Vicky Uslé: 'Luz al silencio, 2025. Foto: Vicky Uslé

Vicky Uslé: 'Luz al silencio, 2025. Foto: Vicky Uslé

Arte

Vicky Uslé, cristales de otra galaxia: la exposición de vidrio soplado en Juan Silió

La sede madrileña de la galería Juan Silió presenta unos bellos cristales y obra sobre papel de la artista cántabra.

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Ya habíamos podido disfrutar de sus nuevas series en la última edición de ARCOmadrid, en las galerías Juan Silió (Madrid) y House of Chappaz (Barcelona). Llamó la atención en nuestro recorrido el refulgir de unas bellas esculturas de cristal que modulaban con tiento el paso de la luz.

Vicky Uslé. Luz al silencio

Juan Silió. Madrid. Hasta el 14 de mayo. De 2.500 a 14.000 €

En eso está Vicky Uslé (Santander, 1981). Y ahora podemos disfrutarlas, o incluso adquirirlas, hasta el mes de mayo en la galería Juan Silió donde presenta una serie de piezas exquisitas realizadas en el último año, que trae por primera vez a esta galería.

Esculturas de vidrio soplado y obras sobre papel que expanden su lenguaje pictórico –siempre cercano a la abstracción– hacia la escultura y la fotografía declinando toda una particular iconografía.

Su imaginario nos descubre otros mundos (de hecho, varias de estas obras responden al título de Terras extrañas), tierras ignotas de quizá otras galaxias o planetas, donde habita su imaginación.

Algunas parecen recoger el reflejo del sol sobre el agua de una fuente fresca y clara en verano; otras evocan las formas de una nieve luminosa, otras parecen compuestas de químicas extrañas con colores saturados.

Vicky Usle: 'Tiamat', 2025. Foto: Vicky Uslé

Vicky Usle: 'Tiamat', 2025. Foto: Vicky Uslé

Uslé trabaja imágenes minimalistas de gran delicadeza, quizá heredadas del patrimonio creativo de sus progenitores, el pintor Juan Uslé y la artista Victoria Civera. Entre Santander y Nueva York se formó, licenciándose en Bellas Artes en la Rhode Island School of Design (Providence, EEUU) en 2003 y, desde entonces, ha emprendido un camino firme y ascendente.

Su trabajo sosegado se vertebra a través del uso de la pintura y el color, en un lenguaje de abstracción lírica, con imágenes orgánicas y estructuras que remiten tanto al cuerpo como a arquitecturas que flotan sobre fondos luminosos. Una exposición sosegada y lírica, limpia y evocadora que merece la pena visitar y poder reflejarse en sus cristales siderales que refulgen traslúcidos.