El cocinero Nino Redruello, en Fismuler Andorra.
La Familia La Ancha continúa su expansión en el extranjero: Fismuler abre en Andorra
El chef Nino Redruello continúa con su expansión internacional con un nuevo restaurante alojado en el Hotel Casa Serras, en Andorra la Vella.
Más información: Fismuler: cocina de mercado, cenas improvisadas y buena comida
La historia centenaria de Familia La Ancha suma un nuevo capítulo fuera de nuestras fronteras. El grupo hostelero madrileño, referente de la gastronomía española contemporánea y custodio de una tradición que se remonta a 1919, consolida su expansión internacional con la apertura de su primer restaurante Fismuler en Andorra.
El nuevo Fismuler abrió sus puertas el pasado 22 de diciembre en pleno corazón de Andorra la Vella, dentro del recién inaugurado Hotel Casa Serras, un cinco estrellas que aspira a convertirse en un punto de encuentro social, cultural y gastronómico del Principado.
Arquitectura actual, hospitalidad contemporánea y una visión inclusiva del lujo sirven de marco a la propuesta culinaria de Nino Redruello, socio, cocinero y cuarta generación de la saga familiar.
No es la primera vez que Familia La Ancha confía en Fismuler como punta de lanza de su internacionalización. Tras nacer en Madrid en 2016 y consolidarse en Barcelona desde 2018, la marca dio hace unos meses el salto a Lisboa, dentro del Hotel ME Lisbon.
Ahora, Andorra se suma a esta ruta de crecimiento, en un momento que el propio grupo define como “especialmente propicio”.
El nuevo Fismuler, alojado en el hotel Casa Serras, en Andorra la Vella.
Andorra la Vella vive una etapa de eclosión, con un turismo cada vez más interesado en la cultura y la gastronomía, y con una oferta que va más allá de la temporada de nieve.
En este contexto, la alianza entre Casa Serras Collection y Fismuler busca conectar tanto con el público local como con el visitante que valora la autenticidad, el producto y las experiencias con alma.
Uno de los rincones del nuevo Fismuler en Andorra.
“Andorra tiene algo especial: se nota en la gente, en la felicidad con la que viven, en el entorno. Es un país seguro, acogedor, que transmite bienestar. Creo que lo tiene todo para convertirse en un destino gastronómico cada vez más potente”, afirma Nino Redruello.
Una carta entre clásicos y alta montaña
La propuesta gastronómica de Fismuler Andorra mantiene la esencia que ha convertido a la marca en un referente: sencillez, frescura y respeto por los ritmos de la naturaleza, con una cocina reconocible pero nunca estática.
El mítico escalope San Román no podía perderse el viaje.
En la carta conviven algunos de sus grandes clásicos —como el escalope San Román, las tortillas, la dorada semicurada o la ya icónica tarta de queso— con platos que dialogan directamente con el entorno pirenaico y los pequeños productores locales.
Entre ellos destacan el tartar de trucha del Pirineo con mostaza y espárragos o el magret de pato mudo del Penedès con maíz dulce, guiños a una despensa cercana que refuerza el vínculo con el territorio.
Como en Madrid y Barcelona, la música en directo también tendrá un papel protagonista durante las cenas, aportando ese ambiente vivo y relajado que define a Fismuler.
Así lucen los desayunos que firma Fismuler en Casa Serras.
Además, el equipo de Familia La Ancha asumirá toda la gestión de food & beverage de Casa Serras: desayunos abiertos tanto a huéspedes como a público general y un lobby bar con una carta que mantiene el sello de la casa, coherente y reconocible.
Crecimiento internacional sin perder las raíces
Mientras Fismuler se afianza como el gran embajador internacional del grupo —ya presente en Lisboa y ahora en Andorra—, Familia La Ancha no descuida su expansión en España.
La despensa con encurtidos y fermentos siempre a punto en Fismuler.
Prueba de ello es la reciente apertura del primer restaurante Armando en Madrid, un proyecto que rinde homenaje a su escalope más emblemático, nacido en los años 70 en La Ancha y convertido en fenómeno popular incluso a través del delivery.
“Queremos empanar el mundo. Somos unos locos del escalope y creemos en el poder que tiene para generar felicidad”, resume Redruello con la mezcla de ironía y convicción que caracteriza al grupo.
Hoy, más de un siglo después de que Benigno Redruello levantara la persiana de La Estrecha en Madrid, la familia liderada por Nino y Santi Redruello junto a Ekaitz Almandoz sigue creciendo sin perder su identidad.