Imagen de archivo de un sapo.
Ni Sierra de Gredos ni Tablas de Daimiel: el feudo del sapo partero a 2.000 metros de altitud en el sureste de España
Este anfibio se ubica en territorios montañosos de las sierras béticas y presenta una gran particularidad: son los machos quienes fecundan los huevos.
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El público general conoce tres anfibios: el sapo, la rana y la salamandra. Pero la realidad es que hay infinidad de variantes de anfibios con pequeñas diferencias que enriquecen sobremanera la biodiversidad de un territorio. Una de ellas es el sapo partero bético, que además tiene una gran presencia en la península ibérica.
Se trata de un pequeño animal de entre 4 y 6 centímetros de longitud con ojos y cabeza grande y de color grisáceo. Está localizado sobre todo en el sureste de España, en concreto en Andalucía oriental, el noroeste de Murcia y el sur de Albacete.
Su hábitat natural son las zonas de alta o media montaña, por lo que está acostumbrado a vivir en la sierra. Es una especie endémica del sistema bético, por lo que este anfibio se puede hallar en lugares tan emblemáticos de este área del país como Sierra Nevada (Granada), Sierra de Alcaraz (Albacete) y Gádor (Almería).
De hecho, el sapo partero bético se halla en áreas con una altura moderada de 300 metros o en zonas mucho más elevadas que puedan superar hasta los 2.000 metros como la Sierra de Baza (Granada).
Otras regiones donde aparece de forma generalizada son las sierras béticas de Málaga, Granada, Jaén, Almería y Murcia; o en los relieves montañosos del sur de Albacete. Sin embargo, al ser una especie autóctona de la mitad sureste del país, no lo podemos encontrar en otras cordilleras famosas como el Sistema Central, Pirineos o la Cordillera Cantábrica.
¿Cómo es el proceso reproductivo?
Una de las curiosidades más llamativas de este anfibio es que es el macho quien "pare" a las crías. En el proceso reproductivo, el macho abraza a la hembra y esta suelta un cordón formado por 40 huevos o más. Sin embargo, es el macho quien recoge el cordón y fecunda los huevos, siendo el principal responsable de sus descendientes.
Durante 30 o 40 días, mantiene los huevos en buenas condiciones de humedad y, cuando los renacuajos han madurado, el macho se acerca a una zona acuática y deja caer sus crías, quienes eclosionan, empiezan a nadar y dan comienzo a su vida.
Otros tipos de sapos parteros
En la actualidad, no existe una cifra actualizada de cuantas especies hay en España. Eso sí, según datos de la Junta de Andalucía, se calcula que alrededor del 80% de la población mundial del sapo partero se ubica en territorio andaluz.
Asimismo, hay dos especies muy similares que pueden llevar a confusión porque en realidad son distintas. Estas son el sapo partero común y el sapo partero ibérico, que se ubican en otros emplazamientos y que, como principal diferencia física, nunca tienen tubérculos dorsales de color rojo o anaranjado.