El cocinero Pablo Suárez y unas tostas con yogur y tomates cherry

El cocinero Pablo Suárez y unas tostas con yogur y tomates cherry DronG iStock

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Pablo, cocinero: "La cena más rápida y elegante del verano se hace con 2 yogures, 4 ajos y 400 gramos de tomates cherry"

Pocas recetas tan fáciles como esta triunfan tanto. Es perfecta para una cena de picoteo con amigos o para disfrutarla en soledad cualquier día entre semana.

Más información: Los chefs coinciden: "Para que los tomates tengan más sabor, no los guardes en la nevera; mejor al aire sobre una rejilla"

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Muchas personas, al enfrentarse a una nevera en la que solo haya una barqueta de tomates cherry y un par de yogures, pensarán que esa noche la cena solo la salva un buen delivery.

Y, sin embargo, exactamente eso y unos dientes de ajo es todo lo que hace falta para preparar uno de esos platos nacidos para ser rebañados.

Lo demuestra Pablo Suárez, cocinero gallego conocido en Instagram como @poesiadefogon. En uno de sus últimos vídeos, Pablo explica cómo preparar un untable de yogur con tomates cherry asados, tan fácil que podría hacerlo hasta un niño pequeño.

El truco: confitar los cherry para que exploten de sabor

La gracia de esta receta está en lo que les ocurre a los tomates cherry cuando se hornean a alta temperatura con ajo, hierbas aromáticas y un poco de aceite de oliva.

A 200-220 ºC, el calor concentra los azúcares naturales del tomate y evapora parte de su agua, con lo que cada mitad se convierte en una pequeña bomba de sabor intenso, ligeramente caramelizado. Una auténtica golosina, creedme.

El resto de la receta es aún más fácil, solo hay que sazonar los yogures, ponerlos en un plato y encima los tomates cherry con todos los jugos que hayan soltado.

La idea es poner la mezcla sobre unas tostadas, pero yo confieso que me lo comería a cucharadas así tal cual.

Y te doy un consejo, si te animas a hacerlo, asa más tomatitos, porque se conservan durante un par de días en la nevera en un bote hermético y son deliciosos como base para una salsa para pasta.

Cómo hacer tomates cherry asados

Para los tomates asados

  • Tomates cherry, 400 g
  • Ajo, 4 dientes
  • Hierbas aromáticas frescas romero, tomillo, al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, un chorro generoso
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto

Para la base de yogur

  • Yogur griego natural, 2 unidades, 250 g
  • Miel, 1 cucharadita
  • Lima, ralladura de ½ unidad
  • Sal, al gusto
  • Pimienta negra molida, al gusto

Paso 1

Precalentamos el horno a 200 ºC con calor arriba y abajo.

Paso 2

Cortamos los tomates cherry por la mitad y los disponemos en una bandeja de horno.

Paso 3

Añadimos los dientes de ajo pelados, las hierbas aromáticas, un chorro generoso de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra.

Paso 4

Horneamos durante 30 minutos o hasta que los tomates estén ligeramente caramelizados y los ajos tiernos. (Si usamos freidora de aire, reducimos a 15 minutos a 190 ºC.)

Paso 5

Mientras tanto, mezclamos en un bol el yogur griego con la miel, la ralladura de lima, sal y pimienta hasta obtener una crema homogénea.

Paso 6

Dejamos reposar la mezcla de yogur en el frigorífico durante 10 minutos.

Paso 7

Extendemos el yogur en un plato llano o fuente, coronamos con los tomates cherry asados y regamos con el aceite aromatizado de la propia bandeja de horno.

El tomate cherry: de descarte industrial a estrella del snacking

El tomate cherry que hoy encontramos en cualquier supermercado no es una hortaliza con siglos de historia, sino que tiene un origen relativamente reciente como producto comercial.

Aunque los tomates pequeños existían ya en las variedades silvestres de Solanum lycopersicum originarias de América del Sur y eran muy sabrosos, su comercialización resultaba difícil debido a lo delicados que eran.

La variedad cherry tal como la conocemos se desarrolló en Israel a principios de la década de 1970.

Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén y la empresa Hazera Genetics trabajaron en un programa de hibridación para crear un tomate de pequeño formato con mayor vida útil y sabor muy concentrado, pensado inicialmente para climas áridos.

Lo que empezó como un proyecto agrícola se convirtió en un fenómeno global, pues su tamaño lo hacía perfecto para ensaladas, snacking y decoración de platos.

Pero su verdadera ventaja frente al tomate convencional es la mayor concentración de azúcares y licopeno por gramo de peso, algo que mejora cuando se somete al calor del horno con aceite de oliva.

En España, Almería y Murcia concentran buena parte de la producción, y las variedades más valoradas en cocina, como la kumato cherry o la cherry pera, se encuentran sin problema durante todo el año, aunque su mejor momento va de mayo a octubre.