Libro-caja 1137  de Miguel Ángel Blanco

Libro-caja 1137 de Miguel Ángel Blanco

Arte

Miguel Ángel Blanco, el universo en un espejo de obsidiana

El artista, autor de la excepcional Biblioteca del Bosque, dedica su última exposición en el Museo Nacional de Antropología a este ancestral vidrio volcánico 

22 junio, 2022 03:08

Se trata de una exposición de cámara, en una sala del Museo Nacional de Antropología. Sin embargo, como el Aleph borgiano, encierra el universo. Le cuadra bien esa fantasía a una piedra tan peculiar como es la protagonista de El espejo humeante, que así se titula la muestra. “Espejo humeante, brillante o reluciente” se llamaba a Tezcatlipoca, el dios más importante de la mitología tolteca y mexica.

Miguel Ángel Blanco. El espejo humeante

Museo Nacional de Antropología. Madrid. Hasta el 16 de octubre

Después de Lapis specularis: la luz bajo tierra, la exposición que hace tres años dedicó Miguel Ángel Blanco (Madrid, 1958) a ese yeso traslúcido (conocido como “piedra de luna”) cuyo uso precedió al cristal, ahora ha elegido un mineral opuesto. La obsidiana, un vidrio volcánico, negro como el azabache y duro como el pedernal (así lo describe, maravillado, Juan Torquemada en su Monarquía indiana, 1615). Pero todo lo que tiene la obsidiana de mineral, lo tiene de cultural también. Por su fractura cortante en todas sus aristas, se viene utilizando desde hace millones de años para cuchillos, raspadores y puntas.

En la cultura mexica se utilizaba para máscaras, vasos, bezotes, adornos… y espejos. Ese ha sido su uso más misterioso, a través de culturas y épocas. Espejos de obsidiana pulida, decepcionantemente opacos, que “en vez de imágenes devuelven sombras”, como señaló el historiador romano Plinio el Viejo (estaban en casas de Pompeya). Ya entonces su función era mágica y, aún en pleno Renacimiento, confiaron en ese poder y codiciaron los ejemplares disponibles investigadores de lo oculto como Rodolfo II, John Dee o Giordano Bruno. No con el objetivo de operar con lo visible sino con lo visionario.

[Miguel Ángel Blanco: arte, naturaleza y alquimia]

Miguel Ángel Blanco ha desarrollado un género de exposiciones en las que combina historia del arte e historia natural, arte y artesanía. Un género que me parece fascinante y que incurre en lo maravilloso. Con una mirada fundamentalmente poética, realiza una operación de nigromante, como es devolver la unidad al mundo.

Con una mirada poética, el artista realiza una operación de nigromante, como es devolver la unidad al mundo

Porque, un espejo de obsidiana procedente del Museo de Ciencias Naturales ¿es una piedra, un objeto sagrado o un documento cultural? De este modo, aquí podemos contemplar todos los objetos arqueológicos arriba citados, más alguna creación actual del artista y también, destacadamente, ejemplares del gran proyecto en marcha del autor: 22 libros de su Biblioteca del Bosque.

Espejo de obsidiana del Museo de América (izda). Perú, Inca, 1400-1532 y espejo de obsidiana del Museo Nacional de Ciencias Naturales (dcha). México, período precolombino, Azteca

Espejo de obsidiana del Museo de América (izda). Perú, Inca, 1400-1532 y espejo de obsidiana del Museo Nacional de Ciencias Naturales (dcha). México, período precolombino, Azteca

Los aquí presentes están realizados entre 2013 y 2022 y constituyen una auténtica enciclopedia del negro, pues contienen tizones de la Fuenfría, piedras del Mar de Alborán, mica, sangre, resina, carbón vegetal… y obsidiana procedente de muchos lugares. Los libros son también poemas objeto, por su visualidad y por la misma descripción de su contenido.

No quiero olvidar el imponente paisaje sonoro que acompaña la muestra, obra de Carlos de Hita. Se trata de la grabación de la erupción del volcán Cumbre Vieja en la isla de La Palma. Otro puente entre épocas y continentes. Un ronco rugido del mundo.