Marina García, directora de los Premios Bacchus

Marina García, directora de los Premios Bacchus

Vinos ENTREVISTA

Marina García (Premios Bacchus): "Los vinos de baja graduación y sin alcohol son una realidad"

100 catadores de 26 países, nueva sede en Mom Culinary El Pardo, 1.600 etiquetas a ciegas y debut de vinos NoLo: Marina García dirige una nueva edición de los Premios Bacchus que consolidan Madrid como capital mundial del vino.

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Marina García llega a la XXIV edición del Concurso Internacional Bacchus con doble responsabilidad: presidenta de la Unión Española de Catadores (UEC) y directora de un certamen que se ha erigido en termómetro global del vino.

Del 24 al 26 de marzo, Madrid —en la nueva sede de Mom Culinary, en El Pardo, un antiguo convento rehabilitado— acogerá a 100 catadores de 26 países que evaluarán a ciegas más de 1.600 etiquetas de España, México, Brasil, Armenia o Moldavia.

Gigantes de la sumillería, como uno de los mejores Master Sommeliers del mundo y cuatro Masters of Wine llegados de Georgia, Italia o Noruega, se unirán a jóvenes talentos europeos en un panel que refleja la vitalidad del sector.

Premios Bacchus

Premios Bacchus

La Gran Familia Bacchus toma Madrid

"La composición del jurado de Bacchus es una parte muy importante del éxito del concurso. Seleccionamos detenidamente a los profesionales que van a participar como jueces. Intentamos que esté representado el sector en todos sus campos y a su vez, que nos sirva como un test para saber por dónde se mueve el sector y el mercado de consumidores", explica García.

Para ella, la inclusión de jóvenes es clave: "Son el futuro del sector. Es muy importante contar con ellos". Con actividades paralelas y un ambiente distendido, las catas generan lo que denomina la Gran Familia Bacchus: "Madrid se convierte en esos días en un foro de talentos, que comparten sus impresiones, problemática e ilusiones, generando un buen grupo de trabajo que, además, solicita volver cada año".

Esa diversidad —con presencias de Perú, EEUU, Suecia, Colombia o Eslovenia— eleva el rigor del certamen. "Cuando una bodega presenta sus vinos a un concurso de esta categoría, lo primero que mira es la composición del jurado. La selección de los catadores/jueces es primordial para la calidad del concurso y su buen desarrollo", afirma.

"La variedad de países nos sirve para aunar en una mesa las distintas tendencias y opiniones sobre cada uno de los vinos. Conseguimos un juicio global”, añade. “Además, de cada vino se envía a la bodega una ficha con los resultados obtenidos y comentarios que se han realizado, lo que sirve como un test de mercado a nivel internacional".

La logística en Mom Culinary será impecable, avalada por la OIV y VINOFED. Cada jornada, 65 catadores se repartirán en mesas de cinco o seis jueces en la antigua iglesia. Vinos tapados en bolsas negras con código anónimo llegarán servidos por sumilleres profesionales desde un backstage cuidadosamente preparado.

Marina García durante los premios Bacchus

Marina García durante los premios Bacchus

NoLo: el presente y futuro del vino

Como ya es habitual, cada juez puntúa en tablet la ficha oficial de la OIV —fase visual, olfativa, gustativa; 0-100 puntos—, datos que valida el presidente de mesa y envía al ordenador central.

Las medallas se otorgan así: Gran Bacchus de Oro (93-100), Bacchus de Oro (89-93) y Bacchus de Plata (85-89), en tintos, blancos, rosados, espumosos, dulces, vermuts, destilados (piscos, mezcales, whiskies, tequilas) y la novedad de los NoLo.

La irrupción de los vinos NoLo (no y low alcohol) no es capricho, sino respuesta a una tendencia imparable: "Los vinos de baja graduación (Low alcohol) y sin alcohol (No alcohol) son una realidad. Es el presente y con un gran desarrollo de futuro”.

Esta moda está llegando a España, pero ya se ha implantada en otros países, por lo que teníamos que abrirnos a esta tendencia y tenerles en cuenta creando un grupo aparte, solo para ellos", argumenta García.

Catados por separado —"no son comparables a los vinos con alcohol"—, su diagnóstico es optimista: "A la vista de los vinos catados en el primer Salón de vinos NoLo de la UEC, me atrevería a decir que los vinos NoLo blancos, rosados y espumosos tienen muy buenas cualidades, están muy conseguidos. Para los vinos tintos, el camino se está andando todavía, aunque hemos catado alguno muy rico. Es mi opinión personal".

El jueves 26 a las 13:30 se anunciarán los ganadores, que optarán al Premio Alimentos de España Mejores Vinos 2026 del MAPA en cinco categorías. García evita pronósticos —"es muy difícil hacer una predicción; está claro que los vinos españoles siempre tienen una muy buena representación entre los vinos ganadores"—, pero reivindica el impacto de las medallas:

"Si estamos haciendo bien las cosas, que un vino sea galardonado con un Gran Bacchus de Oro ofrece al consumidor la garantía de que ha pasado por un panel de expertos catadores, representantes desde productores hasta cliente final, y ha destacado por sus cualidades sobre el resto de vinos. A modo orientativo, a la hora de decidirse entre dos vinos aparentemente iguales, por origen o variedad, el vino premiado es más atractivo".

Premios Bacchus

Premios Bacchus

Rejuvenecimiento y retos de un clásico

El talento joven europeo en el panel confirma la buena salud del sector. "Es muy gratificante comprobar como se rejuvenece el panel de catadores del Bacchus año tras año. Jóvenes profesionales muy preparados, que ocupan puestos importantes en grandes empresas como compradores, sumilleres, distribuidores, productores [...]. Ellos son el presente y el futuro y hay que estimularlos y apoyarlos", advierte la presidenta de UEC.

"Los más experimentados conducen a los más jóvenes o que intervienen por primera vez. Los distintos jurados se configuran teniendo en cuenta muchos factores y al final, reina el buen ambiente y la familiaridad. Es algo que destacan los jurados cada año y por ello piden volver", presume.

Bacchus innova sin perder esencia: "Intentamos renovarnos en cada edición. Es difícil, pero hay que trabajar a favor de los tiempos. Cambiando de escenario, damos visibilidad a nuevos proyectos empresariales como es el MOM Culinary, y en cuanto a los vinos, abrirnos a la participación de los NoLo es un gran reto".

Tras 24 ediciones desde 1996, el secreto está en el equipo: "Detrás de lo que se ve, hay mucho trabajo. La Unión Española de Catadores tiene un pequeño-gran equipo que trabaja sin descanso durante muchos meses para que todo salga bien”.

Por supuesto, cuentan con los miembros del jurado, que participan desinteresadamente año tras año con ilusión y buen hacer, así como con la colaboración de los organismos oficiales como el MAPA, OIV, VINOFED, La Interprofesional del Vino, Consejos Reguladores, Bodegas particulares: “Todos aportan su granito de arena".

De cara a 2027, García mira al futuro con realismo: "Seguimos muy de cerca el mercado, las tendencias de producción y consumo. Estamos vivos y estamos presentes. Mucho trabajo, pero muchas satisfacciones". En El Pardo, del 24 al 26 de marzo, el vino hablará por sí solo.