Un cayuco con 73 personas, antes de llegar a la isla de El Hierro, Islas Canarias.

Un cayuco con 73 personas, antes de llegar a la isla de El Hierro, Islas Canarias. Europa Press

Política

Gambia, nuevo punto de salida de la inmigración ilegal a España: el 40% muere en el trayecto de 2.800 kilómetros

El país se ha convertido en lugar propicio para las mafias después de que, desde julio, no se haya renovado la herramienta informática de control de fronteras que investiga a las redes de trata.

Más información: Extranjería cifra en 800 los migrantes llegados a Ceuta tras la regularización de Sánchez: 1.200% más que en 2025

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Las claves

Gambia se ha convertido en uno de los principales puntos de salida de migrantes hacia España por la ruta atlántica hacia Canarias.

Hasta el 40% de los migrantes que inician el trayecto desde Gambia hacia Canarias mueren o desaparecen en el camino de 2.800 kilómetros.

La falta de renovación de un software de control fronterizo dificulta la lucha contra las redes de tráfico de personas en la región.

La regularización masiva de inmigrantes en España está generando un "efecto llamada", lo que incrementa los intentos de travesía y las muertes asociadas.

Gambia se ha consolidado en los últimos meses como uno de los principales puntos de salida de migrantes que intentan llegar de forma irregular a España a través de la denominada ruta atlántica hacia Canarias, que conduce a El Hierro.

El creciente uso de esta vía se debe a que, tal y como explican a EL ESPAÑOL mandos de la Policía Nacional de Extranjería y Fronteras, desde julio no se ha renovado el mecanismo de control de fronteras que los agentes usan para controlar las redes de tráfico ilícito de personas.

Se trata de una herramienta informática que opera en el África subsahariana y que permite coordinar los datos ya almacenados con la información proporcionada por los países afectados para rastrear a las mafias. La licitación para contratar esta herramienta depende del Ministerio del Interior, aunque cuenta con fondos europeos.

Sin ese software de control no se puede investigar "a fondo" a los integrantes de las redes involucradas en la trata.

Esa herramienta se ha mostrado eficaz en países como Mauritania, donde se ha colaborado estrechamente para frenar la escalada de salida de inmigrantes hacia Canarias.

La presión migratoria sobre España sigue aumentando, y también el número de tragedias en la ruta marítima. Según explican las mismas fuentes, hasta el 40% de quienes emprenden el viaje mueren o desaparecen durante el trayecto de unos 2.800 kilómetros.

En 2025, por ejemplo, la ONG Caminando Fronteras contabilizó 3.090 personas fallecidas o desaparecidas intentando llegar a España por distintas rutas migratorias, siendo la ruta atlántica la más mortífera, con cerca de 1.900 víctimas.

Otro ejemplo más reciente es el de la desaparición de un cayuco con unos 300 migrantes a bordo que había partido de Gambia con rumbo a Canarias el pasado 5 de diciembre. Fue visto por última vez el 6 de diciembre frente a Joal, ya en la costa senegalesa, en un vídeo grabado por un pescador.

Desde entonces, no se ha vuelto a saber nada de aquella embarcación, cuyo trayecto habitual suele durar entre una semana y diez días, pese a que algunas organizaciones humanitarias pidieron a las autoridades una búsqueda exhaustiva del cayuco.

Por otro lado, los mandos policiales alertan de que se está produciendo un "efecto llamada" derivado de la regularización masiva de inmigrantes que anunció el Gobierno de Pedro Sánchez el pasado mes de enero y de que esta medida puede provocar un incremento, por ende, en la cifra de muertes.

Según explican, la medida está diseñada de tal manera que "traslada la idea de que habrá procesos amplios de regularización y puede verse como una oportunidad desde fuera para entrar en España".

También, a su juicio, la regularización masiva no "alienta" a las mafias: "Ven la oportunidad de aprovecharse de los migrantes. Hay muchos que llegan a pagar, según la zona migratoria, entre 5.000 y 15.000 euros por un asiento en los cayucos".

Y es que España actúa como principal puerta de entrada a Europa desde África occidental.

Los mandos policiales cuentan, no obstante, con los Partenariados Operativos Conjuntos (POCs) y los Equipos Conjuntos de Investigación (ECIs) para intentar frenar el flujo migratorio.

Se trata de equipos formados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de otros Estados miembros de la Unión Europea que trabajan conjuntamente con sus homólogos en África Occidental y Central para luchar contra la trata y el tráfico ilícito de personas.

Ambos órganos actúan como "mentores" y trabajan sobre el terreno con las unidades de investigación locales en un proyecto que lidera España y que cuenta con fondos europeos para apoyar las labores de gestión migratoria y control fronterizo.

En el proyecto, los ECIs se coordinan también con las autoridades competentes de los siete países africanos más implicados en la gestión migratoria (Senegal, Mauritania, Gambia, Níger, Mali, Costa de Marfil y Guinea).

Sobre estos equipos, los mandos policiales concluyen que supone una auténtica "sangría humana" al tener que destinar parte de los miembros operativos a la región y sin presupuesto suficiente.