa la conducta que se espera de él y "el niño malo" lo que el niño "de verdad" quisiera hacer. Por ello, tras esta lectura el público infantil puede tener una experiencia catártica a la cual nosotros no podemos acceder.