Laura Fuentes, nueva propietaria de un piso en Barcelona.

Laura Fuentes, nueva propietaria de un piso en Barcelona. YouTube -Laura Fuentes.

Sociedad

Laura se ha comprado un piso sola en Barcelona: "Ahorré durante 2 años con 2 trabajos, ahora nadie me puede echar"

El importe medio de las hipotecas en España subió un 9,7 % interanual en mayo, según datos del INE.

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Las claves

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Laura Fuentes, madre de tres hijos, logró comprar sola un piso en Barcelona tras dos años trabajando en dos empleos y ahorrando un sueldo completo.

El miedo a ser desalojada del alquiler y la inestabilidad le impulsaron a endeudarse para adquirir una vivienda propia y así asegurar su estabilidad.

El caso de Laura refleja la dificultad de las familias monoparentales para acceder a la vivienda: dos de cada tres tienen problemas relacionados con su hogar.

Diversos estudios relacionan la búsqueda y el coste de la vivienda con problemas de salud mental, como ansiedad y estrés financiero, especialmente entre jóvenes y familias vulnerables.

Adquirir una vivienda en España cada vez requiere un mayor esfuerzo económico. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en mayo de 2026 comprar un inmueble costó de media en España unos 174.866 euros, un 9,7 % más que el año anterior.

Así, comprar una vivienda en nuestro país exige redoblar esfuerzos continuamente. Laura Fuentes es el mejor ejemplo de ello. Madre de tres hijos, logró adquirir ella sola un piso en Barcelona trabajando sin descanso y endeudándose.

"Lo conseguí gracias a tener dos trabajos; estuve durante 2 años, ahorrando un sueldo entero", explica. "Aún hay días que no me lo puedo creer", admite en su canal de YouTube.

Hasta hace aproximadamente un año todavía vivía de alquiler. Fue el miedo a que la echaran de su casa lo que la empujó a comprar un inmueble.

Temía que pudieran notificarle un desahucio para vender el piso en el que residía, o que le subieran el precio drásticamente acorde al coste del mercado.

"Me entró un miedo atroz a que me echasen del piso de alquiler, me empezó a dar como muchísima ansiedad a nivel de tener que llamar a mi psicóloga", relata.

No obstante, defiende que todo el proceso ha merecido la pena: "Tengo deudas, aún no me he recuperado económicamente, pero es verdad que tengo la tranquilidad de que nadie me va a echar de aquí".

Las dificultades para adquirir una vivienda

Su caso no es aislado. Un informe del Observatorio de la Vivienda Asequible de Provivienda demuestra que dos de cada tres hogares monoparentales tiene dificultades relacionadas con su vivienda.

Además, el 23,8 % de estas familias no puede calentar la casa adecuadamente, un dato que casi duplica el 12,9 % de las familias de parejas con hijos.

Cómo afecta la vivienda a la salud mental

Varios estudios confirman lo mismo que sufrió Laura: la salud mental puede verse perjudicada por la situación personal de la vivienda.

Por ejemplo, un informe del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España concluye que 1 de cada 4 personas ha sufrido estrés o ansiedad durante la búsqueda de vivienda. Incluso, el 20 % ha llegado a tener miedo a perder su casa.

Otro estudio de Oxfam refleja que destinar más del 30 % del salario en alquiler afecta directamente a la salud mental de los jóvenes. Concretamente, dispara la ansiedad, el insomnio y el estrés financiero.

"Ahora se va a cumplir un año desde que tengo mi casa y aún hay días que digo: 'Tengo una casa, no me lo puedo creer'", concluye Laura, consciente de las dificultades económicas y psicológicas que ha tenido que sortear para comprar su piso en Barcelona.