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Lobsterie, el lobster roll ha llegado a Madrid para quedarse

Probamos el primer lobster bar de Madrid: Lobsterie. Un concepto divertido en el que probar el plato típico de Nueva Inglaterra.

9 abril, 2018 20:35

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Llegó el día. Madrid acoge el primer lobster bar de su historia. ¿El protagonista indiscutible? El lobster roll, un emparedado de bogavante que triunfa en otras ciudades. Llega Losbterie. Pasen y vean.

Ficha y detalles del restaurante Lobsterie

  • Lobsterie es un nuevo restaurante madrileño que trae, por primera vez, el lobster roll a Madrid. Su carta se completa con unas pocas entradas, bogavante asado, sándwich de pastrami y cócteles clásicos.
  • Lo mejor: el lobster roll y las croquetas de bogavante.
  • Dirección: Gravina, 17. Madrid.
  • Horario: Ma a Ju de 18:00 a 23:34 horas. Vi y Sa de 14:00 a 16:00 horas y de 18:00 a 02:00. Do de 14:00 a 17:00 horas. Lu cerrado.
  • Reservas: Conviene reservar en el 912 992 399.
  • Precio: 25 – 35 euros.
  • Nota: 4/5

El lobster roll. Ese plato que surgió en Maine y que rápidamente se exportó a ciudades como Nueva York, París o Londres. Y ahora, le ha tocado el turno a Madrid. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? Pongámonos en situación. El estado de Maine asistía a una producción sin precedentes de langostas. Allí se daban el clima y las condiciones óptimas para que éstas alcanzasen un desarrollo perfecto. Langosta por aquí, langosta por allá. Pronto se convirtió en el plato estrella de los restaurantes de Nueva Inglaterra. Pero, ¿qué más podían hacer con tanta producción? Inventar el lobster roll y dado que era un producto bastante común, consiguieron que su precio se abaratase.

LOBSTERIE_SALA

LOBSTERIE_SALA

Restauradores ávidos de novedades importaron el proyecto y abrieron sitios donde disfrutar de esta delicia, dando lugar a restaurantes como el divertido Burger & Lobster londinense o Les Pinces en París. Y fue precisamente en París donde Arnaud Keres, creador de Lobsterie, conoció el concepto.

Lobster roll, baby

Hace unos meses, leíamos apenados la noticia del cierre de Barra Atlántica, el proyecto madrileño de los gallegos de Abastos 2.0. Pero qué le vamos a hacer, es el ciclo de la vida en esta ciudad. Unos cierran y otros abren. Entre los socios del proyecto, se encontraba Arnaud Keres, que decidió quedarse con el local y darle nueva vida. Para ello, se alió con el chef Clément de la Jonquière -ex Taberna Recreo- y tras poner el cerebro a funcionar, encontraron la clave: un lobster bar.

¿Cómo nos diferenciamos del resto? Proponiendo algo que nadie más tiene y hacia la creciente tendencia: la especialización. ¿No estáis cansados de los restaurantes con cartas infinitas? ¿No es mejor ir a un sitio y saber qué vas a comer? Personalmente prefiero las cartas cortas y concisas. Si te salen bien unas cuantas cosas, ¿porqué no potenciarlas y especializarte en ellas? Decimos esto porque la carta de Lobsterie es de esas cortitas, sin lugar a equívocos y con las ideas bien claras. Es decir, filosofía puramente de ‘menos es más’.

Aprovechando el antiguo local, al que ahora han dado un toque más informal con mesas altas, Lobsterie pretende ser un punto de encuentro del barrio de Chueca. Ese sitio al que salir a cenar, pasar un rato divertido y volver a repetir.

LOBSTERIE_ARNAUD

LOBSTERIE_ARNAUD

¿Qué comer en Lobsterie?

La carta no cuenta con más de siete platos. Para comenzar, como buenos franceses que son, cuentan con ostras francesas que sirven con vinagre y chalota. A continuación, el raw bar, que viene a ser una preparación con pescado del día. Nosotros probamos bacalao Skrei con achicoria, vinagreta de curry y puntos de kumquat, pero la propuesta cambia casi a diario, dependiendo de lo que encuentren en la lonja.

LOBSTERIE_PLATOS_CROQUETAS

LOBSTERIE_PLATOS_CROQUETAS

A continuación, probamos uno de los que creemos que pronto se convertirá en un hit de la carta, las croquetas de bogavante. Les confieren una forma redonda y el resultado es una bechamel bastante líquida, sabrosa y un rebozado perfecto. Nos faltó por probar los camarones salteados que emulan una tortillita de camarones, pero que en este caso, se saltean con harina de garbanzos y polvo de naranja sanguina. Los dejamos para próximas visitas.

LOBSTERIE_LOSBTER ROLL

LOBSTERIE_LOSBTER ROLL

Tras las croquetas, la estrella. El lobster roll. Moríamos de ganas de probarlo y el turno le había llegado. Se trata de una especie de sándwich con pan brioche de Amasa, el obrador de Majadahonda que regenta la brasileña Silene, ex concursante de Masterchef, dentro del que disponen la carne del bogavante y lo acompañan con ‘coleslaw‘ o ensalada de col típica americana y patatas fritas caseras, al igual que el resto de los platos. ¿El resultado? Un bocado sorprendente y delicioso. También probamos el sándwich de pastrami. ¿Por qué un sándwich de pastrami aquí? “No me gustaba ninguno de los que había probado en Madrid, así que decidimos hacer el nuestro”, contesta Arnaud. El suyo, también con pan de semillas de Amasa, se rellena de carne de vaca gallega que ahuman ellos mismos, verduras encurtidas, mostaza casera y remolacha, algo que las recetas canónicas no suelen llevar.

LOBSTERIE_BOGAVANTE

LOBSTERIE_BOGAVANTE

Nos quedó pendiente también el bogavante asado, que traen directamente desde Galicia -al igual que el que utilizan para los demás platos- y preparan a la mantequilla. ¿Y de postre? Esa es la única parte de la carta que, de momento, varía cada semana. Nosotros tomamos un curioso -y en pruebas- plato a base de cítricos confitados y una bola de chantilly, pero sabemos que ahora mismo están apostando por un bizcocho de limón con polvo de aceituna negra.

¿Qué beber en Lobsterie?

Y como no solo de langosta vive el hombre, también han pensado una carta líquida que acompañe a su propuesta. En primer lugar, una serie de champagnes por copas, siempre de pequeños productores, algún vino francés y otro español y cócteles. Aquí Arnaud nos contaba que no son -ni pretenden ser- cocteleros, pero cree que si siguiendo los pasos de una receta puedes llegar a preparar cosas interesantes, ¿porqué no hacerlo? Desde un Dry Martini hasta un Old Fashioned, eso sí, sin olvidarnos del cóctel de la casa, el Lovster, una reinterpretación del Bloody Mary, al que añaden bisque de bogavante. Y sin duda, si no tomas alcohol, te llamarán la atención sus refrescos caseros, los zumos naturales o la limonada preparada al momento.

No esperes más y ve a probar el plato del momento. Como ellos mismos dicen, #setevalapinza.