Restaurantes

L'Albufera, un referente de arroces en Madrid desde hace 35 años

La reconocida casa de arroces L'Albufera del hotel Meliá Castilla, presenta su nueva imagen tras una completa redecoración del establecimiento.

Siendo valenciana que vive en Madrid, el tema de comer un buen arroz en la capital siempre es harto complicado. Cierto es lo de que el agua de Valencia aporta algo diferente a los arroces, pero poco a poco me voy atreviendo a probar los de algunas casas, que arriesgan y ganan. Es el caso de los arroces de la Bomba Bistrot o Rocacho, que han dado en el punto clave para que sus arroces sean sabrosos y lo más parecidos a los del Mediterráneo. Pero siempre ha habido un clásico fiel a las recetas valencianas y ese es L'Albufera, uno de los locales míticos para comer arroz en Madrid.

Embarcándose en la aventura de preparar arroces valencianos, no podían haber escogido mejor nombre. Para los que no lo sepáis, L'Albufera -la de Valencia- es un lago de agua dulce donde habitan especies autóctonas como la anguila y además, es tierra de arrozales y puestas de sol inigualables. Por estar circundada de campos de arrozales, fue uno de los lugares precursores del plato valenciano por antonomasia, la paella.

L'Albufera, 35 años de tradición

L'Albufera es un signo de Valencia, pero también es el restaurante que hoy nos ocupa, que abrió sus puertas en 1983 en el hotel Meliá Castilla, con el objetivo de acercar a Madrid un pedacito de la gastronomía levantina y lo hace bebiendo de la tradición mediterránea y con el arroz por bandera. Y creednos, si lleva abiertos la friolera de 35 años, es porque aquí se hacen las cosas bien. 

Y ahora, para adaptarse a tiempos contemporáneos, han contado con el interiorista Carlos Jordal para dar un lavado de cara a la sala del restaurante. Ahora es más mediterráneo que nunca, dividiendo su amplísimo comedor en cuatro espacios diferentes, la terraza presidida por la cúpula del hotel y donde la luz natural se cuela a raudales, el olivo, el intermedio y el comedor semi-privado. Si por el día manda la luz natural, por la noche el restaurante muta a un espacio acogedor, gracias a la iluminación tenue y la luz de las velas. 

La cocina de L'Albufera: arroces y mucho más

Estuvimos un domingo en L'Albufera y el restaurante estaba lleno hasta la bandera. Dada su situación y su amplitud, se convierte en el espacio perfecto para acudir con la familia o con un grupo de amigos, aunque también tienen cabida las parejas en mesas más pequeñas. 

Desde que abriera sus puertas en 1983, el chef Enrique Paños, ha sido el encargado de llevar a cabo y dirigir toda su propuesta gastronómica. L'Albufera presenta una carta larga, en la que todo se prepara con mimo y cariño. El menú arranca con un apartado de sugerencias de temporada que cambian con cada estación del año y presentan propuestas fuera de carta preparadas con productos de cada estación, en este caso, por ejemplo, proponían una paella de la Barraca con conejo y alcachofa. 

La selección de entrantes

La carta sigue con una buena selección de entrantes entre los que destacan unas sabrosas almejas frescas preparadas en una marinera al azafrán de La Mancha, la ensaladilla rusa en dos texturas con ventresca de bonito, sus pimientos del piquillo rellenos de rape y gambas que se sirven fríos o sus croquetas artesanas de marisco, boletus y queso azul o jamón ibérico, todas de buen sabor y rebozado y de las preferidas de los comensales, porque las vimos salir en casi todas las mesas.

La sección de compartir de la carta se completa con una selección de platos de la huerta, entre los que decantarse por una escalivada de verduras asadas a baja temperatura, al modo del típico 'esgarraet' valenciano y ensaladas. 

Los arroces, el plato fuerte

Sin duda, el punto fuerte de esta casa son los arroces que preparan al momento y con la variedad de arroz bomba de Calasparra. En la carta se presentan en dos preparaciones, melosos o secos y con un apartado dedicado a la fideuà.

Si pides un arroz meloso, has de saber que uno de los que más salen y gustan es el de bogavante servido con gambón. Entre los arroces secos, encontramos hasta diez recetas diferentes, por y para todos los gustos: paella valenciana con judías verdes, pollo y garrofó, paella L'Albufera con bogavante, sepia, gambón y langostinos, una paella hortelana a base de verduras como la alcachofa, los ajetes, coliflor y judías verdes y opciones como un arroz negro con choquitos y tinta de calamar o la del señorito -se llama así porque todo el marisco viene pelado- con pollo y gambón o un clásico arroz a banda.

También conviene echar un ojo a la fideuà, que pueden preparar con fideo fino -siempre mejor que el gordo- y sirven con pescado y marisco. Y lo mejor de todo, es que si sobra arroz, te lo preparan para que te lo puedas llevar cómodamente a casa. 

Si bien éstos son los protagonistas absolutos del restaurante, la carta de L'Albufera también presenta platos como un entrecot de vaca rubia gallega o una carrillera de cerdo ibérico 5 Jotas y pescados como un lenguado 'meunière' o rapito a la bilbaína. 

La carta de postres

¿Hueco para el postre? Hay tres por los que tendrás que esperar, ya que su preparación lleva unos 15-20 minutos, pero valen la pena.

Dos son clásicos de esta casa, como es el caso del soufflé de Gran Marnier y su famosa tarta fina de manzana con helado de vainilla y otro es el coulant de chocolate acompañado de helado de menta.

También hay en su carta, otras opciones refrescantes como la copa de helados, una pannacotta con salsa de maracuyá o su sorbete de limón al cava.