Letras

Semprún, toda una vida a través de su obra

8 junio, 2011 02:00

1923



Jorge Semprún en 1940


Jorge Semprún -hijo de José María Semprún Gurrea, embajador de la República en La Haya durante la guerra civil y nieto por parte de madre de Antonio Maura, varias veces presidente y ministro de Alfonso XIII- fue uno de los intelectuales europeos más eminentes del siglo XX nace en Madrid el 10 de diciembre de 1923.

Jorge Semprún nació en Madrid el 10 de diciembre de 1923, un año que fue rico en acontecimientos históricos. En diciembre de 1923 Lenin sufrió un segundo ataque de apoplejía del que ya no se repuso. Los monasterios de las islas Solovetsky, sitas en el mar Blanco, confiscados por el Estado después de la Revolución de octubre, fueron puestos al mando de la Checa soviética, que inmediatamente erigió un campo de prisioneros en la isla principal. Los supervivientes, en su memoria, lo consideraron el primer campo del sistema carcelario descrito más tarde por Alexandr Solzhenitsyn con el nombre de «Archipiélago Gulag».1 Ese mismo año el filósofo marxista Georg Lukács publicó su obra Historia y conciencia de clase. En 1923 Adolf Hitler intentó dar un golpe de Estado en Alemania, pero tendría que esperar otros diez años para acceder al poder. En España el general Miguel Primo de Rivera instauró en 1923, con la anuencia del rey, una dictadura militar cuya actuación injusta y torpe contribuyó a que en 1931 España se convirtiera en una república. Todos estos acontecimientos y sus consecuencias ejercieron un influjo decisivo en la vida de Semprún. (Fragmento extraído del libro Lealtad y traición de Franziska Augstein).

1936



Navidades de 1936. Los hijos de José María Semprún Gurrea: Álvaro, Jorge, Gonzalo, Carlos y, a la derecha del todo, Francisco.


El estallido de la guerra civil española provoca la salida de España de la familia Semprún y su traslado, primero al sur de Francia y, más adelante, a La Haya.

El golpe de Estado que Franco y los militares iniciaron en la noche del 17 al 18 de julio de 1936 fue al principio una sublevación: un caso más de la agitación y violencia reinantes. Muy pronto, y también gracias a la rápida ayuda de la Legión Cóndor, se puso de manifiesto que la rebelión trascendía las escaramuzas de la República con los obreros rebeldes. Los Semprún abandonaron el país en septiembre de 1936. El grueso de los refugiados españoles no llegó a Francia hasta 1939. Cientos de miles fueron encerrados en campos de concentración del sur de Francia. En el invierno de 1939, treinta y cinco mil personas murieron en ellos por el frío, el hambre y las enferme-dades. Los Semprún no tuvieron que sufrir esa parte de la historia de su país, tampoco vivieron la guerra civil y el caos revolucionario del otoño de 1936, en cuyo transcurso saquearon su domicilio madrileño. En Bayona los acogieron amigos de Esprit: la familia de Jean-Marie Soutou, futuro esposo de Maribel, poseía una casita en Lestelle-Bétharram, cerca de la ciudad de Pau, donde en un principio se alojaron los siete niños con sus padres. (Fragmento extraído del libro Lealtad y traición de Franziska Augstein).

1941



Campo de concentración de Buchenwald (Jule Rouard - Luc Viatour)


Desde 1941 hasta otoño de 1943, Jorge Semprún participa activamente en la Resistencia francesa contra la ocupación alemana de Francia.

- Se precisaba mucha experiencia para emplazar correctamente el explosivo. Poquísimos grupos sabían hacerlo. Las líneas férreas estaban vigiladas, por regla general únicamente disponíamos de una media hora para prepararlo todo. Una rueda de la locomotora activaba el encendido. Pero si el tren viajaba demasiado deprisa, la carga explosiva explotaba debajo de los vagones y la locomotora podía proseguir su viaje arrastrando todavía algunos. Si el explosivo detonaba debajo de la locomotora, por el contrario, todo era muy diferente: además de detener el convoy completo, la reparación de la vía requería mucho más tiempo, una locomotora es más difícil de arrastrar que un vagón destruido. En cuanto lo habíamos preparado todo, nos marchábamos en bicicleta, casi siempre a alguna granja de los alrededores. Allí se escuchaba luego la explosión. Si poco después resonaba el silbido de la locomotora, sabíamos que no había sucedido gran cosa. (Fragmento extraído del libro Lealtad y traición de Franziska Augstein).

1944


En otoño de 1943 es apresado por la Gestapo y sometido a tortura. En enero de 1944, los alemanes lo envían al campo de concentración de Buchenwald, a poca distancia de la ciudad de Weimar, uno de los focos de la cultura clásica germana.

Su transporte llegó a Buchenwald por la noche. Pasó deprisa, uno más entre un raudal de cientos de hombres, por el denominado Karachoweg junto al pedestal sobre el que reinaba un águila del Reich. A los deportados les habían despojado de los zapatos para que no pudieran escapar. Los prisioneros saltaban descalzos sobre el suelo frío, azuzados por los guardianes, cegados por la luz de los focos y agotados. A esta iniciación, que a él le pareció wagneriana, siguió el procedimiento habitual de la degradación: le afeitaron todo el cuerpo, tuvo que someterse después a un líquido desinfectante, luego, impelido por vociferantes guardianes, corrió desnudo por el túnel subterráneo que unía la «Desinfección» con el «Depósito de efectos» requisados a los presos, subió unas escaleras, le arrojaron ropas y chanclos de madera de talla equivocada hasta que finalmente, vestido como un espantapájaros, se encontró delante de la mesa donde un prisionero alemán rellenó su ficha y seguramente le salvó la vida, no registrando a Semprún como estudiante, sino convirtiéndolo en «estucador». (Fragmento extraído del libro Lealtad y traición de Franziska Augstein).

1945


El 11 de abril, las tropas norteamericanas liberan el campo de Buchenwald.

«Cuando muy pronto, dentro de unos años, hayan desaparecido todos los testigos y los deportados de la Resistencia, aún quedará una memoria viva, personal, de la experiencia concentracionaria; una memoria que sobrevivirá a nosotros: la memoria judía.

Cuando nosotros hayamos muerto, el último hombre que podrá recordar será uno de aquellos niños judíos que vimos llegar a Buchenwald en febrero de 1945, evacuados de Auschwitz y que sobrevivieron milagrosamente al frío, al hambre, al interminable viaje en vagones de mercancías, vagones con frecuencia sin techo, para dar testimonio en nombre de todos los desaparecidos, los hundidos y los salvados, los judíos y los goyim (los no judíos), las mujeres y los hombres. ¡Larga vida a la memoria judía de toda nuestra muerte!». (Fragmento extraído del discurso de Jorge Semprún pronunciado el 11 de abril de 2010 para conmemorar el 65 aniversario de la liberación.)

1953


Tras la liberación, Semprún ingresa en el Partido Comunista español en el exilio en Francia. En el París de la posguerra combina labores conspirativas y las culturales, hasta que en 1953 Semprún entra clandestinamente por primera vez en España, casi veinte años después de su obligada salida. Desde 1954 formará parte del Comité Central del Partido Comunista de España y con el tiempo llegará a formar parte de la dirección.

Siguiendo la consigna dada por la Kominform, ahora se trataba de ganar la paz. Para ello había que movilizar a los intelectuales.75 Carrillo buscaba a alguien que atizase en Madrid una guerra cultural contra Franco. -Yo respondía exactamente al retrato robot que él se había formado de esa persona -cuenta Semprún-, él necesitaba a alguien que hablase fluidamente dos o tres idiomas, que fuera culto y estuviera en situación de hablar con cualquiera.El primer viaje secreto a Madrid se desarrolló en junio de 1953.-En el último encuentro antes de partir, Carrillo dijo: he recibido de los franceses un informe sobre ti, que habla en tu contra; no se refirió ni siquiera a «los camaradas». Él ignoraría ese informe: Carrillo me necesitaba tanto, que todo lo demás le daba igual: que yo fuera un titoísta disfrazado o alguna otra figura sospechosa.

1956



Jorge Semprún, a comienzos de los años sesenta. El activista clandestino más buscado por la policía franquista nunca fue capturado


Durante los años cincuenta y primeros sesenta, Jorge Semprún (conocido como Federico Sánchez, se convirtió en el activista clandestino más buscado por la policía política franquista. Nunca fue capturado.

El 9 de febrero era el «día del estudiante caído», una fecha importante en el calendario festivo falangista que se remontaba al año 1934. En la común conmemoración de la guerra civil, los falangistas también se pelearon el 9 de febrero con sus rivales de izquierda. El disparo que aquel día hirió gravemente a un estudiante falangista salió posiblemente de sus propias filas o de las de la policía franquista. No podía haber sido de otro modo, asegura Semprún: «Ninguno de los demás estudiantes iba armado». El 10 de febrero se colmó la paciencia de Franco. Derogó dos de los pocos derechos fundamentales de los españoles, el artículo 14, según el cual cualquier español podía elegir libremente su residencia, y el artículo 18, que disponía que nadie podía ser apresado sin una orden de detención. Además, Franco cerró la Universidad Complutense por tiempo indefinido.

-Fue la primera manifestación en la que los estudiantes salieron a la calle por la democracia -Semprún sigue alegrándose hoy- contra el franquismo, a favor de la democracia, y eso porque nosotros, el Partido, habíamos propuesto consignas y exigencias que convencieron a los estudiantes. (Fragmento extraído del libro Lealtad y traición de Franziska Augstein).

1963



Jorge Semprún, a mediados de los años setenta


Publica en francés su primera novela, 'El largo viaje'. Un estremecedor relato de la deportación y un esfuerzo por preservar la memoria viva contra el horror del nazismo. Había comenzado a escribir esta novela en una de sus estancias clandestinas en Madrid.

Fue un invierno duro el invierno del siguiente año. Vi llegar los trenes de judíos, los transportes de judíos evacuados de Polonia. Iban cerca de doscientos en cada vagón cerrado con candados, casi ochenta más que nosotros. Esta noche, junto al chico de Semur, no he intentado imaginar lo que eso podía representar, ir doscientos en un vagón como el nuestro. Después, sí, traté de imaginármelo, cuando vimos llegar los trenes de los judíos de Polonia. Y fue un invierno duro el invierno del año siguiente. Los judíos de Polonia viajaron seis días, ocho días, en ocasiones diez días, en el frío de aquel duro invierno. Sin comer, claro está, y sin beber. A la llegada, cuando abrían las puertas corredizas, nadie se movía. Era necesario apartar la masa helada de los cadáveres, de los judíos polacos muertos de pie, helados de pie, que caían como bolos en el andén de la estación, para poder encontrar algunos supervivientes. Pues había supervivientes. (Fragmento extraído del libro El largo viaje de Jorge Semprún)

1964


Sus crecientes diferencias con el entonces secretario general del PCE, Santiago Carrillo, provocan su expulsión, junto con Fernando Claudín, del Partido Comunista. Este mismo año había ganado el Premio Formentor y el Prix de la Resistance por su novela El largo viaje.

El caso es que, el 3 de septiembre de 1964, una delegación del PCE me comunicó que el Comité central había ratificado mi exclusión del Comité ejecutivo y que se esperaba de mí que rectificase mis opiniones erróneas. Pero me negué una vez más -la última- a practicar el ejercicio deliciosamente masoquista y tranquilizador de la autocrítica estaliniana y las cosas quedaron así, tras unas cuantas agarra das verbales de pura forma. Quiero decir con esto que sabía mos de antemano, unos y otro, a qué atenernos. (Fragmento extraído del libro Aquel domingo de Jorge Semprún)

1969



Semprún es el autor de los guiones de dos largometrajes de Constantin Costa-Gavras, Z y La confesión (a quien aparece mirando en la imagen)


Desde mediados de los sesenta, Jorge Semprún se dedica a la escritura. Con el tiempo, creará un mundo literario y ensayístico que le convertirá en uno de los autores de referencia en el siglo xx. Pero no sólo escribe novelas y ensayos, sino que también es autor de numerosos guiones cinematográficos, escritos para directores tan prestigiosos como Alain Resnais, Constantin Costa-Gavras o Joseph Losey.

1988



Jorge Semprún durante su etapa como ministro de Cultura (1988-1991)


Se publica su novela 'Netchaiev ha vuelto' (Tusquets). Una trepidante novela de acción que reflexiona sobre los fanatismos ideológicos, el terrorismo y la violencia.

El 7 de julio de este año es nombrado ministro de Cultura en uno de los gobiernos de Felipe González. Estará en el cargo hasta 1991. Años después, narrará su paso por el ministerio en 'Federico Sánchez se despide de ustedes'. Era su vuelta a la actividad política desde el año 1964.

1993


Se publica 'Federico Sánchez se despide de ustedes' (Tusquets). Un interesante retrato de las diferentes vidas de un personaje clave en la historia de la España del siglo XX.

1994



En 1992, Jorge Semprún regresó por primera vez al campo de concentración de Buchenwald para participar en la realización de un documental. Antes del inicio del rodaje, Semprún quiso recorrer a solas el lugar


En octubre, recibe el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes.

Tenía que elegir entre la escritura y la vida, y opté por la vida. Pero, al optar por ésta, tuve que abandonar el proyecto vital de ser escritor, proyecto que había configurado, casi desde la infancia, mi identidad profunda. Tuve que optar por ser otro, por no ser yo mismo, para seguir siendo algo: alguien. Y es que era impensable que escribiera, sin más, lo que fuera, al abandonar el intento de dar cuenta literaria, no sólo testimonial, de la experiencia de Buchenwald.
Ello explica en parte mi dedicación a la política. Si la escritura me mantenía en la memoria atroz del pasado, la actividad política me proyectaba hacia adelante. Eso creí, al menos, hasta que el porvenir que la política comunista pretendía prefigurar revelara su carácter de infausta ilusión: sólo fue la ilusión de un porvenir. Una tumba en las nubes (Discurso de Jorge Semprún al recibir el Premio de la Paz)

1995


Se publica 'La escritura o la vida' (Tusquets). El largo y doloroso camino que tuvo que afrontar el autor para transformar su experiencia vivida en experiencia escrita.

1998


Se publica 'Adiós, luz de veranos' (Tusquets). Una emotiva rememoración de los años de infancia y juventud de Jorge Semprún y de la forja de un gran intelectual europeo.

1999


Se publica 'Aquel domingo' (Tusquets). Diciembre de 1944. Una tarde de domingo en el infierno nazi de Buchenwald. Un relato sobre el fracaso del humanismo europeo.

2001


Se publica 'Viviré con su nombre, morirá con el mío'. Un emocionante alegato sobre cómo la esperanza y la solidaridad contrapuntean el horror concentracionario a través de un imborrable episodio de la vida de Semprún.

2003


Se publica en 'Veinte años y un día' (Tusquets). Una historia de posguerra y clandestinidad antifranquista en la que la celebración de una macabra ceremonia dará paso a la revelación de un turbio pasado.

2006


Se publica 'Pensar en Europa' (Tusquets). Una brillante reflexión sobre la esencia de Europa y la necesidad de afianzar la democracia y la libertad ante las amenazas de los totalitarismos.

2010



Jorge Semprún y Franziska Augstein durante una de las largas entrevistas mantenidas para la redacción del libro Lealtad y traición


Se publica la biografía de Jorge Semprún 'Lealtad y traición' (Tusquets). Jorge Semprún y su siglo, de Franziska Augstein, un libro que repasa la extraordinaria peripecia vital y creativa de este gran escritor, ensayista y pensador de nuestro tiempo.

Premios que ha recibido el autor:
[Su obra literaria, de hondas raíces autobiográficas, ha merecido, entre otros, los premios Formentor (1964), Planeta (1977), Fémina (1969 y 1994), el Premio de la Paz de los libreros alemanes (1994), el Jerusalén (1997), el Premio Nonino (1999), la medalla Goethe (2003), el Fundación Lara (2003), el Annetje Fels-Kupferschmidt (2006) y el Terenci Moix (2010).