Image: Un Domingo con Neruda

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Música

Un Domingo con Neruda

Daniel Catán inaugura la Ópera de Los Ángeles con Il Postino

17 septiembre, 2010 02:00

Domingo es Neruda. Foto: Art Streiber.

Plácido Domingo encarga y protagoniza Il Postino, del compositor mexicano Daniel Catán, con la que abre la temporada de Los Ángeles y reivindica, sobre los pasos del poeta chileno, el español en la ópera.

La posición dominante de Plácido Domingo se ha concretado en su capacidad para elegir el repertorio o para construírselo a su medida. Las experiencias baritonales forman parte de la primera evidencia, mientras que el estreno de Il Postino corresponde a la segunda. Bien lo sabe Daniel Catán (México, 1949), cuya quinta ópera no sólo ha tenido en cuenta el patrocinio, el mecenazgo y hasta la casa (Ópera de Los Ángeles) de Domingo. También la ha escrito como un traje y como un guante para el alter ego de Pablo Neruda.

Es la tercera vida de El cartero. La primera corresponde al verbo de Antonio Skármeta, autor de la novela original y originaria (El cartero de Neruda, 1985). La segunda se la dio Michael Radford en 1994 con la ayuda aristocrática de Phiippe Noiret y la sensualidad de Maria Grazia Cuccinotta, mientras que la tercera se ha convertido en la extrapolación operística del filme. Así se entiende el título y se comprende que Daniel Catán haya tenido en cuenta un lenguaje cinematográfico. No sólo porque el estreno acontece en Los Ángeles. También por establecer ciertas distancias respecto a la atonalidad y al dogmatismo que comporta. Otra diferencia consiste en que ha sido escrita en español. Nos referimos a la sonoridad del idioma y a la búsqueda de un espejo cultural. Igual que le ocurría a Mozart cuando necesitaba reconocerse en El rapto del serrallo y en La flauta mágica.

Una mirada al mundo
Es cuanto se entendía como la "ópera nacional", aunque Catán no la circunscribe a un país, sino a una lengua y a unas raíces comunes. "Comparto con algunos compositores del pasado el sueño de crear una ópera que represente la cultura extraordinaria que hemos heredado", cuenta. "A este sueño lo llamo ópera en español". Que no es simplemente ópera cantada en español, sino el reflejo de nuestra cultura. "Esa cultura que enmarca nuestra mirada del mundo", añade.

Las ambiciones han encontrado la embajada de Plácido Domingo y un reparto premeditadamente latino. Sea por el concurso de la venezolana/canaria Nancy Fabiola Herrera o sea por la participación de la chilena Cristina Gallardo Domás, sin olvidar que la madre del tenor italoamericano Charles Castronovo (el cartero) nació en Ecuador. "No me importa que se diga que mi ópera es bastante tradicional. Me gusta mucho escribir para la voz. Mi música se organiza en la línea vocal y por eso escribo para cantantes bastante formados. Pongo el ejemplo absoluto de Plácido Domingo, sin cuya implicación nunca habría adquirido forma este proyecto tan difícil", reconoce.

Se supone que el tenor/barítono madrileño iba a tomarse en serio la prescripción del descanso, pero las cámaras de 148 países lo han retratado en Rigoletto al tiempo que el propio Neruda repasaba los últimos pormenores del estreno. Se trata de la apertura de la temporada de Los Ángeles y de la enésima tentativa para convertir el español en una lengua operística. Daniel Catán admite la dificultad del contexto: "Nuestra cultura está siendo asfixiada doblemente. Por un lado, las políticas locales, cada vez más ciegas y populistas, hacen más difícil el trabajo de músicos y poetas que emigran de la región cada vez con mayor frecuencia. Por el otro, estamos viviendo la globalización de una cultura, principalmente anglosajona, que se impone por el simple hecho de tener un grandísimo poderío económico".