El Cultural

200 años con Larra

Un homenaje al periodista, al dramaturgo y al narrador, “un escritor de permanente actualidad, infinitamente más vivo que muchos coetáneos nuestros”

20 marzo, 2009 00:00

A veces, dos siglos no son nada. Cambian los nombres de los políticos y los burócratas, pero las miserias (“Vuelva usted mañana”, “Aquí yace media España. Murió de la otra media”) son las mismas. Se desvanecen los figurones de antaño, pero la impostura permanece (“Escribir en Madrid es llorar. Es buscar voz sin encontrarla...”). A veces dos siglos no son nada. No hay ejemplo mejor que el de Mariano José de Larra (1809-1837), de quien el próximo martes, 24 de marzo, se celebran los 200 años.

El Cultural homenajea hoy a través de la pluma de Ricardo Senabre, José Luis Corral y Arcadi Espada al periodista, al dramaturgo y al narrador, “un escritor de permanente actualidad, infinitamente más vivo que muchos coetáneos nuestros”. El Larra amante, el afrancesado, el dramaturgo y el romántico piden también paso en unas páginas que celebran la obra asombrosa de un precursor que murió con 28 años, “hijo del genio” y aristócrata “del talento”.

Los dos siglos de Larra, por Ricardo Senabre. Nuestro crítico reflexiona sobre cómo este bicentenario sirve para incorporar al autor, sin la más mínima reserva, a la nómina más selecta de nuestros clásicos, pues su género predilecto, el artículo nunca fue lo mismo que era antes de su contribución.

La España de Larra, por José Luis Corral. El escritor, y su triste final, encarnan mejor que nadie ese país mísero y gris, sin rumbo en la política interior, irrelevante y sin recursos en la política exterior y ajeno a los vientos de progreso que comenzaban a soplar en Europa y América en el que le toco vivir.

El tiro se lo habría pegado a España, por Arcadi Espada. "Cuando era pequeño me enseñaron que Larra se había suicidado por España. Aquello me pareció de una magnitud sobrehumana". El periodista reivindica el realismo desolado del escritor romántico por excelencia.

Las cuatro caras del escritor. Distintas esquinas para un sólo hombre, un periodista, dramaturgo y narrador, que, muerto con sólo 28 años fue celebrado como “hijo del genio” y aristócrata “del talento”. Recordamos al Larra amante, el afrancesado, el dramaturgo y el romántico.